martes, diciembre 17, 2019

*R: La linda




Son cosas de los comienzos de marenostrum, allá por 2011.

Cosas del norte nuestro. Que vuelven ahora, porque la telaraña las hurtó del oído.

Pero, además y de regalo, al final de la serie, una zamba jujeña, cantada por una jujeña. Porque ella es de Yala, claro.














Mercedes.

Lipán.

La linda.





miércoles, noviembre 27, 2019

¿Y... por qué no?*





Se me ocurren unas cuantas respuestas -de aficionado- a esta pregunta, que es tan valiente como audaz, según el caso.

México las une, de algún modo. Tania Libertad es peruana de origen pero la tierra de Guadalupe Pineda la recibió como propia hace unos cuantos años.

Famosas las dos, muy. Cargadas de grabaciones y participaciones en grabaciones de otros. Premios, homenajes y todo eso. Mayormente, aplaudidas en músicas dizque populares.

Pero ambas, mire usted, resolvieron que grabarían arias de óperas famosas, cada cual por su lado y a su hora. Se ampararon en sus voces respectivas. Tania en 2000, Guadalupe en 2002.

Aquí quedan ellas, mientras un servidor se pregunta si es la voz, solamente la voz.

O si debe haber algo más. Usted dígame.







* Como se ve, así (sic) se llama el trabajo de Tania Libertad, pero valdría para Guadalupe, también.

Y tal vez la respuesta sea simple: porque no.





domingo, noviembre 24, 2019

Dávalos



Hace una punta de años, menté un hallazgo de Jaime Dávalos, unos poemas dichos y cantados que encontré en plena calle. Lo acompañaba Eduardo Falú esa vez. Dejé allí unos versos de Dávalos, sin la voz y el canto.

Ahora vine a dar con casi lo mismo, pero de Dávalos solo. Y diciendo y cantando esta vez.








jueves, noviembre 21, 2019

*R: A derecha e izquierda


Lo había publicado en febrero de 2012, eran versiones de canciones uruguayas y chilenas.

Pero...

Este mundo es frágil. Y el mundo del silicio, peor.

Va de nuevo.

A derecha e izquierda.








martes, noviembre 19, 2019

Tercera vez de Despedidas




Tal vez esta vez tenga mejor suerte, si es verdad que la tercera...

Durante los últimos 6 años, isócrono (en 2013, 2016 y ahora), traté de mostrar una película japonesa que a mi sabor es una verdadera obra maestra.

Probé alguna vez con el compositor para varias películas del Estudio Ghibli -Mamoru Fujisawa, el para algunos famoso Joe Hisaishi-, que hizo para cello la música de ésta. Me fue algo mejor, pero no tanto.

Al fin, veo si queda esta vez Okuribito. La titulan Violines en el cielo y no me gusta para nada ese título que confunde aserrín con pan rallado.

Pero es una versión original subtitulada y había que traerla a como dé lugar. Espero que esta vez dure.

Con la música y las imágenes, que creo que son una sola cosa.









domingo, noviembre 17, 2019

Fiorella




No estamos de acuerdo en todo, claro que no. ¿Y qué con eso? No estoy discutiendo con ella, sólo le pido que cante.

Dos años atrás, publiqué un resumen de la voz de Fiorella Mannoia.

Ahora estuve ampliando aquello que completo aquí.

Se lo merecía.

Es cuestión de hacerle justicia a esta romana de voz grave y exquisita, hija de sicilianos, que sabe cantar en italiano.








viernes, noviembre 15, 2019

Luis y Pedro




Hace días les estoy dando vueltas.

Pero ellos no tienen la culpa: fue casualidad. O no.

Preparaba unos escritos y uno de ellos estaba vagamente relacionado con un concierto de Tchaikovsky. ¿Por qué se me ocurrió ir a oír también otro de Beethoven? No tengo idea. Pero ahí mismo empezó el asunto.

Dejé los papeles por un rato, claro.

Son dos conciertos ambos en Re mayor, ambos para violín y orquesta.

El n° 61 de L. van Beethoven, de 1806, y el N° 35 de P. I. Tchaikovsky, de 1878.

Algo más: ni el de Beethoven, ni el único concierto para violín de Tchaikovsky, tuvieron éxito en el estreno o por largo tiempo.

La partitura de Tchaikovsky fue rechazada una y otra vez por virtuosos de sus días, de Rusia y el resto de Europa. Intocable, imposible, horrible, burdo, antiviolinístico, torpe... Qué no le dijeron. Tardó casi tres años en poder estrenarlo.

Y al final tenía razón Tchaikovsky.

A Beethoven no le fue mejor. Su obra casi ni se tocó después de su estreno en 1806. Él murió en 1827 y, recién unos 17 años después, el concierto volvió a la luz y ya no se apagó.

Y allí otra cosa más.

Cuando en 1844 renació el concierto de Beethoven, el solista fue uno que llegaría a ser uno de los violinistas supremos del siglo XIX: Joseph Joachim. La orquesta la dirigió Félix Mendelssohn.

Pero... Joachim, el solista, tenía por entonces solamente 12 años de edad, un prodigio.

Ahora bien, bastante después, en 1882, el mismo Joachim tuvo por alumno de violín a un joven virtuoso, que moriría temprano: Josif Kotek.

Unos años antes, en 1878, en Suiza, Kotek fue quien impulsó a Tchaikovsky, de quien era amigo pese a la diferencia de edad, a componer su concierto de violín y lo aconsejó sobre las partes solistas, porque el compositor no era violinista.

Así son las cosas.

Pero yo sigo dándoles vueltas. Porque se me hace -mire quién se lo dice...- que hay más de un asunto que une a ambos conciertos.

Aquí quedan, ambos par a par con el mismo violín de David Oistrakh.








(En la ilustración, de izq. a der.: Joseph Joachim, Beethoven y Josif Kotek con Tchaikovsky)







jueves, noviembre 14, 2019

Creator




En 2012, se grabó un trabajo que recopila obras de Arvo Pärt, compuestas en distintos períodos.

Estuvo al cuidado de Paul Hillier.

