miércoles, mayo 31, 2017

Eleanor




Al sudeste de Irlanda y al noreste de Dublín, está County Meath. De allí era Eleanor Plunkett.

La conocieron -sin saberlo- aquellos que oyeron hace unos días Pour aimer l'air, una entrada de esta misma bitácora. Es el primer tema de aquella selección.

El autor del aire que allí suena es el que se dice es el mejor compositor irlandés: Turlough O'Carolan (1670-1738). Arpista ciego, para más datos, y de grande talento.

Voy a dejar aquí por un tiempo estas selecciones que elegí de su obra numerosa. Muchas músicas habrán de sonar conocidas al oído atento.

Mejor así.


 



Noticias suficientes sobre el compositor Turlough O'Carolan hay, por ejemplo, en esta página irlandesa que refiere a una otra británica. Qué quiere usted que yo le haga...

Y para los ávidos, o quienes quieran datos sobre el particular asunto de Eleanor, también dejo estas noticias.
Eleanor Plunkett

Irish, Slow Air or Planxty (3/4 time). G Major. Standard tuning (fiddle). One part.

One of the most popular compositions by blind Irish harper Turlough O'Carolan (1670-1738), it was originally a song with Gaelic words, written in praise of Eleanor Plunkett of Robertstown, County Meath (near O'Carolan's birthplace of Nobber). According to Tomás Ó Máille (in Poems of Carolan, 1916), she was related to one Christopher Plunkett who appears in the 1655 Civil Survey of that county, listed as an "Irish papist" and proprietor on the premise of "an old castle." Donal O'Sullivan (1958, vol. 2, p. 95), quoting Ó Máille, writes that the story goes that some thirty members of Eleanor's family shut themselves up in their castle of Castlecome and were dispatched by boiling water. No one knows why, although O'Sullivan suggests that the tragedy was probably an exaggerated story from an unpublished deposition of 1641. At any rate, Eleanor was apparently the surviving member of the family. 

O'Carolan was quick to respond to criticism and somewhat defensive and touchy regarding his art, perhaps because his livelihood depended on satisfied patrons. As he was composing this song Eleanor's coachman interrupted him remaking that he had heard many of the same words O'Carolan was using in other songs. The outraged bard picked up his staff and threatened the servant with it, saying "Neither you nor any other person will ever hear more of it but what is already composed!" The Irish collector Edward Bunting (1773-1843) obtained, but never published, this melody (with the title "Nelly an Chúil Chraobhaigh") which is in his manuscript collection, c. 1800, now held at the Library of Queen's College, Belfast.





martes, mayo 30, 2017

Николай Гедда и степь широкая



De tanto en tanto, extraño las estepas rusas.

Su música es como el paisaje.

De allí vino la voz magnífica de Nicolai Gedda, el tenor. Murió en enero de este año. También para él va esta memoria.











domingo, mayo 28, 2017

Pour aimer l'air




Creo que el amor al aire hace música. Y cuando se hace música con aire, se nota.








viernes, mayo 26, 2017

Lo sa chi lo sa

 

Tal vez, si me llego hasta la Piazza di Montevecchio en buena compañía y golpeo esta puerta, alguien me diga si puede ayudarme a encontrar lo que busco.

Tal vez, allí -en el Teatro L'Arciliuto, el de la música y la poesía romanas- averigüe algo más. 

El caso es que me regalan una selección de canzoni romane. Muy simpática. Algo desmañada. Mejor. Suenan así más romanas las canciones tradicionales. Creo que puede venir de allí, tal vez de un concierto de alguienes que no sé que hayan cantado allí.

Quien recopiló originalmente la selección, que ahora me regalan otras manos, no dio más datos. Mal hecho, debería.

Eso sí: ilustró cada canción con una plancha de Bartolomeo Pinelli, artista de principios del XIX, y cada una cuenta escenas romanas y populares. Bien hecho.

La última canción, Roma nun fà la stupida stasera, merece un trato aparte. Ya vendrá.








lunes, mayo 22, 2017

Latgaļi




Nos es tan extraño y tan ajeno. Lejano.

¿Se puede ser cosas tan distintas al mismo tiempo?

Con historia suficiente, tal vez.

Tienen más de 5.000 años. Desde entonces fueron asentándose en el noroeste de Europa los paleobálticos.

