viernes, octubre 01, 2021

Mônica

 


Tiene un mérito, a mi sabor.

De la música del Brasil voy y vengo. Días y cosas y gentes que sí. Y a veces que no. ¿Para qué decir una cosa por otra?

Pero Mônica Salmaso hizo que vinieran juntas y bien hechas las cosas que tenía dispersas de la variopinta música de aquellas tierras.

Quedan aquí dos muestras, que son las que mejor dicen lo que digo.

Obrigado, Mônica.




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Puede vérsela cantar, también. Algo agrega. Todo el hombre habla cuando habla. Y todo el hombre canta, cuando canta.

En este enlace, presenta ao vivo Alma lírica brasileira.




sábado, junio 26, 2021

Vater unser



Con el invierno, de las manos de Camille Thomas, llegó la versión para cello y piano de Vater unser, de Arvo Pärt, asunto que ya había grabado el año pasado en este volumen que va primero.

La que llegó es la que me gusta. Porque me gusta verla tocar. La interpretación es completa si se la ve haciendo la música.



Y, claro. La interpretación original, con Arvo Pärt al piano.



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La letra, es obvio, es el Padre nuestro.

Vater unser im Himmel,
geheiligt werde Dein Name.
Dein Reich komme.
Dein Wille geschehe, wie im Himmel so auf Erden.
Unser tägliches Brot gib uns heute.
Und vergib uns unsere Schuld,
wie auch wir vergeben unseren Schuldigern.
 Und führe uns nicht in Versuchung,
sondern erlöse uns von dem Bösen.



martes, junio 22, 2021

Nostalgia dulce

 


Es difícil recorrer el tiempo ido.

Pero debe ser mucho más difícil si se va contando el pasado en caramelos perdidos, que ya no están.

Renaud Séchan lo hizo, en 1985. Y bien. Creativo.

¿Quién es? Un letrista, cantante y actor nacido hace 69 años en París. Renaud a secas, en Francia.

Hombre de izquierdas y militante (pese a este memento no muy progresista...), dedicó esta canción a su hija Lolita, según dicen, nostalgioso de su infancia. Infancia feliz y dulce. De caramelos.


Mistral gagnant

À m'asseoir sur un banc cinq minutes avec toi
Et regarder les gens tant qu'y en a
Te parler du bon temps qui est mort ou qui reviendra
En serrant dans ma main tes petits doigts
Puis donner à bouffer à des pigeons idiots
Leur filer des coups de pied pour de faux
Et entendre ton rire qui lézarde les murs
Qui sait surtout guérir mes blessures
Te raconter un peu comment j'étais minot
Les bombecs fabuleux qu'on piquait chez le marchand
Car-en-sac et Mintho, caramels à un franc
Et les Mistral gagnants

À marcher sous la pluie cinq minutes avec toi
Et regarder la vie tant qu'y en a
Te raconter la terre en te bouffant des yeux
Te parler de ta mère un petit peu
Et sauter dans les flaques pour la faire râler
Bousiller nos godasses et se marrer
Et entendre ton rire comme on entend la mer
S'arrêter, repartir en arrière
Te raconter surtout les carambars d'antan et les coco boers
Et les vrais roudoudous qui nous coupaient les lèvres
Et nous niquaient les dents
Et les Mistral gagnants

À m'asseoir sur un banc cinq minutes avec toi
Regarder le soleil qui s'en va
Te parler du bon temps qui est mort et je m'en fous
Te dire que les méchants c'est pas nous
Que si moi je suis barge ce n'est que de tes yeux
Car ils ont l'avantage d'être deux
Et entendre ton rire s'envoler aussi haut
Que s'envolent les cris des oiseaux
Te raconter enfin qu'il faut aimer la vie et l'aimer même si
Le temps est assassin et emporte avec lui
Les rires des enfants et les Mistral gagnants
Et les Mistral gagnants


Un oyente (lo verán si lo ven) contó algunos detalles:

Pour ceux qui se demandent ce que signifie le nom "Mistral Gagnant", voici une petite explication:
Mistral Gagnant" était le nom  d'une poudre vendue dans un sachet hermétique dans lequel on pouvait verser de l'eau, et cela faisait un soda orange ou citron. Et il s'appelait "Gagnant", parce qu'en retournant le sachet, on pouvait lire dans certains cas la mention "Gagnant", ce qui permettait d'en avoir un gratuit en rapportant le papier au marchand.

Renaud, trente ans plus tard, promène sa fillette de 3 ou 4 ans, et repense du coup à son enfance, alors il veut lui faire découvrir les bonbons qu'il aimait étant enfant: Les caramels à un franc (ancien franc des années 50), les Coco Boher, vendus dans une petite poche métallique avec laquelle on se coupait la langue les jours de maladresse, et les Mistral Gagnant:  En promenant sa fille, Renaud se rend compte que tous ces bonbons ont disparu: Il voudrait les lui faire découvrir, on devine qu'il a cherché dans les magasins, mais les commerçants lui expliquent ce "ça ne se fait plus"... D'où la fin: "Le temps est assassin et emporte avec lui les rires des enfants... et les Mistral Gagnant". 

Renaud, désabusé, a perdu son rire d'enfant, et il ne retrouvera plus les saveurs de son enfance, mais il veut malgré tout continuer à aimer la vie. C'est une histoire très simple, mais sublime, parfaitement racontée, sur une musique magique qui exhale toute la pureté de l'enfance. S'il n'y avait qu'un disque de chansons pour le monde entier, "Mistral Gagnant" y aurait sûrement sa place.