Y lo bien que hizo.








martes, noviembre 12, 2019

¿Por una vez no?




Albania es un rincón bastante desconocido de Europa y del mundo, si acaso.

No es que no tenga historia detrás. Después de todo, es una porción considerable de los Balcanes. Y los Balcanes son Grecia también, por ejemplo. Y Macedonia. Y así. Historia tiene.

Pero no conocemos mucho, al menos un servidor.

Yendo por otras vías, me topé con un personaje que probablemente no le diga nada: Gjergj Kastrioti.

Tiene sobrenombre: Skanderbeg.

Se lo pusieron sus enemigos, los poderosos otomanos, en el siglo XV en el que él vivió, casi siempre haciéndoles la guerra a muerte a lo largo de sus 60 años de vida. Iksander bey, esto es príncipe Alejandro.

Para los albaneses es el héroe nacional y su vida y batallas están a la altura de otros príncipes cristianos que a lo ancho de Europa batallaron contra el Islam, casi desde su misma aparición.

Vale la pena conocerlo. Hay historias sorprendentes sobre su habilidad para la guerra. Y hay una película albanesa sobre su vida que se ve por allí, y que no recomiendo del todo por lineal, salvo que alguno quiera ver aquellas caras y oír su lengua...

Lo curioso es que vengo a enterarme de que nada menos que Antonio Vivaldi compuso una ópera en tres actos sobre Skanderbeg (o Scanderbeg...), allá por 1718. Es el RV 732¿Cuál fue la razón de que compusiera esto? No lo sé.

No se conservaron sino algunas partes. Y alguna que otra de ellas dejo aquí. Son relativamente recientes porque las partituras se han recuperado no hace mucho. En la primera parte de esta selección hay un trabajo hecho por el proyecto Aurata Fonte, que algo explica.

Sabido es que no soy perito, pero a mi sabor es difícil saber si la obra está a la altura del genio de Venecia, lo cual también suena injusto, porque son sólo fragmentos y se sabe también que a veces Homero dormita...

Pero, en cualquier caso: por una vez que no, cuántas que sí...








sábado, noviembre 09, 2019

Por colombianas




Así son las cosas.

Las colombianas no tienen nada de colombianas.

No al menos en este caso.

Con el tiempo, se volvieron un "palo" del cante flamenco, como saben los que saben. Y de esos que llaman "de ida y vuelta", por referencia a la tierra americana y a algunos ritmos que se intercambiaron.

Pero, como también saben los sabidores, fue cosa de don Pepe Marchena, maestro de maestro', que allá por 1931, sobre un ritmo casi de rumba, hizo su Mi colombiana. Y así le quedó el nombre a estas composiciones que se fueron afirmando en el mundo exigente y algo críptico del flamenco.

Las dos primeras de la selección que aquí queda son las composiciones originales, una la original por Pepe Marchena y otra en una versión posterior de la misma, por Juanito Valderrama.









viernes, noviembre 08, 2019

Linda Lima




Bonita voz, lindo decir, tan peruano.

¿Que no sostiene los tonos? Claro, entiendo.

Pero yo estoy oyendo a una mujer peruana cantar sus cosas, a su modo, con gracia y sentimiento.

Ya sé que no es una cajita de música.

¿Y quién quiere una cajita de música?

Me alegra haberme encontrado otra vez ayer con ella.









martes, julio 02, 2019

Estos días de Díaz




Hubo otros Días de Díaz, pero ahora están inhallables en esta bitácora.

Volví a oírlo. Bien el folklore y el jazz. Virtuoso y personalísimo. Pero me quedé con el tango.

Hugo Díaz es más que un intérprete. O la interpretación es un arte que pocos frecuentan, y que él puede oficiar con elegancia.








sábado, junio 22, 2019

Mélanie




Mélanie Bonis fue una parisina compositora de cientos de obras, más bien breves. Vivió entre 1858 y 1937. Tuvo una vida curiosa. Durante unos cuantos años dejó de componer, para atender su casa y a sus tres hijos, fruto de un matrimonio arreglado por sus padres con un hombre que le llevaba 25 años.

Se encontró al tiempo con un viejo amor de juventud, volvió a la composición, tuvo un asunto con él y de allí nació una hija.

La acompañaron buenos maestros en el Conservatorio de París. Se la conoce poco y casi siempre con el nombre de Mel, una estratagema de la propia Bonis para sortear la resistencia a que hubiera mujeres compositoras.

Mujer de la belle époque, sus partituras suenan a esas músicas que llaman decadentes. Será, no lo discuto. Pero admitamos que esa decadencia musical era bastante más armoniosa que las que vinieron después.







martes, junio 11, 2019

Horas de días de años



Hoy no es así, claro que no. Está más cerca de los 80, diría.

Pero en aquellos años, Soledad Bravo era así. Venezolana, nacida en España, bocona, morocha, ojos oscuros, muy buena voz, potente, profunda, rara.

Cantaba de todo, pero..., en cuanto podía doblaba a la izquierda. Y en los '70 -ah, los '70...- estaba de moda doblar a la izquierda.

Conoció bien las músicas de América y las cantó. Claro que estaba la Trova cubana, los cantos al Che, al campesino, al Chile de Allende, a la liberación, a la revolución. Claro. Los '70. Y como les pasó a muchos, los '70 les fueron interminables. Así que cantó todo el marxismo que pudo.

Pero también mucho cantó cosas del folklore venezolano. Y lo hacía bien.

Por eso me acuerdo de ella cada tanto.











jueves, mayo 30, 2019

Guitarreada




Es algo que se sabe y no hay que andar explicando mucho.

Se arma la rueda, corre el vino o la cerveza, hay fogón, pasó el asado. Y llega la guitarra.

Cada tribu tiene sus hits. Chalchalereando, coplanaqueando, progres (nueva trova, Víctor Heredia, esas cosas...), tangueros, reguetones, cumbiancheros. Y así. No hace falta abundar.

En casi todas partes es igual. En todas partes adonde llegó la guitarra, claro. Guitarra-guitarra, quiero decir. Ni antepasados, ni novedades. Sólo admito el tres, el cuatro, el quinto. No más.

