viernes, junio 26, 2015

Como niños




Las canciones de cuna, las ninne nanne, las nanas (y así siguiendo, no importa con cuáles otros nombres), están entre las cosas que los hombres hemos hecho bien. Es una punta fina del arte. Y es una obra tal que tiene el aire de generosidad y de libertad que no se ve en otras obras artísticas.

Están destinadas a quienes no nos darán mayormente nada a cambio. Y con el propósito casi explícito de que no lo hagan. Son obras para niños que habrán de dormirse al son de esas músicas.

Y si hay algo libre en este mundo es un niño plácidamente dormido.

Y si hay algo feliz en este mundo es la mirada de una madre o un padre viendo dormir a su niño pequeño. Sin más.

De modo que, si hay algo en esto que vale la pena, es la lección de ese apetito feliz de todo por nada que la belleza de veras respira en el corazón -y en la inteligencia- de los hombres.

Pero.

Lástima que los hombres tengamos tan poca confianza en la belleza.

Lástima que no tengamos a mano más versiones de lo bello que el esteticismo o la prostitución interesada de lo bello, haciéndolo trabajar a nuestro servicio.

Lástima que de habitual nos sea un ariete útil para cosas que reputamos mejores y que nos autorizan a usar lo bello como herramienta o como arma. Lástima que de habitual sea tan burgués nuestro paladeo de lo bello, tan ramplón y romo, como un insumo de autosatisfacción, un suntuario inútil a la vez que prestigiosamente útil.





Entre las anteriores, hay alguna que otra canción que descubrí en un lugar ruso.

Resulta que por aquellas tierras se animaron a recolectar canciones de cuna infantiles de todas partes del mundo y, para cada una, hicieron una animación. Proyecto curioso.

Me sorprende que haya quien crea que esas canciones sean cosas que deben ser rescatadas, realzadas, adornadas y vueltas a presentar.

Pero lo cierto es que los rusos lo hicieron. Qué quiere que le diga...








domingo, junio 21, 2015

Demenga


Thomas y Patrick Demenga son suizos y hermanos. Cellistas ambos, además.

Anduve siguiéndolos un tiempo, y me quedé con este resultado que dejo ahora; aquí, juntos o por separado, hacen su arte, que a veces incluye la enseñanza.









martes, junio 16, 2015

Algo peruano




¿Hasta dónde llegó la guitarra?

Hasta donde llegó la música.







miércoles, junio 10, 2015

En mi tierra



En mi tierra, la guitarra
es otra, suena distinto;
sabe a ginebra o a tinto, 
y acaricia si desgarra.
Con la bordona te amarra
a alguna pena de amor;
pero el gaucho de mi flor,
discreto pa'l entrevero,
con la prima va primero
aunque lo chuce el dolor.

Tiene la viola el sabor,
en este rincón amado,
del viento que enamorado
la hace sonar con primor.
Es su sonido el color
del campo cuando amanece,
de la noche cuando crece,
del fogón que la alimenta;
tiene el aire de tormenta
que de la nada florece.

El encordado parece
la reja de una prisión
donde el mismo corazón
ama, se alegra y padece.
Sienta el hombre, si atardece,
la delicia de ese canto,
la fuerza que dice tanto,
su coraje y su ternura,
que no hay belleza más pura
que su dulce y triste encanto.







domingo, junio 07, 2015

Otros 50 años



De ese mismo año de 1965, aunque con otras músicas, es este registro de Paco de Lucía y Ricardo Modrego.

Otros 50 años del mismo año y del mismo pulso.

Con todo y eso, me dirá usted, compadre, pero se me hace que hay allí una inocencia que no digo que haya perdido luego, pero que tal vez el oficio enmascaró con destrezas iguales pero distintamente dichas.

¿Vendrían unas y otras de lo mismo? ¿Será así con nosotros cualesquiera en cualquier asunto y arte? ¿Y en la misma vida?









sábado, junio 06, 2015

Ana




Treinta y cinco años es una buena edad para saber tocar la guitarra.

Y para ser notabilísma como una virtuosa de la guitarra, es más que suficiente.

Se llama Ana Vidović y nació cerca de Zagreb, en Croacia.

Lleva 30 años haciendo lo mismo, cada vez mejor.





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Para seguir el concierto, tal vez sirva esto:

0:00 - Grande Sonata - Allegro Risoluto - Niccolo Paganini
5:45 - Grande Sonata - Romanze - Niccolo Paganini
9:35 - Grande Sonata - Andantino Variato - Niccolo Paganini
16:00 - Sonata para Violín, BWV 1001 - Adagio - Johann Sebastian Bach
19:35 -
Sonata para Violín, BWV 1001 - Fuga - Johann Sebastian Bach
24:10 - Sonata
para Violín, BWV 1001 - Siciliana - Johann Sebastian Bach
27:05 - Sonata
para Violín, BWV 1001 - Presto - Johann Sebastian Bach
29:40 - Sonatina Meridional - Campo - Manuel María Ponce
33:33 - Sonatina Meridional - Copla - Manuel María Ponce
36:05 - Sonatina Meridional - Fiesta - Manuel María Ponce
38:08 - Five Bagatelles - Allegro - William Walton
41:45 - Five Bagatelles - Andante - William Walton
45:00 - Five Bagatelles - Alla Cubana - William Walton
46:54 - Five Bagatelles - Sempre Espressivo - William Walton
48:52 - Five Bagatelles - Con Slancio - William Walton
51:00 - Sonatina - Allegretto - Federico Moreno Torroba
54:25 - Sonatina - Andante - Federico Moreno Torroba
58:45 - Sonatina - Allegro - Federico Moreno Torroba






lunes, junio 01, 2015

50 años




En 1965, un joven Paco de Lucía -de 18 años por entonces- grabó un disco con 12 canciones de Federico García Lorca para guitarra, en compañía de Ricardo Modrego.

Hace 50 años.

Unos cuarenta años después, el original se rehizo en copia nueva.

Aquí queda el registro original de Don Paco, el de Lucía, ya entre los muertos inmortales.










domingo, mayo 31, 2015

Ver hacer

La impresión en algo siempre un poco mágica de ver hacer la música.

Dos buenas guitarras nuevas del Brasil, las del dúo de João Luiz Rezende Lopes y Douglas Lora.

Es un concierto en la iglesia episcopaliana de la Trinidad, un templo de principios del XVIII en Boston, creo que en 2012.

