jueves, agosto 20, 2026

Detrás de la música


Varias veces me han preguntando cómo encuentro algunas de las músicas que aparecen aquí. Y la respuesta es obvia: buscando con paciencia entre las innumerables músicas del orbe, guiado solamente por mi gusto personal y muchas veces atento a los secretos, misterios o aspectos menos conocidos de esas músicas.

Y es el caso de Carlo Tessarini y estos Allettamenti da Camera. Ni lo conocía ni es muy conocido ahora, pese a que a mediados del siglo XVIII sí lo fue. 

Hijo de Rimini, en 1690, murió en Amsterdam, en 1766/7. Entre ambas fechas, recorrió buena parte de Europa, como talentoso violinista y compositor, entreverado entre mecenas de oportunidad y contratos varios de nobles y ciudades. Es uno de los inventores de la forma sonata tal como después se la practicó.

Esta obra, los Allettamenti, es una especie de composición que tiene la finalidad, como lo dice su nombre, de deleitar a un auditorio. 

Pero lo curioso en este caso es a quién está dedicada. 

De la casa de Estuardo, Enrique, a quien se conoce como el cardenal Duque de York, fue el último pretendiente que aspiró a recuperar legítimamente el trono de la Gran Bretaña en el siglo XVIII, lo que no logró, pese que a se proclamó rey con el nombre de Enrique IX. Hombre piadoso, al parecer, terminó sus días como obispo de Frascati, despojado de sus bienes por Napoleón.

Con parte de esa dinastía, Enrique vivió un tiempo exiliado cerca de Roma y de allí que Tessarini le presentara y le dedicara esta obra.


(Una noticia sobre Enrique Estuardo, el cardenal Duque de York.)