Más allá de la época y los autores (delicado y certero, el repertorio), el Dúo Minoriten le pone Japón al barroco europeo.
Asako Ueda & Minori Deguchi le dan un clima exquisito a los instrumentos antiguos que no son de su tradición.
Hay que reparar en la ambientación, la iluminación y un sutil fondo de pájaros. Creo que eso –y el estilo de la ejecución– es el Japón que ambas traen a estas partituras.