Pero lo que importa ahora son las cuerdas sonando.









martes, mayo 26, 2015

Otoño /2


Hay toda suerte de otoño en la música. Tan cierto como que hay música en el otoño.

Para un servidor, y se entiende que esto es opinable (hasta cierto punto), los que quedan ahora aquí son ejemplos de lo mismo.

A saber,


Una sonata en sol menor para cello y continuo, de Henry Eccles, principios del siglo XVIII.




Un concierto para violín en re menor, de "Jean" Sibelius, de 1903.




Otra sonata para piano y cello en do menor, de Camillo Schumann, de 1932.




Y un concierto en re mayor para oboe, de Richard Strauss, de 1945.








domingo, mayo 24, 2015

Otoño




El otoño tiene eso.

Hay una música para el otoño y no sé si a todo mundo le sienta igual.

Tardes de cierta niebla, de ciertos humos de maderas que se mezclan con cierta niebla húmeda de los llanos húmedos de por aquí. Algo de frío, tal vez llovizne.

El fuego ayuda. Pero a veces basta la tarde de afuera vista desde la calidez de adentro.

Y la música de otoño, claro.


*   *   *


No sé por dónde andará ahora.

Supongo que fue allá por 1975 que compré un registro en cassette. Me acompañó durante años y viajes y hace años y viajes que ya no lo encuentro entre mis cosas. Y lo lamento.

Es música de otoño, y no me pregunte por qué. Pero es.

Stepháne Grapelli no necesita mucha presentación. Violín en clave de jazz. Sencillo, sin demasiada pompa ni afectación, pero sentido.

Aquí queda como sonaba cuando tenía aquellas músicas. Y con varios notables: Yehudi Menuhin (de juntos ellos eran mis músicas perdidas...), Oscar Peterson, Claude Bolling, Django Reinhardt, Michel Petrucciani, Baden Powell.









viernes, mayo 22, 2015

Lisboa (mesma canção, novamente)



Lo mejor es pronunciar la s como si fuera una sh suave. Así, Lisboa suena más dulce todavía.

Frente a la Torre de Belém y ante unas 25.000 personas, Mariza (Marisa dos Reis Nunes) cantó este concierto en 2005.

Lo dejo ahora como regalo de cumpleaños para esta espléndida intérprete de fado, nacida en Mozambique en 1973, precisamnte un 16 de diciembre.




Ya conocen a esta niña los que han pasado por aquí , y varias de estas 18 canciones ya estuvieron en estas páginas.

Pero, si no pueden verla y oírla otra vez, no estamos hablando el mismo idioma, mis cuates.


*   *   * 

Esto decía en diciembre del año pasado. Pero una mano sin sentimiento quitó la música.

Tengo que insistir: mesma canção, novamente. Claro que sí.

Y agregar otro poco de lo mismo. Ahora en Londres, en 2007.

Siempre ella, Mariza. Siempre fado.







miércoles, mayo 20, 2015

Viaje



Cuando empiece a caer el sol, este hondón de la sierra, un abra chica, tendrá una frescura intensa y aromada, suave.

Más lejos, sobre las piedras del río, todavía hay lagartijas al sol fuerte. De tanto en tanto, se siente el chapuzón súbito o la caída de agua constante y tronante en el socavón.

Pero no hace calor a esta hora aquí en el abra donde tiene la hostería "El Descanso" don Nicanor Bustos, serrano moreno, quieto y fornido, hombre de muchos años y risa limpia. Vive con su mujer y una chorrera de perros todos mansos y cumplidores como peones.

De aquí busco el agua de la vertiente, la de tomar. Hay que llegarse hasta una especie de patio y cruzar hasta la quinta por el borde de una pirca y sacar el agua de un pico. A veces vengo a buscar cosas de la quinta.

Cuando ando a caballo, bastante lejos del abra, todavía así alcanzo a oír el cello que suena en la tardecita con un eco fantasmal desde el fondo del valle y se esparce como viento.

Son pocas las veces que entro a la hostería solamente a oír. Me parece que molesto, que interrumpo. Entonces me siento en una piedra que hay bien a la entrada, bajo unos cedros centenarios, los únicos de alrededor. Los plantó el padre de Don Nico oí decir.

Pero desde la sombra del camino que lleva a los arcos de la galería de la hostería se oye magníficamente.

Siempre al atardecer, siempre fresco. Siempre sonoro y terrible el cello del abra.

Es un arquitecto y astrónomo que pasa temporadas aquí, en Cabalango. Viene de Río Cuarto y está en la orquesta de la universidad. Algunas veces he visto que viene con su hija, y ella lo acompaña con una viola dulce y vibrante como una calandria. También ella es de la orquesta.

Me paso horas de días oyendo lo que él dice que son ensayos y son conciertos.

Habla poco el arquitecto. Es bastante taciturno, de mirada melancólica pero animada a la vez. Curioso, vivaz, mira la sierra, los árboles y el abra cuando toca, como si buscara allá la música, en las cosas. Cada tanto, cierra los ojos y levanta la frente como en un lamento o en una congoja, y acompaña así la intensidad de las notas, la hondura, el filo hiriente de algunos acordes que parten el alma.

Sí, es de hablar poco, casi nada. Pero se entiende, después de todo. ¡Qué tendrá que hablar con un chico porteño de 10 años que lo oye tocar el cello, cada año, cada verano y algún que otro invierno, durante casi 10 años!

Sí, el chico es medio lugareño, es del pago un poco, pero es porteño, qué tanto... ¿Y qué sabe de cello, qué le importa la viola? Si acaso, y si pregunta, entonces se le habla de estrellas y del cielo...

Y así fue mi infancia y mi juventud de vacaciones en los veranos de Cabalango, Córdoba adentro, y en algunos pocos inviernos de aquellas sierras.

Hoy ya no es aquello. Pero de aquello me quedó la felicidad. Y el cello.

Dejo cello aquí para unas 12 horas. No es tanto. Es lo que duraría un viaje.











domingo, mayo 17, 2015

Luz en brumas




En Londres lo llamaban signor Nicola, también le decían il Napolitano. Y esto porque parece que de allí venía Nicola Matteis cuando llegó a la isla. 

De tierras de pizza, vino y sol fue a dar a la tierra del budín, las brumas y el whisky.

Eran tiempos barrocos.