Y pasa en Andalucía también, dónde si no.

Fiestas. Reuniones. Romerías espontáneas. En las casas y patios, en el campo, en las plazas.

Una muestra queda aquí: fandangos (de Alosno, más que nada), sevillanas, rocieras, rumbas.

Atención a las caras, a las copas, a los vasos, a la alegría, al sentimiento, al ritmo.

Y a las palmas: todo un asunto.









martes, mayo 21, 2019

Sayles



Es difícil encontrar datos de Jon Sayles. La razón principal es, creo, que no se dedica a la música sino como una pasión personal. El resto del tiempo trabaja en software para IBM.

Pero es apasionado, por lo que se ve.

Lo encontré de casualidad. Un sitio japonés decía tener música alemana del Renacimiento, canciones para guitarra. Allí fui. Cuando quise saber quién ejecutaba -porque la "dicción" me pareció fresca, como no profesional...-, di con el tal Jon Sayles.




Algo que celebro es que su pasión y el arte que de ella pueda seguirse se reparten gratuitamente.

Está en una página que acumula una colección de músicas de varias partes y tiempos.







sábado, mayo 18, 2019

¡A la carga...!




Que una marcha militar sea viril, que sea animosa, que infunda valor y hasta orgullo, que llame al coraje y que muestre la grandeza, se entiende.

Pero.

¿Por qué no pueden oírse los sones marciales sin esa nota de alegría que los viste de arriba a abajo?

Algo hace que el hombre tiña de alegría a las marchas militares.


 

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La ilustración es obra del artista José Ferre-Clauzel. Muestra la carga del Regimiento de Cazadores de Alcántara, en la batalla del Río Iguan, durante la Guerra del Rif.




lunes, mayo 13, 2019

Ada




Murió en Córdoba, en 2002, tres años antes de cumplir los 100.

Tuvo una vida de éxito breve esta "emperatriz del tango", como se la conoció en sus días.

Fue la tercera mujer en grabar discos en la Argentina, a los 20 años, en 1925. Una linda voz.

En 1938 se retiró y desde 1942 hasta su muerte vivió apartada del mundo en las sierras de Córdoba, con un breve paso nuevamente por Buenos Aires a fines de los '80.

Todo el misterio de esta mujer fue el amor por Francisco Canaro, de quien fue amante durante 10 años entre 1929 y 1938, estado en el que ella no quiso continuar. Con él cantó en ese mismo período.

Se recluyó en la vida religiosa desde su retiro y murió como terciaria franciscana, condición que tuvo tras la muerte de su madre, en 1981.

En su tiempo, Canaro compuso para ella un vals: Yo no sé que me han hecho tus ojos.

Y parecería que no le hicieron mucho los ojos de Ada Falcón a Francisco Canaro, al fin de cuentas.








martes, mayo 07, 2019

El imprentero




Pierre Attaingnant vivió unos 50 y tantos años a fines del XV y principios del XVI. Había nacido en Douai y murió en París.

No compuso nada. Era imprentero. Famoso por sus ediciones de miles de partituras musicales, muchas anónimas. Tanto que le fue concedido ser imprentero real por esas labores.

En 2002, Hopkinson Smith ejecutó en laúd una serie de piezas tomadas de los libros publicados por este curioso francés, que se hizo un lugar en la historia de la música usando la imprenta como único instrumento.

El programa de Smith:

1 Bransle gay 2 Pavane & sauterelle 3 Bransle de Poictou 4 Prélude 5 Le jaune et blanc 6 Bransle gay, c'est mon amy 7 La Magdalena 8 Haulberroys 9 Prélude II 10 Une bergerotte 11 La roque 12 Destre amoureux 13 Bransle gay II 14 Il me suffit 15 Prélude III 16 Amy souffres 17 Gaillarde 18 Tant que vivray 19 La brosse 20 Prélude IV 21 Dolent départ 22 Cuer angoisseux








domingo, mayo 05, 2019

Hilda




En 2005 grabó este disco, La diablera. Tenía 70 años.

Hilda Herrera, esta pianista y compositora cordobesa que no necesita presentación, hoy tiene 85 y hasta donde oí no hace mucho, todavía toca igual.

No es fácil hacer folklore con solamente el piano. A ella no le es difícil, se ve.








sábado, mayo 04, 2019

Asunto oscuro




¿Cómo le explico esta cuestión? No tengo idea.

Veamos.

Unos de la casa estaban viendo Spectre, una de James Bond (Daniel Craig), de 2015. Allí está la espléndida Mónica Bellucci que hace el papel de Lucia Sciarra, a la sazón la Bond girl de ese film.

Aunque venía cansado, eso me detuvo en la escena apenas unos minutos. A los 50 años, esa mujer tiene el encanto y el misterio que solamente está en las mujeres del Mediterráneo. No por nada Mel Gibson la tuvo de María Magdalena...

Pero.

La música incidental me pareció de lo más extraña.

Cum dederit. Antonio Vivaldi. Es una parte de su Nisi Dominus, el Salmo 126.

No tiene ninguna ligazón con los hechos. Porque sí, nomás.

Ya en mi escritorio, tuve ganas de oír la obra. En la misma versión de Philippe Jaroussky.

La busqué y la encontré. Eso y algo más.



 

El francés Emmanuel Santarromana hizo con Orfeo una canción que llamó Opera y que tiene el Cum Dederit como protagonista. Dicen que Philippe Jaroussky es el que canta. La parte musical es de los demás. El album se llama Metropolitain.

Lo de Bellucci salva la escena aquella pero no alcanza a explicar la inclusión de Vivaldi.

Lo de Santarromana tiene una explicación posible: afear algo para rescatarlo (¿?) para que las nuevas generaciones se zambullan alguna vez en Vivaldi. Despreciable. Hay que vestir con ropas punk y clavarle aros en la nariz a la abuela, con el pelo teñido de negro y violeta oscuro, para que los nietos la entiendan mejor...

Lo de Jaroussky, si es él quien canta esta segunda versión, no tiene explicación.



jueves, mayo 02, 2019

Serenata




No hay casualidades, diría.