Entre ellos, los Latgaļi, que romanizados son hoy los letones de Letonia.

Latgalianos sería una traducción aceptable, el núcleo primario de origen indoeuropeo de estos pueblos.

Tienen una historia rica y tan trágica como variada. Y curiosidades de todo tipo: Riga, la capital, dicen que es patrimonio de la humanidad por ser la mayor acumulación en el mundo de muestras de Art Nouveau arquitectónico. A la vez, igualmente destacada como ciudad medieval.

Y está la música (y su lengua) que los mantuvo unidos y más o menos idénticos a si mísmos, durante siglos de ser ellos y pertenecer a otros.

Un panorama en 360° de lo que hacen queda ahora a disposición. En la última parte de esta compilación, hay muestras de festivales multitudinarios que origanizan los letones. Y ya verán cuán multitudinarios.

Entre esas músicas hay una (las dos últimas piezas) que hoy -y desde su última independencia, esta vez de la URSS, en agosto de 1991- funciona como una especie de himno nacional: Saule, Pērkons, Daugava (que en letón sería, aproximadamente El sol, el trueno, el río Daugava). ¿Otra curiosidad? Los catalanes han tomado la canción como un himno independentista (Ara és l'hora) y la adaptaron a su lengua usando para ello como inspiración de la letra un poema de Miquel Martí i Pol.

Cosas tiene este mundo...








domingo, mayo 21, 2017

La storia di Stelutis



Ho fatto quello che mi hai chiesto e ho trovato quello che volevi.

Sono molto grato...


Y para que no se diga, dejo tres versiones de esta canción friulana emblemática, que en su dialecto se llama Stelutis alpinis.

Un coro de la región canta la versión original en friulano. Que haya buscado quienes la canten en plena montaña, es un presente desinteresado de un servidor. Pero -y como prometí, cumplo...- hay también una versión de Francesco De Gregori que hizo letra propia sobre la base de la original, que canta en italiano. De éste último, dejo dos versiones con acompañamientos distintos. Y entiendo que parecido, no es lo mismo, claro. Ud. disculpe...







El caso es que el maestro Arturo Zardini (1869-1923), friulano de Pontebba, la compuso en Florencia, adonde se encontraba durante la primera guerra después de salir de su tierra. Un día, leyendo noticias del frente, vio cómo se desgarraba aquella tierra suya y, conmovido, escribió la canción. La letra canta con la voz de un soldado alpino enterrado en los montes de su tierra, sobre cuya tumba crece una estrella alpina, a la que, dice, riega con su sangre derramada en batalla. Si su amada llega allí, que recoja una flor y la guarde en su pecho, para que ella le recuerde su amor.

Con los años, llegó a transformarse no sólo en un himno de los soldados alpinos del Friuli (y casi un himno de toda la región), sino de alpinos de otros lugares de Italia.

Es costumbre que se cante al finalizar las misas de los soldados.

(Oí decir que De Gregori dedicó su trabajo a un tío suyo miembro de la resistenza partigiana en el norte de Italia durante la segunda guerra. Pese a su filiación política, fue fusilado -junto con otros miembros de su brigada- por los comunistas del mariscal croata Josip Broz, Tito para la historia, mandamás yugoslavo y vecino de aquella región, y eso por no haber aceptado desfilar bajo la bandera extranjera que Tito les imponía, protestando así la soberanía italiana. Curioso el cruce de motivos y de guerras. Curioso que la Stella polisémica cubra la tumba de unos y otros. Y que unos y otros la tengan por compañía.)

_____________________________________

Stelutis alpinis (en friulano)

Se tu vens cassù ta' cretis
là che lôr mi àn soterât,
al è un splaz plen di stelutis;
dal miò sanc l’è stât bagnât.

Par segnâl, une crosute
je scolpide lì tal cret,
fra chês stelis nas l'arbute,
sot di lôr, jo duâr cujet.

Cjôl sù, cjôl une stelute:
jê 'a ricuarde il nestri ben.
Tu j darâs 'ne bussadute
e po' plàtile tal sen.

Quant che a cjase tu sês sole
e di cûr tu préis par me,
il miò spirt atôr ti svole:
jo e la stele sin cun te.