Nadie sabe bien en qué momento de aquellos años de la década de 1650 nació, ni exactamente en qué lugar itálico.

Conté alguna vez aquí que en Britania lo tenían por un virtuoso extremo cuando ejectutaba el violín. En sus días, lo vivaban nobles y villanos. Y él como si nada, al parecer. Además de piezas notables, llegó a componer unos pocos libros valiosos para enseñar el instrumento. Al rato, se casó con una rica heredera de alcurnia, dejó la vida de las cuerdas en algún lugar y en algún momento después del casamiento y se retiró, como si se apartara del mundo, aunque no de las mundanidades: se ocupó de placeres tan extremosamente como lo hizo con su arte y ellos lo enfermaron hasta su muerte, cosa que ocurrió en la pobreza, dicen.

Alguna vez mencioné también que le cambió a los ingleses el modo de tocar y oír y gustar el violín. Supongo que les enseñó -de nuevo- a tomar vino, poniéndoles unas notas del sol de Il Mare a sus brumas. Que sería como decir que, con él, el violín brilló por allí un poco más soleado, y con más uva.

Queda sin saberse cuándo y por qué Nicola Matteis viajó y se afincó tan decididamente en Inglaterra. Como nadie sabe bien si aquel prodigio del arco murió a los 53 años o cerca de los 70; sí se atreven a asegurar que fue en Colkirk, como si dijéramos en Norfolk, East England.

Su vida toda está tramada en escorzos de misterios de gloria y miseria. Es claro que il signor Nicola se las ingenió para caminar este mundo sin andar dando demasiadas explicaciones, y al final evanesció en un mutis de contrastes.


Barroco, sí: claroscuros.

Pero los ingleses lo han rescatado de las sombras en el siglo pasado para que luzca su arte otra vez. Y lo quieren. Los que paladean música, se entiende.

Aquí queda algo más extenso de su obra, que ya menté alguna vez y que vuelve por sus méritos.


Buena compañía para días tan claros como oscuros.









lunes, mayo 04, 2015

AnnAnton




Y ya que andaba por estos rumbos...

Usan esos instrumentos imposibles de millares de cuerdas. Y los usan bien, a mi sabor.

Son Anna Kowalska y Anton Birula, polacos, y se unieron en un dúo que se llama, claro, LuteDuo.

Aquí queda un conjunto de músicas que muestran lo que hacen.









viernes, mayo 01, 2015

Chacona




Es ritmo de danza. Tiene origen en España, pero en la España que iba de un lado al otro de la mar océana. Digamos que es del siglo XVII.

Y de allí fue al entero orbe. Más rápida y sabrosa, más lenta y pastosa, según la mano que compone, según las modas, los gustos, el tiempo. Alemana, inglesa, francesa, italiana: prendió como una fiebre y duró un par de siglos hasta que se apagó.

No para mí, cumpa: la chacona siempre me cayó bien. Y así se ve y así se oye, porque varias veces la he puesto a lucir entre estas músicas.

Aquí queda una selección de variadas muestras del asunto. También se verá que hay trascipciones de una misma partitura para varios instrumentos, y eso para que se cate lo plástica que es la moza.









lunes, abril 27, 2015

Distinta senhora




Distinguida señora, sí.

Podría decirse tal cosa por su sangre o su prosapia, porque es hija, nieta, bisnieta y esposa de condes portugueses. Se me disculpará si me excuso de poner aquí todos sus nombres y títulos: el único que cuenta ahora es fadista.

Al margen de otras consideraciones, son su voz nítida y su buen gusto para decir el fado los que la hacen, como se ha dicho de ella, uma distinta senhora.

Partió desde Sintra hacia el cielo de los que saben su arte, en julio de 1993. Tenía unos 75 años, pero algo de lo que había venido a hacer a este mundo estaba cumplido, creo yo.









jueves, abril 23, 2015

Flaran


A mediados del siglo XII, apareció en el valle de la Baïse una abadía cisterciense hija de otra que había en los Altos Pirineos, en el sudoeste de Francia. Borgoñones que llegaron a la Gascuña a fundar, hicieron florecer, junto con los gascones, lo que terminó convirtiéndose en uno de los centros de irradiación monacal, incluso hasta en España.

Así nació y prosperó la abadía de Flaran en la que se grabó este volumen que dejo ahora aquí y que celebra el canto cisterciense, también con partituras de siglos posteriores como las de Victoria. A mi juicio, que no es el de una autoridad, sorprenden bastante las sonoridades y la variedad de voces en este trabajo.

Los intérpretes son el Ensemble Antiphona, cuyo director es el vocalista lituano Rolandas Muleika, y la Maîtrise du Conservatoire de Toulouse; ambas formaciones -dicen los entendidos- llevan la impronta del lituano, apasionado por la música meridional francesa.






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El programa:

1. Litaniae in honorem Beatae Mariae Virginae

2. Jesu dulcis memoriae, motete de T.L. Victoria

Primera alabanza: San Roberto de Molesme

3. Dives in cunctis, himno 

4. Beatus Robertus Abbas, antífona y salmo 109 
5.Super Exordium, lectura
6. O Beati viri Roberti 

7. Maria virgo virginum, Codex Las Huelgas 
8. Alma redemptoris mater, antífona

Segunda alabanza: San Alberico
 

9. Pulsante cithara, himno
10. Viduata Suo pastore Roberto, antífona y salmo 110
11. Super Exordium, lectura
12. Propter testatmentum 

13. Ex illustri Codex Las Huelgas 
14. Ave Regina coelorum, antífona 

Tercera alabanza: San Esteban Harding
 

15. Sublimis aula caelitum, himno
16. Venerabilis Pater Stephanus, antífona y salmo 112
17. Super Cartam Caritatis, lectura
18. Domine praevenisti eum

19. Salva porta regis glorie, Codex Las Huelgas 
20. Salve Regina, antífona 

21. Laetare Felix Cisterciem, antífona y Magnificat de T.L. de Victoria





sábado, abril 18, 2015

Tus manos /4




Algo bastante más de Maria João Pires y Mozart.

Y como el trabajo estaba hecho, cosa que ahorra trabajo, no tuve que pensarlo mucho: 18 sonatas es un buen número.


Pero: nada en demasía.

No hay que tomarlo puro. Ni todo de un trago.