Me di con estas músicas que me trajeron el tiempo en que Mingo, mi padre, hacía las delicias de las oyentes.

Son cosas que él cantaba. Lo oyera alguien o no. Intérpretes que le gustaban.

Ni que a propósito para dar serenata, entonces, si uno tiene que.









martes, abril 30, 2019

*R: Tudo isto é fado




Fue en agosto de 2013. Había publicado una serie de intérpretes de fado, relativamente menos conocidos que las voces habituales. Quedaron inhallables.

Ahora los recupero. Con todo gusto.

*R: Tudo isto é fado.



Y, no: no me canso de oír fado. ¿Por qué habría de?







lunes, abril 29, 2019

11 caprichos




Giuseppe Clemens dall'Abaco nació en 1710 y murió en 1805. Es el hijo de don Evaristo dall’Abaco (don a la criolla, no a la italiana...)

Se lo conoce poco. A don Evaristo se lo oye, al hijo casi nada.

Por eso tiene mérito la virtuosa Kristin von der Goltz, que hizo al cello, en 2006, los 11 Capricci para violoncello, un fragmento de la obra del cellista que, como casi toda ella, es prácticamente desconocida.

Pero es cello y aquí no puede faltar.

Algo los une a Giuseppe y Kristin, además del amor por las mismas cosas: ambos empezaron su formación al cello con sus respectivos padres.








sábado, abril 27, 2019

Laura




Me enteré tarde. Cuando ya la había oído.

Empezó a participar de esos concursos televisivos de talentos cuando todavía era una niñita.

De padres rumanos, Laura Bretan nació en Chicago.

Concursó en Rumania, Londres, EE.UU.. Ganó todos.

Ya tenía esa voz.

Busqué datos y ahí me enteré de sus pasos y vi decenas de presentaciones. Una pena.

Se la puede tragar el show-business, si no se la tragó ya. Una pena.

Tiene el don en la voz. Pero este mundo ve primero el show, porque es plata.

Encontré esta presentación en Rumania, de hace poco. Una muestra.

El 7 de abril cumplió 17 años.

La dejo aquí antes de que la Bestia la dañe. O por si la Bestia llega a dañarla.

Dios no lo permita.







jueves, abril 25, 2019

Surerías




Una vuelta surera.

Reynoso, Merlo y algún que otro más.








martes, abril 23, 2019

Pregón de las flores




A veces toca regalar flores.

En no habiendo a mano, puede uno regalar un Pregón.

Y, como con las flores, se puede elegir cuál Pregón, porque de la misma raíz de la música hay tantos cuantos quiera. Quién diría que tantos...





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El pregón de las flores

Yo ya me voy con las flores
antes de que estén marchitas,
las llevo de las mejores
pa' las muchachas bonitas.

Llevo rosas, llevo rosas para las mozas,
margaritas, margaritas para las bonitas.

Yo ya me voy con las flores,
amarillas, rosaditas,
de viejos ríos cantores
cortadas de la orillita.

Llevo rosas, llevo rosas para las mozas,
amapolas, amapolas para las solas.

Yo ya me voy con las flores
antes de que estén marchitas,
las llevo de las mejores
pa' las muchachas bonitas.

Yo ya me voy con las flores
amarillas, rosaditas,
de viejos ríos cantores
cortadas de la orillita.

Azahares, azahares quita pesares,
llevo rosas, llevo rosas para las mozas.
Yo ya me voy con las flores...

Esta obra es del músico e investigador de la música de Venezuela, Rafael Salazar.

Mi pregón de flores

Flores... las flores...
a las niñas morenas,
y a las rubias encendías,
a las que entran y salen,
y a las que están escondías,
para que nadie las vea,
detras de la celosía,
yo les vendo las flores,
las flores mas lindas
de Andalucía

Venid muchachas y caballeros,
que a todo el mundo, venderles quiero,
de mis claveles, las maravillas
los más hermosos, que hay en Sevilla
de mis claveles, las maravillas
los más hermosos, que hay en Sevilla.
Yo no tengo jardín, ni azotea,
ni arriates, ni huertos en flor,
los claveles los llevo en la cara,
porque me los siembra, la gracia de Dios.
Los claveles los llevo en la cara,
porque me los siembra, la gracia de Dios

Flores...

La que no tenga novio,
la que se le fue el marido,
la que está en relaciones
veintidós años seguidos,
si se adornan la cara
con estos claveles míos
almirantes y reyes, y reyes
caerán a sus pies, rendidos.

Venga la fea, venga la hermosa,
que en sus cabellos pondré una rosa,
no hay un milagro como mis flores,
para las que sufren de mal de amores.
No hay un milagro como mis flores,
para las que sufren de mal de amores.
Yo no tengo jardín, ni azotea,
ni arriates, ni huertos en flor,
los claveles los llevo en la cara,
porque me los siembra, la gracia de Dios.
Los claveles los llevo en la cara,
porque me los siembra, la gracia de Dios

Flores, las flores...

Este Pregón de las flores, que llaman también Pregón de la gitana, es una copla de Antonio Quintero, Pascual Guillén y Juan Mostazo que Estrellita Castro interpretó en la película El barbero de Sevilla. Existe una versión más reciente de Pasión Vega.

Hay un video tomado de Suspiros de España, un film que Paquita Rico protagonizó junto al madrileño Angelillo. En él, interpreta unos cantos trianeros que suenan en una mañana de Triana. La obra es del afamado trío de compositores de aquellos años, Ochaíta, Valerio y Solano.

Alfonso Ortíz Tirado, hace, de Ernesto Lecuona, El pregón de las flores.

Luisa de Córdoba hace una tonadilla madrileña en la que canta el pregón de una vendedora de flores en La Paloma, lo que se refiere a la iglesia de la Virgen de la Paloma, afamada advocación madrileña. No sé de quién es la letra y la música.

Antoñita Moreno hace Mi pregón de flores, con letra de Salvador Guerrero y música de Carlos Castellanos

Ángel Barrios, guitarrista de Guadalajara, compuso la música de su propio Pregón de las flores, una rondeña del siglo XIX.

Por su parte, el Pregón de las rosas es un bolero-son de Agustín Lara.