Hay quien dice que ests dos estrofas son del original, pero no es seguro:
(Ma 'ne dì quant che la vuere
a' sara un lontan ricùard
tal to cûr, dulà ch'al jere
stele e amôr, dut sara muart.

Restarà par me che stele
che 'l miò sanc a là nudrit
par che lusi simpri biele
su l'Italie a l'infinit.)

Stelle alpine
(
en italiano)


Se tu verrai quassù fra le rocce,
dove fui sotterrato,
troverai uno spiazzo di stelle alpine
bagnate del mio sangue.

Una piccola croce è scolpita nel masso;
in mezzo alle stelle ora cresce l'erba;
sotto l'erba io dormo tranquillo.

Cogli, cogli una stella alpina:
essa ti ricorderà il nostro amore.
E baciala, e nascondila poi nel seno.

E quando sarai sola in casa,
e pregherai di cuore per me,
il mio spirito ti aleggerà intorno:
io e la stella saremo con te.

(Ma quando la guerra
sarà un lontano ricordo
nel tuo cuore, dove c'erano
la stella e l'amore, tutto sarà morto.

Resterà per me quella stella
a cui il mio sangue ha dato nutrimento
perchè splenda sempre bella
sull'Italia per sempre. )

Stelutis alpinis, en la versión de Francesco de Gregori
Se un mattino tu verrai
fino in cima alle montagne
troverai una stella alpina
che è fiorita sul mio sangue.

Per segnarla c'è una croce,
chi l'ha messa non lo so.
Ma è lassù che dormo in pace
e per sempre dormirò.

Tu raccogli quella stella
che sa tutto del tuo amore,
sarai l'unica a vederla
e a nasconderla sul cuore.

Quando a sera sarai sola
non piangere perchè
nel ricordo vedrai ancora
tu e la stella insieme a me.




sábado, mayo 20, 2017

Questa irish donna



¿No? ¿Dice que no? ¿De veras?

Fíjese y va a ver que sí.


Porque lo que es, es.





Ahí tiene un caso, sencillo. Se nace en Jamestown. Se le mezcla a uno Italia e Irlanda en las entrañas.

Y listo.


(Pero, fíjese bien, y acuérdese de lo que le dije sobre la letra: ¿no le resulta familiar?)





domingo, octubre 09, 2016

Música de mártires




Michoacán de México es una linda tierra, le garanto. Y Jalisco lo es.

Tierras cristeras y, en algunos lugares, altos o recónditos, tierra conmovedoramente cristera, hoy todavía. Sé por qué se lo digo.

De allí, de Michoacán, es el niño cristero mártir José Luis Sánchez del Río, al que proclamarán santo el mismo día que a otro José, nuestro José Gabriel Brochero.

El niño -que anduvo y combatió junto a los Cristeros- murió torturado y asesinado en febrero de 1928 a los 14 años por los federales de Plutarco Elías Calles. Brochero murió casi un año después de que el niño naciera, en 1914. Visto así, y viendo que los une el 16 de octubre, día en que se proclama su gloria, se diría que de algún modo el niño tomó la posta del Cura Gaucho.

Serranos los dos, hasta los paisajes que vieron y recorrieron se parecen bastante. Allí gozaron la creación de Dios y allí se gastaron por Él. Una milicia tan ardua y doliente como feliz.

Y por eso más se parecen, creo: el dolor en este valle no les agrió la alegría de la Fe, ni les marchitó la frescura de la Esperanza, que coronaron con un Amor grande. Si hubiera sido de otro modo, no creo que ninguno de los dos llegara a santo. Mucho menos a mártir.


Muy bien.

¿Y a qué viene, entonces, el palique?

Hace un tiempo que vengo oyendo músicas de esto y aquello y, habrá sido por esto o aquello, ninguna me estuvo llamando la atención lo bastante. Así que la bitácora se llamó a silencio.

Pero pasó que se me cruzaron unas décimas que me convidó un joven amigo cuyano, con el anuncio de que iban a tener su melodía. Y al tiempo vino la melodía con la obra completa.

El asunto es una celebración del niño José Sánchez del Río y la melodía, como corresponde, es un aire de corrido cristero, también de cuyano autor. Como cuyanos son también los intérpretes.

Y vi que por todas partes valía traer aquí el resultado.