Tendría que durarle un tiempito.







jueves, abril 16, 2015

Mendicanti


Il lamento dei mendicanti, de Matteo Salvatore, es un conjunto de canciones populares y de autor, grabado originalmente en 1966 por este hijo de la sureña Puglia, que murió hace 10 años.

No todas son músicas antiguas sino que se han mezclado aquí con canciones que solían algunos cantar en plazas y calles de la bassa Italia, nel dopoguerra (dopoguerra... e dopofascismo, se capisce..., perché... perché era più sicuro, e perché una cosa è essere un comunista e un'altra è essere stupido; e un italiano, mai...)

Como otros de su origen, Salvatore fue hombre de izquierda, comunista y militante, especie de emblema musical del sector como en tantas partes ocurre, y por eso mismo lo reconocieron y homenajearon sus compagni.

Y a diferencia de otros compagni, se me hace, Salvatore tenía talento y oficio para la música popular y folclórica, y especialmente para la de su terra pugliese (porque, aunque parezca raro en nuestras pampas, algún talento hay que tener y no alcanza con el carnet del partido, carissimi...)

Para conocerlo, si no se lo conoce, me parece que basta esta selección que dejo aquí, ramillete de cosas varias que muestran su arte. Y su ideología, claro (que, como toda ideología, se desvive por las contraseñas y dice previsiblemente lo que es previsible que diga...)




Una nota al margen para la colección Musique d'abord, del sello Harmonia Mundi. Tanto la colección (de nombre sugerente en la vida política y cultural francesa por su asociación con la consigna maurrasiana: politique d'abord, digo yo) como el sello, tienen un catálogo de lo más interesante y recomendable por su variedad y buen tino en la elección de obras e intérpretes, hasta donde alcanzo a ver.

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El programa de este trabajo:

1 Il lamento dei mendicanti
2 Mo ve'la bella mia da la muntagna
3 Lu furastiero
4 Il pescivendolo
5 Il giorno dei morti
6 San Michele del Monte
7 Padrone mio
8 Popolo del paese
9 La storia dei due fannulloni
10 Inno della republica
11 Francisco a lu paiese
12 Lu pecurere
13 Lu polverone
14 La notte e'bella






martes, abril 14, 2015

Bertali



De Verona no salieron solamente Romeo Montesco y Julieta Capuleto, como verá al oír.

También Antonio Bertali, cumpa: también Bertali.

Y lo bien que hizo Verona en parirlo.


Y no se hable más del asunto.








domingo, abril 12, 2015

Machault




Me dicen que la abadía de Le Thoronet es una joya del arte arquitectónico cisterciense (románico del siglo XII) en la Provenza francesa y, por lo que vi, así parece.

Allí se grabó la Messe de Notre Dame de Guillaume de Machault y lo hizo el Ensemble Gilles Binchois que fundó en 1979 Dominique Vellard y que todavía dirige. Binchois, dicho sea de paso, es un afamado compositor belga del XV a quien homenajearon de este modo.

Machault es un compositor notable de música profana y religiosa del siglo XIV, que lleva el mote de gran artista y de innovador, especialmente en los prolegómenos de la polifonía. Esta misa dedicada a Nuestra Señora, por ejemplo, es el primer ejemplo del ars nova en este rubro, como obra salida de la mano de un solo y mismo autor. Ars nova, por su parte y más allá de sus variedades francesa o italiana, es una modalidad de composición que introdujo grandes cambios en las partituras, notaciones e interpretaciones de la música y el canto en aquellos tiempos y que fue el antecedente de mayor influencia para la modernidad musical hasta el siglo XVII, según dicen y así parece.




La vida de Guillaume de Machault es en cierto sentido apasionante por lo azarosa y algo agitada. Pero eso, entiende un servidor, no viene a cuento ahora.





jueves, abril 09, 2015

Weißenburg




Según los eruditos, Otfrid von Weißenburg es el primer poeta alemán conocido que compuso en lengua vernácula.

Su obra más famosa fue Evangelienbuch y pertenece al llamado renacimiento carolingio del siglo IX; se supone que fue compuesta hacia el final de su vida, que se extiende por unos 70 años desde el año 800.

Monje en la abadía de Weißenburg en Alsacia, Otfrid enhebró en más de 7.000 versos una especie de concordia evangélica, relatando en cinco libros la vida de Cristo, y lo hizo en franconio, dialecto del antiguo alto alemán.

El tenor y musicólogo alemán Wilfried Rombach (primero desde la derecha, en la foto) es el director del Ensemble Officium y grabó en 2005 casi dos docenas de fragmentos del Liber Evangeliorum que corresponden al tiempo de Adviento y Navidad. Una de las ventajas de este trabajo es que conserva los fragmentos recitados en el dialecto tanto como los cantados en franconio o en latín. Su ensemble es un conjunto de vocalistas, instrumentistas y recitadores, también ellos estudiosos de estas músicas.

El manuscrito de Heidelberg del que se tomaron los textos que se grabaron aquí está en pneumas, notación de lo que se ha de cantar que se usó antes del pentagrama. Hay que decir que de algún modo hay que reconstruir casi a tientas y acertar con algo que no se conoce exactamente, pero que los eruditos estudian diacrónicamente con mucho cuidado. Los resultados difieren a veces, pero siempre sobre una base sensata que, a pesar de que no puede dar los ritmos exactos o las exactas pronunciaciones, al menos aproxima las sonoridades de aquellos siglos a nosotros.






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Los fragmentos que se cantan:

01. Wola drúhtin min
02. Præoccupemus faciem Domini
03. Vox clara ecce intonat
04. Thiz sint búah frono
05. Aspiciens a longe
06. Ward áfter thiu irscritan sár
07. Sancta et immaculata virginitas
08. Suscipe verbum Virgo Maria
09. Fûar tho sancta Mária. Thó sprah sancta Mária
10. Beatam me dicent omnes generationes
11. Ecce apparebit Dominus
12. Veni redemptor gentium
13. Wúntar ward tho máraz
14. O magnum mysterium
15. Beata Dei Genitrix
16. Tho wúrun thar in lánte
17. Hodie nobis cœlorum Rex
18. Verbum caro factum est
19. Thar was ein mán alter
20. Adoma thalamum tuum Sion
21. Giwérdo uns geban drútin
22. Alma Redemptoris mater






lunes, abril 06, 2015

Lux perpetua


Dice Marcel Pérès que fue recién a fines del siglo pasado que se encontró esta obra de fines del siglo XV en una de las más antiguas iglesias de Amsterdam. Dice también que se le atribuye a cinco fuentes distintas: dos no mencionan autor; dos mencionan a Antoine de Févin; una, el Codex Occo, la atribuye a Antoine Divitis. Esa versión es la que grabó en 2012 con el Ensemble Organum, que dirige, en un volumen que tituló Lux Perpetua: Requiem.