Rosas de mi jardín,
flores que sólo son para ti,
niñas yo traigo rosas de mi jardín,
rosas que sólo son para ti.

Rosas para tus labios
encendidos y rojos,
rosas para tus manos,
rosas para tus ojos.

Si tu besas mis flores
mis flores de estremecen,
y si las acaricias
las pobres languidecen.

Rosas para tus labios
encendidos y rojos,
rosas para tus manos,
rosas para tus ojos.

Se va...
el pregonero se va...
se va, se va.

De regalo, en el regalo, El rey de las flores, que hace Soledad Bravo, con un final truculento, lástima. La ideología hace eso: usa las cosas y las deshace.





sábado, abril 20, 2019

8




Dicen que el nombre salió de casualidad. Estaban en Italia y eran 8. No tenían nombre para presentarse en un concurso y eligieron una palabra latina para decir que eran 8 voces.

Voces8 se llama este ya famoso ensemble coral británico de amplio espectro en estilos y épocas, aunque especialistas en el Renacimiento inglés y continental.

Tienen, como curiosidad, un método de enseñanza musical que distribuyen por colegios e instituciones de todas partes, empezando por la isla, claro.






miércoles, abril 17, 2019

Pärt




Con orquesta, coro y director rusos, esta Berliner Messe, salida de la pluma de Arvo Pärt.




Pero también algo que parece completamente distinto. El Adagio de Mozart, inspirado en la sonata n° 2, K280 de Mozart, claro.




El mismo Pärt, el mismo estilo.



lunes, abril 15, 2019

Septem Verba



"Las Siete Últimas Palabras de Cristo en la Cruz" de Joseph Haydn (1732-1809), es una de las obras musicales más representativas del "Siglo de las Luces". Más de doscientos años nos separan de dicha época y, a pesar de ello, su mensaje espiritual y su potencial expresivo conservan toda su vigencia y todo su poder sugestivo. La maravillosa Luz que emana de cada una de estas páginas se ha mantenido intacta gracias al genio creativo, a la riqueza interior y a la capacidad de simbolismo poético/musical del maestro de Esterházy. Siete movimientos lentos --ocho si contamos con la Introduzione-- realizados con una tal variedad de recursos en la invención musical, en los ritmos, en la dinámica, en las tonalidades, en la selección de los temas, y en una pintura sonora y expresiva excepcional, que uno pierde totalmente conciencia de la sucesión de piezas de aspecto y dimensión muy parecidas. Pero sobre todo hay que señalar el factor esencial que da un valor totalmente especial a este ciclo: el clima expresivo es constantemente de una intensidad y de un fervor supremamente emocionantes. Haydn así lo entendió cuando él mismo nos contaba su idea: "Cada sonata, o cada texto queda expresado por los únicos medios de la música instrumental de tal manera que despertará necesariamente la más profunda impresión en el alma del menos enterado de los oyentes". (Carta del 8 de abril de 1787 a su editor de Londres William Forster).

En el momento en el que le llegó este encargo especial, a principios de 1786, Haydn era ya un maestro famoso conocido en todo el mundo musical, pero en seguida se siente fascinado por la especial dificultad del proyecto. En su autobiografía, el canónigo ("l'abbé") Maximilian Stadler (1748-1833) nos explica que se encontraba en casa de Haydn cuando llegó el encargo: "A mi también, me preguntó lo que pensaba de ello. Le contesté que lo mejor me parecía empezar por adaptar a las palabras una melodía apropiada y repetirla después para los instrumentos solos. Fue lo que hizó, pero ignoro si él mismo habia tenido esta intención". En el año 1801, en el momento de la edición por Breitkopf & Hártel de la versión vocal de la obra, fue publicado un texto explicativo y bastante plausible, redactado por Georg August Griesinger (1769-1845), próximo biógrafo de Haydn, en el cual se nos describe el contexto y las circunstancias de esta creación, según sus propias palabras (ipsissima verba):

"Hace unos quince años, un canónigo de Cádiz me hizó el encargo de componer una música instrumental sobre Las Siete Últimas Palabras de Cristo en la Cruz. Se tenía entonces la costumbre en la catedral de Cádiz de ejecutar cada año, durante la cuaresma, un oratorio cuyos efectos se encontraban reforzados por las circunstancias siguientes: Las paredes, ventanas y pilares de la iglesia estában tendidos de tela negra, solo quedaba una gran lámpara colgando en el centro que rompía esta santa oscuridad. A mediodía se cerraban todas las puertas y entonces empezaba la música. Después de un preludio apropiado, el obispo se subía al púlpito, pronunciaba una de las siete palabras y la comentaba. A continuación, bajaba del púlpito y se prosternaba delante del altar, este intervalo de tiempo se llenaba con la música. El obispo subía al púlpito y bajaba por segunda vez, por tercera vez, etc... y cada vez, la orquesta intervenía al final del sermón. He tenido que tomar esta situación en cuenta en mi obra. La tarea que consistía en hacer que se sucediesen siete Adagios, cada uno de diez minutos aproximadamente, sin fatigar al oyente, no era cosa fácil."

    El hecho de que esta música debía servir de contrapunto espiritual a un comentario hablado sobre las siete últimas palabras de Cristo, explica la costumbre de realizarlo con una música puramente instrumental.

Esto cuenta Jordi Savall respecto del oratorio instrumental que compuso Joseph Haydn.



Sobre este tema hay infinidad de sermones y composiciones musicales corales e instrumentales a lo largo de los siglos.Y sigue lleno de misterio como al principio, cuando las Palabras fueron dichas por primera vez.

En su versión coral, me quedo con ésta obra de César Franck (1822-1890), curiosamente una de sus años oscuros (1859), que, si me preguntan, diría que en algo es más acorde con las Palabras que la del maestro Haydn. La obra fue descubierta tardíamente y nunca se ejecutó en vida de su autor, quien probablemente la compuso para la Semana Santa de 1860. Hoy día, incluso, es escasamente conocida.






sábado, abril 13, 2019

Flores




Tiene razón Rudi Flores.

Hay otra forma de hacer chamamé. Como quien hace música, digamos.