Más que nada -y salvados los méritos de letra, música e intérpretes- porque me alegra que salga este homenaje y esta celebración desde el sur de José Brochero y le llegue con reverencia y gracia al norte de José Sánchez del Río, y que le llegue mientras ambos, a la vez, saben ya las cosas del Cielo, y las ven cara a cara.









__________________________

Como otros, aquí y en todas partes, confundí la imagen de ese niño que ilustra esta entrada con la del santo mártir. Me dicen amigos de su tierra que ese niño es de una época apenas anterior, pero es otro niño y se ve que lleva divisa de los federales.

Pero haberlo confundido no me libra de pensar ahora en ese niño otro. Al contrario: más pienso en él. San José Sánchez, años más tarde, combatió él también. Toda una cuestión fue en su hora dirimir si esa misma circunstancia no lo alejaba de los altares. Acompañó las armas cristeras, como ese otro niño antes las federales. Cierto que Joselito no es mártir por eso. Pero es mártir con eso y en eso. Y esa figura guerrera del niño federal es en parte también la de Joselito.

Ahora que lo sé, le pido a Joselito por el alma de este otro niño, al que confundí con él. ¿Tendría fe? ¿Sería un bautizado como creo? ¿Miraría a su Virgencita de Guadalupe con cariño de hijo, con devoción de niño, pese a todo, pese a formar filas con los revolucionarios? No lo sé. No sé si alguien lo sabrá que me lo diga. Pero rezo por él, y más por haberlo confundido. Y son tantos los devotos del niño mártir a los que les ha pasado lo mismo, que tengo puestas mis esperanzas en que Joselito oiga esa plegaria fallida.

Porque, como dice san Agustin: (Deus) melius enim judicavit de malis bene facere, quam mala nulla esse permittere.





lunes, agosto 29, 2016

Sláinte




Y entonces, yendo de un lado a otro y ya que andamos por estas partes, va uno y cae a la tardecita en un pub en Arranmore Island.









sábado, agosto 27, 2016

Only



In this heart lies for you
A lark born only for you
Who sings only to you
My love
My love
My love

I'm waiting for you
For only to adore you
My heart is for you
My love
My love
My love

This is my grief for you
For only the loss of you
The hurting of you
My love
My love
My love

There are rays on the weather
Soon these tears will have cried
All loneliness have died
My love
My love
My love

I will have you with me
In my arms only
For you are only
My love
My love
My love

Sinéad Marie Bernadette O'Connor -que nació un 8 de diciembre de 1966- tendría que haber escrito y cantado solamente esta canción: In this heart.

Y no haber hecho, dice un servidor, nada más que esta simple canción, atemporal.

Y habría hecho bien.


Pero la vida no es tan tersa, lamentablemente.


En esta versión, la original de 1994, canta con The Voice Squad.




Un joven sueco, Erik Linder, ya famoso en sus pagos, hizo esta versión en la que, como se ve, todas las voces las canta él mismo.

Creo que, pese al rasgo humoroso de la grabación, está a la altura de la sencillez pulcra de la única cosa que debería haber escrito y cantado Sinéad O'Connor, según su servidor, claro.

Y por eso la dejo aquí.








jueves, agosto 25, 2016

1.128




Nada que no sepan los que saben de estos asuntos.

Pero, según el catálogo que hizo conocido Wolgang Schmieder, exactamente 200 años después de la muerte de J. S. Bach, en 1950 (el famoso Bach Werke Verzeichnis), se suman unas 1128 obras del genio alemán, aunque hay algunas que tienen más de una entrada, hay que decirlo.

Como fuere, es simpático el lío que tienen los investigadores con las partituras de este buen hombre. En su gran mayoría no las publicaba, tenía notación propia y titulaba más o menos como le venía en gana, sin atenerse mucho a las formalidades. Repetía temas, transcribía las obras de un instrumento a otro, las dejaba inconclusas. Algunas que se han perdido y aparecen en otro instrumento: si eran para oboe, se las conserva para violín, por ejemplo, y cosas así.

Además, créase o no, el haber caído en el olvido (sí, oyó bien: casi ni se le dio importancia a Bach por cien años hasta mediados del XIX, en que Mendelssohn lo rescató y lo exaltó...) desparramó los papeles y ahora hay que encargarle al Detection Club que ponga orden en semejante producción. Hay una edición de 1990 del BWV y sigue la cuenta...