Dice por otra parte que Occo -rico mercader- es el mecenas que pagó el manuscrito precioso que se halló y que tiene unas 15 misas de autores notables de aquel tiempo.

Además de otras precisiones musicales, dice Marcel Pérès:
Antoine Divitis and Antoine de Févin belonged to the last generation of those men who, at the end of the so-called 'Gothic' era, brought to its highest degree of sophistication the science of numbers applied to the art of sounds. Not until Johann Sebastian Bach and, later, the serial combinations of the twentieth century will we meet once more the fascination that comes from the contemplation in sound of the laws of numbers -and then it will be in a quite different context. For these men of the fourteenth and fifteenth centuries were not only composers; they were first of all members of a choir -all of them priests and canons- attached to the service of a ritual, and through the effect of their consecrated voices they manifested the presence of a tradition, not as an outmoded catalogue of conventional gestures and words, but as a living energy, an immanent flame that illumines the awareness of being present at a ceremony of cosmic, telluric and eschatological organisation: the organisation of liturgical time.

Durante mucho tiempo estuve buscando un Requiem que me conformara. Que no tuviera la majestad impostada ni la profundidad ficta de una obra monumental. Que no fuera virtuosismo sin más. Que tuviera el hálito de la oración más que el de la ceremonia. Que fuera un rito más que una obra de catálogo o por encargo.

Nunca encontré lo que buscaba.

Pero creo que éste es uno de los que elegiría y que descubrí apenas días atrás. Y eso por una parte de las mismas razones que expone allí el francés.

Por otra parte, titular la interpretación de un Requiem como Lux Perpetua, no deja de ser una fina perspicacia que merece ya sólo ella un aplauso.


 




viernes, abril 03, 2015

Hora vos dic vera raizun


Se lo conoce como La Passion de Clermont.

Allí dejo la referencia para quien sea gustoso de siquiera verlo. Es un poema hallado en un manuscrito de alrededor del año 1000 en esa ciudad capital de la Auvernia francesa, fecha que algunos precisan en el 990.

Compuesto en una variante de langue d'oc -suele llamarse romano-, el poema tiene 129 coplas o estrofas de a cuatro versos asonantes y recorre lírica y narrativamente los días de Jesús desde la llegada a Jerusalén hasta la Ascensión. Según los estudiosos del manuscrito, el que sea de aquellos años de fin del primer milenio, le agrega sabor a muchas referencias históricas y teológicas del texto y muestra algo de la idiosincrasia de aquella bisagra significativa del tiempo cristiano.

Brice Duisit, investigador e intérprete de músicas antiguas, dejó en 2005 una versión con melodía reconstruida por él mismo, que acompaña su canto con una viola de arco y algún sonido de caramillo, siguiendo las costumbres de época.

Es muy probable que el poema haya sido compuesto para ser cantado en modo eclesiástico (como una especie de salmodia de pareados, por lo que se ve en su estructura lírica), pero es claro que tiene a su vez un marcado sabor popular y catequético.

Esa misma cadencia hace pensar en el sentido del tiempo que tenían nuestros antepasados un milenio atrás; cuánto tiempo dedicaban a un relato que hoy parecería largo y aburrido, y cuánta atención le ponían entonces.

Pero hace pensar, a la vez, en cuánto puede hacérsele insoportable todo eso a un cristiano de hoy, por mucho que blasone sus amores por los tiempos de la Cristiandad.

Creo que pasa otro tanto con los textos litúrgicos en lenguas afines o próximas a la que hablaba Nuestro Señor, que son de gran antigüedad y que se conservan y cantan todavía en nuestros días.

Como si Jesucristo hubiera nacido en un monasterio de la Provenza o de La Rioja o de la Toscana, y después del siglo XII, por supuesto... (Aunque podría concedérsele -con salvedades- que hubiera aparecido en tiempos del barroco...)

El caso es que nuestra anemia tradicional, nuestra incapacidad para entender de dónde vienen las cosas y por qué, y hacia dónde van, y qué debemos ver en ellas, y cuánto de ellas es sabroso y valioso, termina dándonos una mirada por lo menos algo trivial, una mirada algo bizca que juzga grande y bueno lo que nos gusta, lo que nos suena bien. O, sencillamente, lo que manda el Manual del Tradicionalista moderno, con su pautado decálogo de antigüedades admisibles. Lástima.









 

domingo, marzo 29, 2015

Marcel




En junio de 1991, en el gran refectorio de la abadía de Fontevraud, se grabó la Misa de san Marcelo.

Fue obra de Marcel Pérès y su Ensemble Organum, con algunos invitados. Es parte de la serie Cantos de la Iglesia de Roma y hay en el registro que dejo aquí, además de la Misa, otras obras que completan el volumen y que proceden de las investigaciones de Pérès sobre el antiguo canto romano, anterior al gregoriano.








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El contenido de este trabajo: 

Adoratio crucis
Feria Sexta in Passione Domini


Tract.: Domine audivi auditum tuum
Tract.: Qui habitat in adiutorio altissimi
Improperios: Agios o Theos, Sanctus Deus

Misa de san Marcelo
Introito: Statuit ei Dominus
Gradual: Inveni David servum meumVersículo: Nichil proficiet
Alleluia: V. Disposui TestamentumAlleluia: V. Inveni David
Ofertorio: Veritas mea
Versículo: Posui adiutorium
Versículo: Misericordia mea
Comunión: Domine quinque talenta tradidisti michi





martes, marzo 24, 2015

Tus manos /3




Que un crítico prestigioso diga de ella que es una pianista virtuosísima sin huellas de narcisismo, no sólo es un acierto musical: es una galantería espiritual.

Aquí quedan. Son 21 Nocturnos de Federico Chopin.










sábado, marzo 21, 2015

Востани: Време је


El 25 de abril de 2013, en el gran salón del Centro Sava, en Belgrado, Divna Ljubojievic, el coro Melodi que dirige, y algunos invitados rusos y serbios, dieron un concierto por la Pascua, que fue, además, televisado.