Aquí lo dejo con su guitarra y con el acompañamiento del acordeón de su hermano menor Nini Flores, hasta donde sé, muerto en 2016.

Rudi es Dardo Néstor y Nini es Avelino. Correntinos, claro. De Mburucuyá, bien al norte de la provincia.

A la muerte de su hermano, Rudi no quiso reemplazar el acordeón de su hermano y continuó su carrera de chamamecero sólo con guitarras. 





viernes, abril 12, 2019

De dos en dos




Hay que agradecer otra vez. Que haya todavía quienes hacen música. Sin más. 


El dúo Arias-Castro, grabó el álbum Criollo con un repertorio conocido pero muy bien arreglado e interpretado.




El dúo BoTe grabó el álbum Ysyry (río en guaraní) y hace lo suyo con elegancia, buscando también en algunos temas poco oídos.








miércoles, abril 10, 2019

Terciopelo




No sé si se enterará Edith Rossetti de mi agradecimiento. No le hace, claro.

Igual tengo que agradecerle que no grite para decir cosas nuestras.

Que haga las cosas bien y que sea suave para hacerlas esta hija de Lanús, y que cante sin sobreactuar los sentimientos.

Hay por allí unas voces de Carlos Di Fulvio. Por algo será.








lunes, abril 08, 2019

Estilo




Hay otro modo de oír las músicas de América. De Colombia, por ejemplo.

Un trío de flauta traversa, cuatro y contrabajo.

Estilizado pero sabroso, a mi sabor al menos.

Guafa trío se llaman.

Y la yapa: ellos con Marta Gómez.








sábado, abril 06, 2019

Luisa Carmona, mi palomita




Cuando ya no era la voz que hubo sido, Joan Manuel Serrat grabó una guarania, famosa en el Paraguay: Che Pykasumi. Y, aunque Mi palomita era famosa ya, incluyéndola en su reportorio el catalán la hizo más universal todavía.

Es de una sencillez pasmante y siempre me gustó. Tanto que repito su inclusión en esta bitácora, ahora mostrando las distintas formas que encontré para su interpretación.




Pero no es todo. Recién hace poco llegué a saber el origen y el motivo de esta guarania. Aquí lo dejo para ilustración del lector interesado. Es un fragmento del libro de Mario Álvarez sobre canciones y tradiciones paraguayas. Un solo dato adicional, para los que no lo saben: el maestro José Antonio Flores es el creador de ese ritmo de guarania, tal como allí se dice al pasar.

La letra nació de la pluma del maestro de escuela yaguaronino, músico y poeta, Cecilio Valiente Arámbulo. Este artista llegó al mundo el 22 de noviembre de 1896 en la compañía Saguasu del distrito de Yaguarón. El profesor normal Luis Martínez, uno de los pioneros de la enseñanza particular de comienzos del siglo XX en la zona, le inició en el arte de la escritura. Cuando terminó su formación primaria, recibió el adiestramiento adecuado para ser maestro rural. En su calidad de docente, fundó la escuela de la compañía Guajaivity. Aquí fue maestro de horas completas durante 11 años.

Mientras nutría su mente con los escasos libros que caía a sus manos y leía con avidez, aprendía también música. En las escuelas enseñaba -además de las otras asignaturas-, música y canto.

El violín fue su instrumento preferido. Los secretos de la guitarra no le eran ajenos. Con el tiempo, integraría, como fundador y director, el Conjunto Yaguarón. Después tomó parte de la Gran Típica Garay -también de Yaguarón- y de la Orquesta Típica Medina, de Pirayú. En las dos agrupaciones ejecutaba el violín.

Según el relato de Adelio Pastor Valiente Salcedo, hijo de Cecilio -éste es su nombre correcto, no Carlos como erróneamente circula en algunas carátulas de discos-, la historia que concluiría con Che Pykasumi se había iniciado en 1922. Tronaban los cañones de los saco mbyky y los saco puku -facciones liberales que pretendían dirimir diferencias a balazos-, mientras el profesor-músico se enamoraba de Luisa Carmona, una joven compueblana suya.

Al verla por primera vez la imaginó una pykasu -paloma- de andar elegante y se enamoró de ella. Ese año de tribulaciones sangrientas para la patria le escribió sus primeros versos. Los tituló Pykasu chaite porque ella esquivaba sus reclamos amorosos. Él insistió una y otra vez hasta que en 1925 la mujer se trasladó a Asunción. Esa ausencia hizo que Cecilio escribiera Rohechaga'u Paraguay. En realidad, no añoraba la capital sino a la prenda que le había llevado.

Luisa retornó a Yaguarón y el romance adquirió carácter más firme. En 1928, sin embargo, cuando el músico retornaba de una gira por el departamento de Misiones, se encontró con una ingrata noticia: su amada, junto a su familia, se había trasladado al lejano Puerto Pinasco, en el Alto Paraguay. La desazón golpeó sin piedad al sensible poeta que escribió entonces Che Pykasumi. Allí, en seis estrofas -la versión cantada tiene sólo cuatro-, expresa su desolación extrema.

Los versos fueron publicados por Ocara Poty Cue Mi en su edición No. 32 de aquel mismo año. Aquí los encontró Eladio Martínez que les puso música en ritmo de polca alrededor de 1930. Luego, ya en Buenos Aires -tuvo que haber sido después de la finalización de la guerra contra Bolivia-, le llevó al maestro José Antonio Flores para que le arreglara y completara su trabajo. El creador de la guarania le propuso convertir la polca en una guarania ya que el tema se prestaba para ello.

Eladio Martínez -según recuerda haberlo escuchado decir el periodista Antonio Pecci-recibió la expresa prohibición de Flores de que no incluyera su nombre al registrar la obra en la SADAIC, que es la sociedad que nuclea a los autores en la Argentina, ya existente en aquella época. Haciendo caso omiso a la advertencia, Martínez puso el nombre de Flores. Éste, que tenía sus delicadezas, no le habría dirigido la palabra a Eladio durante un buen tiempo por ese episodio que evidencia la honestidad y la humildad del creador de la Guarania. En cuanto a nuestro poeta, ya con la certeza de que su encantadora y difícil pykasu había volado para siempre, se casó -en 1931- con Asunción Salcedo, madre de sus 11 hijos.