Dejemos ahora que vuelva Giuliano Carmignola y ponga manos a las obras. La orquesta, el Ensemble Concerto Köln.

Son cinco conciertos para violín (BWV 1041, 1042, 1043, 1052 y 1056, los dos últimos proceden de obras perdidas para ese instrumento) y quedan aquí:






__________________

La ilustración reproduce una firma simbólica que usaba Johann Sebastian Bach, musicalmente hablando.

Si se presta atención, se verá su nombre en notas, al modo anglosajón y alemán (es decir el modo alfabético).

Se empieza desde la clave de sol de la izquierda y se rota en el sentido de las agujas del reloj: si bemol (B), la (A), do (C) y si natural (H).

Firmaba a veces con una melodía, digamos. 

Bien. Era músico, claro.




martes, agosto 23, 2016

19 años



La literatura musical dice que, entre abril y diciembre de 1775, en Salzburgo, Wolfgang Mozart escribió cinco conciertos para violín.

Tenía 19 años y estaba contrariado y aburrido por tener que servir en la orquesta dizque mediocre en la que estaba contratado.

En el catálogo de Ludwig von Kögel, que rige desde 1862, aunque ya lleva 8 ediciones con varias correcciones, se dice que estos conciertos son:

K.207 Concierto para violín nº 1 en SI bemol Mayor (del 14 de abril)
K.211 Concierto para violín nº 2 en RE Mayor (del 14 de junio)
K.216 Concierto para violín nº 3 en SOL Mayor (del 12 de septiembre)
K.218 Concierto para violín nº 4 en RE Mayor (del mes de octubre) y
K.219 Concierto para violín nº 5 en LA Mayor -que es habitualmente llamado Turco- (del 20 de diciembre).

Me falta en esta presentación que aquí dejo el primer movimiento del 4to. concierto, malhaya. No lo encontré por ninguna parte.

En todos, el violín es de mi estimado Giuliano Carmignola y por eso no encontré el movimiento que completara el asunto. No cualquiera tenía que ser...


Ya aparecerá y, en cuanto sea, aquí vendrá.




______________

Listo: Despistado que es un servidor, nomás. Aquí está el 1er. movimiento, Allegro, del 4to. concierto...




domingo, agosto 21, 2016

El sueño y los corderos


Se puede decir de varios modos. Pero es lo mismo.

Lo primero es un aire del que ya hablé hace unos años: Táimse Im' Chodhladh.

Como se sabe, la joven soñada y amada en esta visión del muchacho que duerme y no quiere ser despertado, es Irlanda.

Ahora traigo aquí varias versiones, algunas instrumentales, otras con voz.





Lo que sigue es una balada. El asunto es el tradicional asunto melancólico de un joven enamorado que ve a su muchacha amada casarse con otro. La canción anduvo por años por todas partes y se encuentra en Irlanda o Escocia, en Inglaterra o Canadá, con distintas palabras, pero que ruedan a lo mismo.

Y otra versión más: en un pub de Clare County, alguien la cantó así en septiembre de 1973.




Para los que llegaron hasta aquí, hay premio.

Se dice que ésta de Sean Cannon es la primera grabación comercial de Song for Ireland, un clásico moderno, cuyos autores -Phil y June Colclough- son un matrimonio inglés dedicado a la música folklórica en su país (ella murió en el 2004) y que para componerla se inspiraron en un viaje a las costas del oeste de Irlanda.

Antes de formar parte de The Dubliners, Cannon grabó esta canción en un disco como solista.








jueves, agosto 18, 2016

Φλέρυ




Años sin oír esta voz.

Tan difícil de catalogar como difícil es transcribir su nombre: Flery Dantonaki (es decir, Φλέρυ Νταντωνάκη; aunque, en realidad, Ελευθερία Παπαδαντωνάκη, es decir: Eleuteria Papadantonaki). En cualquier caso, completamente griega.

Una de las voces preferidas de Manos Hatzidakis (es decir, Μάνος Χατζιδάκις), compositor prolífico (y notable) del siglo pasado griego que eligió su voz para tantas de sus obras, desde que se conocieron en 1970.

Un reencuentro feliz para un servidor.

Aquí una muestra de lo mucho que cantó esta joven que murió a los 61 años, en 1998, envuelta en heridas del cuerpo y la psiquis: locura y cáncer.









jueves, agosto 11, 2016

Lorena




Porque a veces es el cómo y no el qué.