El concierto se llamó Востани.Време је, algo así como Levántate, es la hora...




Impresiona un poco saber que hay programas oficiales, en varios de los lugares en los que se profesa la ortodoxia, destinados a rescatar las tradiciones religiosas; y nacionales, claro, como una sola cosa, lo que frecuentemente ocurre entre los eslavos.



jueves, marzo 19, 2015

Cante




¿Así que usted dice que yo tendría que explicar por qué me gusta oír a Juanito Valderrama, el de Jaén?

No creo.


Hace diez años que se fue para el cielo de Andalucía.

Y sigue cantando.


Si quiere razones, ahí tiene una.









lunes, marzo 16, 2015

Begoña




Me la cruzo por allí de tanto en vez.

Sé que es española, que canta y que es mezzosoprano, que ejecuta instrumentos de cuerdas y percusión.

Sé que formó Calamus y Mudéjar, dos agrupaciones de música antigua española y andalusí, que investiga e interpreta, sola o con gentes varias. Tiene bella voz y un repertorio variado, también musicalizando, sola o con otros, versos de poetas antiguos como juglares o más recientes.

Y no sé nada más. Nada.

Se llama Begoña Olavide.









sábado, marzo 14, 2015

La dame brune



Je ne suis pas de celles qui meurent de chagrin. Je n'ai pas la vertu des femmes de marins. Dis, quand reviendras-tu?*


Así dice en una canción de 1962, que ya traje por aquí no hace tanto.

Barbara, es el nombre artístico de una mujer de vida extraña y más que nada difícil -muy difícil-, pero que tiene una de las voces que más aprecio en esta moda que se llamó la chanson française y que dio unos cuantos buenos momentos a la música de mediados del siglo pasado.

Ella era una de las extravagantes en aquel mundo, pero no tanto: la France da esos frutos bastante seguido en los últimos 300 años. Y no sólo entre los que cantan.

Jacques Brel, otro raro de aquellos años, dicen que dijo de ella: Barbara es una buena chica. Está un poco loca, pero es una locura sana. Estoy un tanto enamorado desde hace tiempo...

Dicen también que tenía unas cuantas mañas exóticas en el escenario, como que el taburete debía estar a 62 centímetros de altura y el piano estar afinado en 442, cosa que no sé qué será pero que, según me entero, es una subida de tono más alta que lo habitual.

Muy bien: ¿y con eso qué?


Monique Serf, así se llamaba, con 67 años murió en 1997.

El título de esta entrada, La dame brune, es el de una canción que Georges Moustaki escribió para ella allá por fines de los '60 y que cantaron juntos.





Queda ahora una selección ya hecha en un álbum, que muestra su estilo y su voz, dulce y desgarrada a la vez.










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* No soy de las que mueren de tristeza. No tengo la virtud de la mujer del marinero. Dime, ¿cuándo volverás?




viernes, marzo 13, 2015

jueves, marzo 12, 2015

Tus manos /2




Algo más de Maria João Pires y su interpretación de Johann Sebastian Bach.

No sé cuán estival lucirá Lisboa en el mes de julio, que es cuando ella nació.

El señor Bach, en cambio, era un fruto primaveral de Eisenach, ciudad independiente del estado de Turingia en el corazón alemán.

Y digo primaveral porque era hombre de marzo, si vamos al caso. Del 31, para ser precisos. Ocurrió en 1685, lo que quiere decir que fue hace 330 años.








sábado, marzo 07, 2015

Qué pena


Y, sí.

Por varias razones, mire. Porque la música a veces da trabajo y pena. Y no digo nada de música triste o melancólica.

A veces pasa que es música que no es música del todo. Que es otra cosa además de música. Y es, en primer lugar, para otra cosa que no es música.

No habría problema si además de música fuera otra cosa. Pero cuando uno hace música, la música es primero.

Y por eso tuve que hacer mi trabajucho y buscar y hacer una selección de Alfredo Zitarrosa haciendo música, primero. Y a veces solamente.

Y aquí queda. Y me quedo de lo más tranquilo, que la tarde noche es propicia para un cigarro negro, unos ricos amargos.

Y nada más.


Salvo música, es verdad.







jueves, marzo 05, 2015

Stu core




Están los indiferentes. Indolentes, diría.

¿Para qué molestarse?

Pero están los que pueden saborear una guitarra junto al mar.

Napule, claro.

Y Roberto Murolo. ¡Quién si no...!

En este marzo se cumplen 12 años de su muerte.


No soy el único que lo  recuerda.




Todo lo que hizo en 91 años por la canción napolitana ya está hecho.

Y lo bien que está.









lunes, marzo 02, 2015

Contralto


Adelaida Allegri tenía una bonita voz de contralto. Grave, sonora. Como el mar, diría; como un mar grave, se entiende.

Si la conservara hoy día, sería una bonita voz de 102 años... Pena de la vida: hace treinta años que ya no canta bajo esta luna.

Me crié oyéndola, ella al piano y cantando a tres voces (mi padre -ya abaritonado tenor- y su hermano -ya barítono atenorado, muy pocas veces al violín- completaban el trío fraterno); era en las siestas cordobesas de la ciudad: un cuarto fresco donde estaba el piano con unos sillones de cuero verde y unas cerámicas heladas por piso, ingenio de contructores que no sé cómo lograron que el infierno veraniego quedara afuera. Y es así que entre el frescor en sombras y los sones, esos conciertos informales (lo primero que había en nuestras vacaciones al llegar) eran para nosotros los chicos de entonces el cielo mismo, aunque esa gloria durara lo que un suspiro y mis hermanas y yo nos quedáramos con sed de más. Ya en las sierras, eneros de cigarras y torrentes, sobre la falda serrana oscurecida y bajo unos talas y molles, a capella viajaban las voces de ellos tres, a veces después de un rosario de la tarde y antes de la comida, a veces de sobremesa, con un silencio de grillos y un frescor de poleo o de cedrón por toda orquesta.

Quién sabe y no será por eso que no sé de un registro que me conmueva más en una mujer que el de contralto, con esa aparente oscuridad que es de una intensidad que no hallo igual. Me dicen que es poco femenino. Digo que están completamente equivocados. Hay gente que sabe de músicas, pero un servidor sabe otras cosas.