Cecilio Valiente Arámbulo murió el 6 de diciembre de 1976 en Yaguarón.
Lo que no dice Álvarez, pero sí el nieto de Cecilio Valiente, es que Eladio Martínez se llevó la obra a Buenos Aires y la inscribió como propia, con música de J. A. Flores, que al parecer estuvo enojado por años con Martínez por el asunto. Tampoco dice Álvarez que el nieto de Cecilio encontró el original de 1928 firmado por su abuelo en la sección de Derechos Intelectuales del Ministerio de Industria y Comercio paraguayo. Nadie sabe de quién son hoy por hoy los derechos, aunque sí se sabe que Martínez y sus descendientes los cobraron en SADAIC durante años. Hace algún tiempo, se hizo en Paraguay una película sobre la historia de esta canción, hablada en guaraní, claro.

La letra completa dice (sólo se cantan cuatro de estas estrofas, las del medio no):
Che pykasumi reveve va’ekue chehegui rehóvo
oúva ne angue cada pyhare che kéra jopy
rohayhúgui aî ajepy’apýva che nera’arôvo
michînte jepépa ndaivevuivéi che mba’e mbyasy.

Ne añaitégui nde aikóva ko’âicha aikove asy
jaikóma rire ku juayhu porâme oñondivete
reveve reho che reja rei chemotyre’ŷ
aiko aiko rei ndavy’amivéi upete guive.

Veces ndakevéi, pyhare entero nderehe apensa
akéta mo’â chembojepoyhu nema’ê asy
nde resa rory rojuru pyte rohêtûrôygua
apáy roheka ku ndorojuhúi haime che tavy.

Ma’erâve nipo aikove ko’âicha ambotuichaite
la nepore’ŷ nde upe mombyry che tupâsymi
chénte rohayhúgui aikóva ahasa desprecio mante
ha nde rehoite nderejukuaavéi che pykasumi.

Ku amáske ko’ê rohayhu asy narremediavéi
ñaimo’â voi ku itavymíva mba’e aiko
ama’ê asy ku nde rogamíre ha nde nereiméi
korasô rasy chembotarova chembojahe’o.

Resêva’ekue chehegui rehóvo che pykasumi
reipotave’ŷgui rohavi’ûmi ni rojavyky
ejumi jevyna ikatumiháicha che consolami
ta’ivevuive che jopy asyva che mba’e mbyasy.
Como se ve, desprecio y consolar no tienen su equivalente en guaraní. Notable, para el caso del que se trata.





jueves, abril 04, 2019

Kristina



No es fácil dar con esta muchacha. A pesar de su fama.

Sé que su padre era un pianista estadounidense y su madre una violinista japonesa. Es doctora en música por el Julliard. Virtuosa del cello, muy simpática e histriónica y de amplio espectro en su reportorio, como se ve.

Kristina Reiko Cooper. Un día, se cruzó con un banquero judío en Nueva York, se casó con él, se convirtió al judaísmo, tuvieron un hijo y viven a medias entre Israel y EE. UU..

Viaja por el mundo con su hijo y un cello de 1786, con el que da conciertos.



Ahora bien.

Lo que decía hace poco del bueno de Stjepan Hauser, ¿también vale  para ella?

Es mujer, claro. Y no es tan joven como Hauser. Y está la ascendencia japonesa materna, que algo pone en el sentir.

Y está su espontáneo pero trabajado histrionismo, su dominio del "espectáculo".

Tal vez por allí es por donde haya una rendija.

En ella, el cello suena por las suyas, me parece. Bien que ella lo hace sonar, claro. Pero entre ella y su cello, los sonidos de su William Forester 1786 parecen más bien del cello que de Kristina, si se entiende lo que quiero decir.

No me haga caso. De esas cosas un servidor entiende poco y nada.




martes, abril 02, 2019

Stjepan




Stjepan Hauser es un virtuoso del cello. Nació en Croacia, más exactamente en Pula de Istria.

Allí, en el verano de 2018, dio un concierto en el antiguo anfiteatro romano de la ciudad, junto al mar Adriático.

El programa incluye las melodías que mejor le pareció a Hauser, acompañado por la orquesta sinfónica de Zagreb y algunos invitados.

Stjepan tiene 32 años (en junio cumple 33).

Mi debilidad por el cello me lo puso a la vista. Y no desentonó.

Salvo que.

Por algún lado, quién sabe qué fue, noté una cierta como juventud en sus manos. Y me quedé pensando si para pulsar el cello no hace falta algo de vida vivida, además de virtuosismo. Algo tiene su sonoridad melancólica y grave que parece pedir haber sufrido para que suene del todo.

Haber vivido, digamos.

Que es casi lo mismo.






sábado, marzo 30, 2019

Pa'l son




Y resulta que toca estarse un tiempo por tierras del México jarocho.

Dos cosas: el zapateo veracruzano es obligatorio y las letras -casi todas populares- tienen su gracia hispánica (y nadie ha cometido la estupidez de exigir que España pida perdón por eso...)

Qué le puedo decir: la izquierda es a la cultura lo que un vegano a un asado.









jueves, marzo 28, 2019

Misterios




En 1670, el bohemio de Bohemia Heinrich Ignaz Franz Biber compuso una serie en sonatas dedicada a los Misterios del Santo Rosario. Se las tituló Rosenkranz Sonaten (o Mysterien Sonaten)

Una versión completa de esa obra dejo aquí, con la ejecución del moscovita Dmitry Sinkovsky al violín y Luca Pianca en laúd. Olga Watts está en el órgano y harpsicordio. Margaret Koell, triple arpa.

El orden es el tradicional: misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos. Al final hay una Passacaglia agregada.




La obra, al decir de los peritos, tiene guiños y simbolismos evidentes para un musicólogo, y otros que sólo admiten conjeturas y especulaciones. Por ejemplo, en el misterio del Nacimiento de Jesús, hay fragmentos idénticos a los que se ven en el misterio de la Crucifixión. En la Resurrección, dicen, hay una "extraña y especial scordatura en octavas requerida por el compositor para esta sonata, donde las cuerdas segunda y tercera se cruzan antes del puente del violín formando una especie de cruz."