A veces.










domingo, agosto 07, 2016

Confessioni


Mauro Corona debe cumplir unos 66 años, desde que vio la luz en su país tridentino, en la Alta Valsugana, en agosto de 1950.

Hombre de montaña, de madera y piedra y agua y fuego. Alpinista de tantas ascensiones, escritor de tantos libros, escultor de tantas figuras.

Aquí, su vida dicha por él mismo, como una especie de testamento, en el medio de sus cosas, de las cosas de su casa, de su estudio y refugio de montaña, en el bosque de Erto, en el Friuli-Venezia Giulia.

Por tantas y buenas razones, mucho de lo que aquí dejo es música.

Para mí.















miércoles, julio 27, 2016

Mamoru



Por estas pampas, casi nadie sabe quién es Mamoru Fujisawa (o Joe Hisaishi, su curioso nombre de arte, que no es lo mismo).

Sólo los adictos a Hayao Miyazaki e Isao Takahata y a las huestes del Estudio Ghibli, diría. Fuera de eso, tal vez alguno lo haya oído en Okuribito, notabilísima película, que mencioné hace algunos años aquí. Pero también podría haber sido en cientos de composiciones y bandas sonoras, que así se cuentan las obras de este japonés.

Hay por allí varias selecciones de sus piezas, divididas por el instrumento dominante.

Como el cello es siempre un amigo entrañable, elegí esta selección que queda aquí, que incluye partituras de cuatro de las películas del Estudio, que los gustadores sabrán reconocer.






_______________________

No es fácil dar con Okuribito, pese a ser película famosa por sus premios. Como fuere, aquí queda un nuevo intento para que quienes quieran la vean.




domingo, julio 24, 2016

Todo pasa, todo llega




Varias veces, por una cosa u otra, la cuestión fue mentada. No por eso deja de ser simpático volver a verla.

Hace un lustro, hablando de músicas u otros asuntos por ejemplo, ya había dicho que la Mercedes Sosa o el Eduardo Falú que se iban despidiendo de este valle, decían mejor a los años, a los últimos años, quiero decir.

Y entonces, lo que son las cosas, me vienen a la mente esos versos de Antonio Machado:
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

(Proverbios y Cantares, XLIV)

Y será, si él lo dice.

Pero tan cierto como eso -o más, no me apure...- es que todo pasa y todo llega.

Porque lo nuestro, más que pasar, es llegar.

Como fuere, ahora le toca el turno a don Omar Moreno Palacios.

También a él le pasa que pasa, que va pasando. Y se me hace que va llegando.

Del mismo modo que aquellos que dije antes, a él se le va yendo la voz y los juegos de la voz y la guitarra.

Pero, creo, le va quedando el cantar. El simple canto. El decir. Y ahí mismo es donde me parece que va llegando. Cuando ya no hace falta hacer que uno canta, sino cantar nomás.


Verá usted, compadre.


Dejo dos muestras. Una, Surero en todas partes, un disco grabado en 2013, ayer nomás.




La otra, una recopilación de asuntos de todas partes de estas tierras, cosa infrecuente en él. Va de la mano del cuyano Jorge Marziali en esta grabación que es de 2005.

Acá quedan algunas piezas que amontoné.





(El disco completo, Entre mar y cordillera, está aquí.)



jueves, julio 21, 2016

10 minutos



Vivaldi en 10 minutos. Una sonata en la menor.

El ucranio Roman Reznik, ya consagrado, al fagot -o bassoon que le dicen-; la bisoña sueca Delphine Constantin, al arpa, de quien dicen en su pueblo toca con gusto y talento.


 


¿Arpa y fagot? Sí, arpa y fagot.

Y en 10 minutos.

Y Vivaldi. 


Suficiente.



lunes, julio 04, 2016

BWV 565 x 10




Este número de catálogo en las obras de Johann Sebastian Bach (Bach-Werke-Verzeichnis), corresponde a la famosa Tocata y Fuga en re menor.

Hasta allí, nada que no se sepa.

Lo que es mucho menos frecuente es oír la partitura en instrumentos que no son el órgano original.

Se lo dije varias veces: me gustan las transcripciones.