*   *   * 

Tres colecciones que dejo aquí están dedicadas a cuatro voces de esa laya, aunque distintas en tantos aspectos: por un lado, Marie Nicole Lemieux, de Canadá, y la inglesa Kathleen Ferrier; por otro, la holandesa Aafje Heynis y, por último, la siberiana Galina Baranova, aunque es un caso especial el de esta mujer y tal vez un asunto excesivamente ruso para gentes de los Urales hacia el oeste.

Claro que de cada una tengo músicas preferidas y hay una de estas muchachas que me gusta más que las otras (pero quién soy yo, después de todo, para acertar en ese jardín...)























miércoles, febrero 25, 2015

Nuestra



Ginastera, Guastavino, Williams, Aguirre, Fleury, López Buchardo (y hasta Velázquez o Falú...), son nombres de música nuestra, argentina. Algunos nombres, porque hay otros más.

Ritmos nuestros, nuestros sones.

Un conjunto de esas músicas nuestras -intérpretes varios, estilos varios- queda aquí.







viernes, febrero 20, 2015

Tus manos



Es bonita con un tipo de belleza que creo que solamente he visto en mujeres portuguesas.

No tengo idea exacta de por qué Maria João Pires, hija de Lisboa, se fue a los 62 años a vivir cerca de Salvador de Bahía, en 2006. Dicen -ella misma dice- que su proyecto de una escuela de canto y música la hizo sufrir tanto que decidió salir de Portugal. A tal punto que ya es naturalizada brasileña desde 2010.

Associação de Belgais, fue una iniciativa de educación musical para jóvenes -especialmente jóvenes desvalidos de música y educación- que no prosperó y que, tras una vida breve y trajinada en permanente reyerta entre Pires y el gobierno portugués por razones que no sé bien, dejó de funcionar en 2009, cuando ella ya no vivía en el país.

La había fundado y dirigido la propia pianista.

Ah, claro..., porque Maria João Pires es pianista y probablemente la mejor de los últimos años, cosa que saben los que saben de estas cosas. Una vida al piano, para el que está dotada superlativamente, que comenzó a los 5 años y que ya con más de 70 no parece que haya amainado.

Pero dejemos las intimidades portuguesas y vayamos a lo nuestro.

No será la última vez. De tanto en tanto andará por aquí, porque esas manos tienen que ser oídas y gozadas.


Por ahora, queda aquí una muestra de los autores más frecuentados en su repertorio. Téngase en cuenta que hay quienes dicen que sus versiones de más de un autor son las mejores de cuantas hoy disponemos.










jueves, febrero 19, 2015

Discanto



Dicen que el poco conocido Enríquez de Valderrábano era un hombre sumamente culto y versado en técnicas vocales y musicales. Además, se dice que era un eximio vihuelista. Y poco más: no hay mucha noticia de su vida. Se cree que pudo haber nacido en Palencia y que pudo haber vivido unos 50 y tantos años.

Un libro de partituras de 1547 -publicado unos 10 años antes de su muerte y después de 12 años de trabajos- lo hizo famoso. Alcanzaron un poco más de 160 composiciones -no todas de su estricta autoría original- para que pasara a la historia.

En el Libro de música de vihuela intitulado Silva de Sirenas (así se llama la obra) hay variedad de melodías de la época y de varias latitudes europeas, transcriptas para vihuela.

Queda aquí una muestra breve de lo que puede encontrarse por allí, sin demasiado esfuerzo.

La música para discantar o contrapunto, suena bien entre dos vihuelas o entre harpa y vihuela. Créame.







martes, febrero 17, 2015

Tempesta di mare




Una tempestad en el mar tiene que ser sin duda alguna muy impresionante.

El mar entempestado, disculpe la dicción, es una fuerza imparable, terrible, y a la migaja humana zarandeada en él tiene que serle más terrible aún.

Y qué decir del mar antes de la tempestad, arteramente calmo mientras el cielo -que no engaña- dice cuánto engaña el mar que parece en calma, ajeno.

Y ni hablar de los símbolos del mar y del mar en tempesta. Y menos hoy día.


No sé si habrá sido así enteramente para Vivaldi, pues lo cierto es que se fascinó con el tema de un modo poco común (incluyo en esto las repeticiones de temas en varias de sus obras que aluden al asunto).

Fíjese: cinco tempeste di mare hay de Antonio Vivaldi en concierto y, nombrándolas por el catálogo, son:
RV 98 en Fa mayor,
RV 253 en Mi bemol mayor,
RV 309 en Sol mayor RV 309, está perdido y por lo que se sabe lo llamó esta vez Il mare tempestuoso
RV 433 en Fa mayor
RV 570 en Fa mayor (le sonará parecido al concierto RV 98...)
Hay también una sinfonía Tempesta di Mare que insertó en una ópera, La Fida ninfa (RV 714, acto III, escena 11), un drama estrenado en Verona en 1732, con motivo de la inauguración del nuevo Teatro dell´Accademia. (Dura unas tres horas, pero si gusta, aquí está la ópera La Fida ninfa)

Y no es todo, mi amigo. Que es ancho el mar.

Una ópera, que clasifican como heroico-cómica, y que es obra de Antonio Salieri (ah, Salieri..., alguna vez habrá que hablar de Salieri... y oírlo, sobre todo...), se llama Cesare in Farmacusa y lleva por subtítulo de obertura, precisamente, Tempesta di mare.

Un hermano de Antonio, Francesco Salieri, también compuso con maestría una sinfonía que se llama igual, Tempesta di mare.

Un poco antes, allá por el 1735, Lorenzo Gaetano Zavateri compuso en Bologna su concierto A Tempesta di mare. Y un poco después, el milanés Carlo Monza compuso su sinfonía también llamada Tempesta di mare...


Y ya basta.

Que la mar, marea.


Dejo aquí una selección de estas músicas, con intérpretes y estilos varios.









domingo, febrero 15, 2015

Indias



De un modo u otro, cosas de Indias.

Un tiempo, entonces, entre los sones del barroco americano.

Siempre hay que volver a oírlo, de tanto en tanto.

Porque somos de aquí y esa música somos nosotros, que somos de la Europa que es de aquí, casi como la música que somos nosotros.










viernes, febrero 13, 2015

Não tem fim




Lejos es lo más cerca que puedo estar del carnaval, qué quiere que le diga.


Pero tengo que estar un poco en Brasil, un poco en Portugal.