Todo ello invisible para el oído de un simple oyente. Misterios de la música que hace misterios con su propio lenguaje.





martes, marzo 26, 2019

Franc




Italia y Francia nos parecemos en varias cosas.

Una de ellas es la costumbre de ocultar sutilmente las dificultades artísticas. Hasta que la obra resulte sencilla. A veces hasta casi elemental.

A l'Ombre d'un Ormeau: Brunettes & Contredanses, es el título de un volumen que grabaron Les Musiciens de Saint-Julien, siempre bajo la dirección de François Lazarevitch, y ahora con la presencia de la soprano Annie Dufresne.

Ormeau, por ejemplo, es dos cosas: un olmo pequeño y un molusco. Brunettes, por su parte, son breves canciones de tema pastoril.

Son del siglo XVII y XVIII las composiciones que aquí quedan. Algunas anónimas, algunas de autores consagrados, otras de autor menos famoso. Populares todas. Todavía en aquellos siglos algo sano quedaba en los pueblos como para apreciar estas pequeñas muestras de belleza.







viernes, marzo 22, 2019

Is cailín í Éire




Is cailín í Éire.

Irlanda es una niña.

Eso les admiro a los irlandeses de otras épocas: amar a Irlanda como se ama a una mujer niña, a una novia.

Y celebrarla en canciones y danzas como quien baila con una novia, como quien le canta su amor a la amada.







miércoles, marzo 20, 2019

El ojo oye, el oído ve




La cuestión es simple. Y difícil.

La música puede hablar, puede mostrar, narrar, describir.

Por ejemplo. Una vez que la música se metió en el mundo del cine, quedó tan ligada a la trama y a las escenas que ya es imposible deshacer esa cupla. En el espectador, esa ligazón se hizo casi inmediatamente, de modo que podría decirse que ya ve con el oído y oye con los ojos.

Pero por qué las imágenes necesitarían música para ser exhibidas. No es fácil entender eso. De hecho no la necesitan, si se entiende por necesitar que el ojo no ve hasta que el oído no oye.

Claro que si me pusiera apenas algo esotérico y pitagórico, podría decir que el ojo, cuando ve, ve también algo musical, ve música.

Porque hay música en todo lo que existe.

Hasta en el más absoluto silencio.






__________________________

La presentación del volumen que junta a Yo-Yo Ma con Ennio Morricone, dice lo siguiente:

01 - Gabriel's Oboe from The Mission --------00:00 - 03:13
02 - The Falls from The Mission--------------03:13 - 05:41
03 - Playing Love from The Legend of 1900----05:41 - 07:09
04 - Nostalgia from Cinema Paradiso----------07:09 - 09:07
05 - Looking for You from Cinema Paradiso----09:07 - 10:50
06 - Main theme from Malena------------------10:50 - 15:11
07 - Main Theme from A Pure Formality--------15:11 - 19:03
08 - Deborah's Theme from Once Upon A Time In America------19:03 - 22:35
09 - Cockeye's Song from Once Upon a Time in America-------22:35 - 24:47
10 - Main Theme from Once Upon a Time in America--------24:47 - 26:35
11 - Main Theme from Once Upon a Time in the West---------26:35 - 29:56
12 - Ecstasy of Gold from The Good, the Bad, and the Ugly-------29:56 - 33:54
13 - Main Theme from Casualities of War-----------33:54 - 37:47
14 - Death Theme from The Untouchables------------37:47 - 41:02
15 - Journey from Moses---------------------41:02 - 43:36
16 - Main Theme from Moses------------------43:36 - 45:42
17 - Main Theme from Marco Polo-------------45:42 - 49:06
18 - Dinner from The Lady Caliph------------49:06 - 52:56
19 - Nocturne from The Lady Caliph----------52:56 - 56:00






jueves, marzo 14, 2019

Tartan




El conjunto musical se llama Les Musiciens de Saint-Julien y lo conduce François Lazarevitch. Robert Getchell es el tenor en este álbum de 2013 que titularon For Ever Fortune: Scottish Music in the 18th Century.

Alguna duda me queda respecto del origen escocés de estas músicas. Al menos sé de una que es irlandesa y de esa misma época: Mrs. Judge, una composición del arpista ciego Turlough O'Carolan, creo que el más afamado de los compositores de Éire.

No le hace. Ya veré, no hay tiempo ahora. Suena bien, como fuere.


 





miércoles, marzo 13, 2019

Kathia




Vamos llegando al otoño nuestro de marzo.

Y Kathia Buniatishvili tiene manos virtuosas para el piano.

Las dos cosas son verdaderas.

También ella vive en París (se naturalizó francesa) y también ella tiene 31 años.

Aquí se las presento en un concierto que dio en el Festival de Tsinandali, en su Georgia natal, en septiembre de 2017 (también llegando al otoño en aquellos lugares...)

La orquesta es la filarmónica israelí y el director, Zubin Mehta

Para los interesados, dejo el Programa de la ocasión.







domingo, marzo 10, 2019

Dunford




Parisino, 31 años. Virtuoso del laúd. Thomas Dunford (sí, nació y vive en París...)

Leo por allí que la revista musical de la BBC lo considera el Eric Clapton del laúd.

Mire que hay que ser... inglés.








viernes, marzo 08, 2019

Nuria



Una voz bella.

Nuria Rial.

Versiones de música catalana de la Edad Media a hoy, con arreglos -a mi sabor- bastante atinados.

Porque la voz hace casi todo, claro.







sábado, febrero 16, 2019

Amore e morte dell'amore




Con este título, Roberta Invernizzi, soprano, y Sonia Prina, contralto, grabaron un volumen con pasajes para dúo de Monteverdi, Händel, Durante, Lotti, B. Marcello. Una sonata K90, de Domenico Scarlatti, se cuela por allí (recomiendo el 3er. movimiento...) y completa el asunto.

El aplauso, vi prego, tiene que ser silencioso.