Nota: No lo dice el oyente allí, pero además de los Mistral, los Coco Boher (de coco), y los Caramels, eran caramelos de aquellos años '50, los Car-en-sac, los Minto (de menta, claro), los Carambar (una barrita de sabores varios) y los Roudoudous, que también nombra Renaud en la canción.





jueves, junio 17, 2021

Glamour


Que sea de Buenos Aires podría ser un motivo, aunque a fines de los '90, a los 20 años, se haya ido a Europa a estudiar las cosas de las cuerdas y ya para quedarse.

Que sea tal vez la más experta en laúd y otras cuerdas pulsadas en este tiempo nuestro, en este mundo de estos días, podría ser otro motivo.

Que no tenga casi marketing y con todo y eso sea una autoridad reconocida asaz, también podría ser.

Pero.

La miro pulsar a Bach.

Y la miro y la miro, mientras oigo, para ver qué le veo.

Y es eso.

Todo el glamour viene de la música.

Porque la música no necesita glamour.

A Bach –y al laúd– le basta con Evangelina Mascardi.





sábado, junio 12, 2021

33 años, 5 minutos

 


Es franco-belga. Se llama Camille Thomas.

Es, dicen, la estrella que mejor brilla en el cielo del cello, en estos tiempos no tan claros.

Tiene 33 años que cumplió el 29 de mayo.

En no más de 5 minutos puede hacer belleza. Todas las veces que quiera.

Por el momento, para un servidor es más que suficiente.








miércoles, mayo 19, 2021

Le tasche piene di sassi




Digan lo que quieran.

Hay cosas que solamente se pueden decir –decirlas bien...– si se dicen en italiano.







miércoles, febrero 10, 2021

Tu amor es el canto mío

 


Se llama Liuba María Hevia.

Es cubana. Y militante, claro..., de la trova cubana, por trova y por cubana, claro.

Vengo oyéndola hace un tiempo a esta muchacha de raíces asturianas (transparentes por su apellido), a quien le pusieron un nombre ruso por razones... militantes, claro.

Pero la canción es la canción. Los versos son de una grabación de 1988. Hay versiones donde cantan juntos con Pedro Guerra, talentoso canario. Me quedo con ésta.




lunes, febrero 08, 2021

Tú, verde


Dos.


Verde.

Como los ojos verdes, como el trigo verde.










domingo, enero 31, 2021

Chorinhos



Es una de las músicas del Brasil que más me gusta. No le crean mucho al nombre –choro– porque de habitual no llora y es más bien festivo, aunque con una suave melancolía, que está en Portugal y heredó Brasil. Es música popular bastante vieja, del siglo XIX, a fines. Y tiene muy buenos compositores e intérpretes.

En esta entrada se ve y oye a Epoca de ouro, un ensemble de muchos años especialista en estas cosas, que repasa algo de la historia del género. Los instrumentos son los canónicos: guitarra, guitarra de 7 cuerdas, mandolina, cavaquinho, flautas y un pandero.





miércoles, enero 13, 2021

No soy yo, sos vos /2




La entrada anterior con este nombre está en ens, porque allí tenía que estar. 

Y esta otra está aquí por lo mismo.

En 1952, Celina González compuso Yo soy el punto cubano, un son guajiro (como le dicen...) que se hizo harto famoso. Ella había formado dúo con el amor de su vida, Reutilio Domínguez, que hacía la discreta segunda voz. Celina tenía predilección por los ritmos de la música campesina de su tierra, Cuba, y cierto espíritu religioso que la volcaba a alguna devoción por los ritos afrocubanos.

Celina y Reutilio se volvieron famosos. El dúo terminó cuando se separaron a mediados de los '60 y ella siguió cantando sola. Con los años, revivió las épocas de éxitos cantando a dúo con su hijo, también llamado Reutilio.

Nomás al comienzo, en la letra aparecen dos palabras: manigua y mambí. Pues bien, sin discutir el origen de la palabra, digamos que, genéricamente, los mambises son como guerrilleros que se levantaron y combatieron contra España en varias épocas de mediados y fines del XIX en Santo Domingo, Cuba y Filipinas. La manigua es un pantano.

Y algo más. El punto es un modo de composición musical que toma el nombre de los punteos de cuerdas que acompañan el dictado. Y éste dictado suele ser una décima y frecuentemente espinela. Así se verá cuando lo oiga usted a continuación. La gracia de estas décimas populares antiguas (ya había en el XVI y el XVII) la retomaron en América, por ejemplo, repentistas, improvisadores o payadores. Para su deleite, la rima de la décima octosílaba es a b b a a c c d d c.

A cualquier efecto, repito. La composición es de 1952.


Ahora bien.


David Blanco, en 2019, cantó y filmó su versión de Yo soy el punto cubano. Dura casi 3 veces más que la original de Celina y Reutilio y ya verá por qué.

Mientras tanto, Blanco es un joven músico, cantante y autor cubano, con bastante fama en varias partes. Su toque es la fusión de estilos y ritmos, con una estética particular, como también se verá a continuación.




Así las cosas, el detalle que me trajo hasta aquí con estas músicas es precisamente que la versión cubana actual dura casi tres veces más que la original.

Y me pregunto por qué.

Y le pregunto a usted por qué, mi estimado. 

Pensemos, a ver qué sale.