Porque, eso sí que sí: el gusto por oír cantar en portugués não tem fim.










jueves, febrero 12, 2015

La luna y Jordi




Hay música en toda cosa, ya se sabe (y no de ahora...)

En el cielo, claro que sí. Antes. Primero.

Y en la noche, por cierto: en el menguante de la luna de una noche fresca, nítida, como esta noche, en la que el cielo no escatima luz, aunque se demore en darme luna.


Venía rastreando y separando unas cuantas músicas de Jordi Savall con su viola da gamba. Cosas de aquí y allá, y de las menos frecuentadas, de ser posible.


¿Y cuándo ha de acompañar mejor las horas una viola diestra, si no es en una noche larga de asuntos y papeles, a plena luna menguante, esquiva pero cremosa y jovial?

Ahora es cuando.









martes, febrero 10, 2015

Soledad



A veces hay que darse el gusto. Uno siquiera.

Por ejemplo, éste, que no es uno sino tres gustos a la vez.


Aquí está Soledad, fíjese.

Para muchos, digo por decir algo, en El secreto de sus ojos Darín es la estrella y Francella la revelación.

Pero para mí es ella las dos cosas. Si viera lo difícil que es hablar con los ojos, con los gestos sutiles, hasta con un movimiento de las manos.

Y, entonces, cuando puedo, me doy el gusto de verla actuar. Y ahí va el primer gusto.

A mí se me hace que es una actriz nata. Que casi no actúa, si hasta parece. Porque es como si hiciera verdad aquello de que ars celare artem...


Pero Soledad Villamil canta, además. O mejor dicho, se da el gusto de cantar. Y es el segundo.

Me dirá alguno -nunca falta un buey corneta...- que es una mezcla de Tita Merello con Lidia Borda y cosas así. O que les parece que desafina aquí y allá, y esos moños que sentencian los paladares negros del pentagrama. Y ella que canta, con sus más y sus menos. Sí, ¿y?

Pamplinas, mire. No les haga caso.

Qué no ni no....

Canta casi como actúa. Sin que se note.

Por eso mismo: me doy el gusto de oírla cantar (y es el tercero...)

Y eso nada más que porque parece que a ella le gusta darse el gusto de cantar.


Y, para mí, basta.








domingo, febrero 08, 2015

Liuto



Pasa que una partitura escrita para laúd, debe tocarse en laúd.

Se sabe que muchas de esas partituras suelen transcribirse para otros instrumentos, especialmente para guitarra, y hay virtuosos que las ejecutan así y con gran suceso.

Pero es laúd. Entonces tiene que ser laúd, porque es laúd.

Dejo aquí una selección. Hay algunas suites de Bach escritas para laúd y hechas en laúd.

Pero hay también piezas de Pierre Attaignant, Giovanni da Crema, Vincenzo Capirola, Francesco da Milano, Antoine Forqueray, Robert de Visée.

Todo es ejecutado por el laudista italo-suizo Luca Pianca, uno de los fundadores de Il Giardino Armonico. Se lo oye también acompañado por el virtuoso italiano Vittorio Ghielmi, en viola da gamba.

La foto que ilustra esta entrada la tomó un viandante en Venecia. En las calles, un húngaro toca el laúd y vive de eso y de unos discos con sus grabaciones que vende a quien se los compre. Se llama Bence Bóka y es el regalo de esta serie.








sábado, febrero 07, 2015

Risa de aniversario


Hay regalos difíciles de elegir.

Un aniversario, por ejemplo, puede ser una de esas ocasiones en las que no es fácil acertar. Y anda uno que busca y busca qué. Y nada parece venir bien. Y ninguna idea es, ninguna cosa alcanza.

Y así.


Al final, después de mucho andar y ver, para un aniversario de mi madre (de eso se trata ahora), elegí acomodarle esta colección de cuentos de don Luis Landriscina.






¿Que no es música?

Ah...¿no?

¿De veras dice que no es música?


Mira vos.




miércoles, diciembre 31, 2014

Mater Dei


Ahora y en la hora de nuestra muerte

Cuando me llegue el momento
de entonar mi propio oficio
uniendo mi sacrificio 
al Divino Sacramento,
no sé si el entendimiento
se hallará libre o turbado...
Por eso va este recado 
para la Madre de Dios:
que si me falla la voz
cante por mí lo callado.


C a r l o s    S á e n z









martes, diciembre 30, 2014

Borinquen




Tengo cierta inocultable afición por algunas músicas de esas partes americanas, las más viejas entre nosotros, las del Caribe.

Me gustan sus ritmos y melodías, en general. Principalmente me gusta el sonido de las cuerdas de los tres, de los cuatro y otras suertes de guitarras. Y también las estrofas en décimas que usan muchos compositores de aquellos lados, desde el punto cubano hasta muchas de estas músicas puertorriqueñas que dejo aquí, la mayoría cosas de jíbaros boricuas y bastante viejas.





Y aquí agrego ahora un homenaje a mi padre.




Lamento borincano, la inolvidable de Rafael Hernández, era música que le gustaba y cantaba con buena voz.

Le queda en varias versiones, pa' que elija.








domingo, diciembre 28, 2014

Vargas




Búsquese un lindo pareán.

Lo van a tentar con una michelada, una Negra Modelo, una Indio oscura y fuerte. Éntrele, nomás. Pero, hágame caso: la cerveza no es para siempre.

Hay que llegar a un tequilita.

No. No lo mezcle. Tiene que ser puro. Y en lo posible, muy bueno. Pero con bueno alcanza.

Está la botana, pero eso no sé si dura.

Lo que sí, puede entrarle a unos taquitos, de lo que quiera: de res, de chorizo, de puerco, de cabeza, de lengua... Complete con una que otra quesadilla, hágame caso. Bastante limón, algo de jitomate verde, cebollita morada, buen cilantro. Un toque de guacamole, unos tototopos con panelita, y chilitos varios: de ábol, poblano, pasillo, piquín. ¿Habanero? Hmmm..., qué puedo decirle...

Mire que puede ser una birria también. Y, si se le antojan, unos frijolitos, para acompañar. O un pozole. Vea usted.

Tortillitas de maíz, siempre, claro.


Y así.

Unas dos o tres horitas.


Se lo pasa bien a gusto, créame.










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La mayoría de estas piezas la hace el Mariachi Vargas de Tecalitlán, con algunas incursiones del Mariachi Monumental Sebastián Vargas. Digo, nomás, para que sepa de qué va.