(Y si lo pienso un poco, se me hace que con la tradición -y las tradiciones- bien puede ser que ocurra otro tanto o cosa parecida. No sé si acaso no era eso mismo lo que hacían los griegos, por ejemplo, cuando trataban más de una vez un mismo mito, cada vez con una voz diferente: no inventar uno nuevo sino tratar el mismo con sensatez..., diría el de Estagira.)

Aquí le quedan, servidas y a su juicio, estas gentes y sus 10 versiones de lo mismo.
Sergei Teleshev, acordeón
Amy Turk, arpa
Costandinos Boudounis, cello
Xavier Varnus y Jazz Trio
Helena Schulthess, flauta
Viktor Ilić, guitarra
Robert Tiso, glass harp o copas musicales
Cyprien Katsaris, piano
Bob Culbertson, Chapman stick
Koninklijk Concertgebouworkest, quintento de vientos de bronce.








jueves, junio 30, 2016

Insomnio




La Variaciones Goldberg son todo un asunto, viera usted. Y un asunto plagado de rarezas.

Si no tiene tiempo para estas cosas, échele nada más una miradita a esta página de divulgación y vea si tengo razón o no.

Se tarda mucho más en leer y entender lo que allí se dice que en oír la obra. Entre otros simpáticos chismes, dicen allí que todo empezó con el conde Hermann-Karl von Keyserling, embajador del imperio ruso en Dresde y Varsovia, allá por 1730 y tantos.

El conde conoció allí al joven clavecinista Johann Gottlieb Goldberg. Por sus dotes prometedoras, lo mandó a estudiar con los Bach, uno de los hijos primero y el padre insuperable, después. El joven hizo carrera, era muy talentoso. Mientras tanto, el conde le encargó a Bach padre una obra, estas famosas Variaciones, que compuso en 1741 y que el embajador pagó con lustrosas y cuantiosas monedas de oro.

Por las noches, el conde, que a la sazón era un consuetudinario insomne, le pedía al joven clavecinista de su corte que tocara esta obra para ver de conciliar el sueño, cosa que al parecer lograba de tanto en tanto.

Le voy a dejar aquí tres versiones. Como me gustan las transcripciones, la primera está pasada a orquesta de cuerdas. Lo hizo el violinista ruso Dmitry Yulianovich Sitkovetsky que fundó y dirige la Nueva Orquesta Europea de Cámara de Cuerdas (no diga nada: es una de las versiones que más me gusta...)

La segunda, está en las manos del pianista ruso Evgeni Alexandrovich Koroliov. La última, finalmente, en el instrumento original, el clave, que ejecuta el maestro Karl Richter en esta ocasión.

Elija, nomás.

Ahora, mire lo que le digo. Hice la prueba: no se puede. Se ve que solamente el conde era capaz de conciliar el sueño con semejante manjar.













domingo, junio 26, 2016

Merlo




Las cosas fuertes, las hondas, se dicen mejor sin gritos, sencillamente.

No todos saben hacer eso. No todos pueden.

Es virtud de criollos. Una de las que más.

Es virtud de varias partes por esta parte del mundo.

Y entonces, también, es cosa pampa, porque es cosa de la tierra. Cosa de la llanura. Aquí el viento no hace mucho barullo cuando sopla. ¿Vio llover en la pampa? ¿Oyó algún pájaro decretar la mañana o la tarde, con cuánta discreción? ¿No son como murmullos? ¿No parece una sinfonía de solistas? Los teros, jilgueritos, el vacaje, algún lechuzón, las perdices.

Todo tan ancho, todo tan lejos, abismalmente luminoso.

Eso tiene su música.











martes, junio 21, 2016

Juletid




Como saben los que saben, hay varias formas de escribir y pronunciar esa fiesta del solsticio de invierno entre los nórdicos y germánicos y paleoingleses. También saben lo que significa. Para el resto de los mortales, no queda más remedio que averiguar de qué se trata.

Con el tiempo, la fiesta del solsticio invernal pagana llegó al puerto del cristianismo. Ya la tenían los romanos también con los festivales del Sol invicto, que vence a las tinieblas, en el tiempo en el que los días comienzan a ser más largos que las noches.

El Sol era Cristo antes que los paganos hubieran visto la luz del valle de este mundo. Porque Cristo es la Luz.

Entre los nórdicos de la alta edad media la cosa fue igual que en el resto del mundo al que llegó la Cruz.

Y fue así como Juletid (el tiempo de Jul) fue entonces la Navidad.

De eso trata esta selección de Kirsten Bråten Berg, investigadora de canciones y músicas tradicionales noruegas: antiguos himnos de Navidad de aquellas partes más frías que nuestra pampa fría de estos días de solsticio invernal.

Dicen que uno de los rituales paganos de aquellas fiestas, era mantenerse despierto durante toda la noche fría, esperando la llegada de la luz del día.

Nada nuevo: los hombres hacen eso desde que salieron del Paraíso: estar en vela una larga noche fría hasta que llegue la Luz.








domingo, junio 19, 2016

Roldán




Al menos dos veces le dije ya que oyera a Carlos Roldán. Y me quedé corto: tendría que haberlo dicho más veces.

Ahora anduve viendo algo de lo último de su arte y sigue infatigablemente talentoso. No importa qué le pongan adelante: de Gareth Pearson a Telemann.

Se ve que el tipo es como cuerdas de guitarra. Se ve que él mismo es el instrumento.

No será la última vez que se lo diga. De modo que, mientras siga siendo el instrumento, habrá que seguir oyéndolo.


 






jueves, junio 16, 2016

Tartini




Con el título original de Suonate a violino e violoncello o cimbalo Opera Prima & Sonate a violino e basso Opera Seconda, tres virtuosos notables -Enrico Gatti, Gaetano Nasillo y Guido Morini- grabaron en el 2000 esta colección de sonatas de nuestro ya conocido -y legendario- Giuseppe Tartini, este véneto del ochocientos con quien estuvimos conversando tiempo atrás a propósito de El trino del Diablo.

Il sig. Tartini muestra otra vez su arte, mientras Enrico Gatti, violinista, interpreta con sus propios aportes los ya difíciles malabares de las cuerdas del autor.

Juzgue por usted mismo, compadre.









sábado, junio 11, 2016

Kantaten




Primero aparecieron por allí los Bach, los antepasados de Johann Sebastian; músicos, claro, que no son pocos. Se habían encontrado la partituras en el primer cuarto del siglo XX. Se perdieron al final de la segunda guerra y no hace tanto se las recuperó en Kiev.

Así llegué a esta selección de Cantatas, con algunas piezas de J. Christoph y J. Michäel. Y J. Sebastian, algo aporta, se entiende.

La versión es de Henri Ledroit, contratenor, con el Ricercar Consort.




Y una cosa lleva a lo otra, ya se sabe.

Así apareció Andreas Schöll y esta selección de otras cantatas, dicen que del barroco alemán (sólo se repite una de J. Christoph Bach: Ach, dass ich Wassers gnug hätte). Acompañan, Concerto di Viole y el Basel Consort.






Entre una cosa y otra, más el fuego, pasan estos primeros fríos.





miércoles, junio 08, 2016

Grieg



Data de 1883 y es la obra de cámara más extensa del noruego Edvard Grieg y, sin embargo, sus 20 y tantos minutos son relativamente breves.

Encontré una antigua versión de esta Sonata en la menor para cello y piano que no suele frecuentarse. Los estadounidenses Leonard Rose y Leonid Hambro, respectivamente, son los intérpretes y la grabaron al principio de la década de 1950.

Aquí queda, porque es día para cello.








jueves, junio 02, 2016

Georgia




Georgiana, nacida en 1968, vive y obra actualmente en París, desde 1998.

De familia ortodoxa y musical, Nana Peradze se formó en su ciudad de origen y, con la presencia constante de sus padres en su aprendizaje, se dedicó a la música tradicional y sacra de su tierra.

Con la caída del comunismo, y desde 1984, desplegó una actividad intensa en la iglesia georgiana creando coros y enseñando música hasta que partió a la Galia.

Hace unos 10 años, después de algunos dedicados a los estudios y ya integrada a sus paisanos exiliados, formó en Francia un ensemble de nueve miembros, algunos georgianos de reciente inmigración, para dedicarse particular pero no exclusivamente a la polifonía de su país natal: Harmonie Géorgienne.

Dejo aquí una muestra de su arte.










jueves, mayo 26, 2016

Todavía es fiesta




Según dicen, Bernardo Illari -musicólogo formado en Córdoba que vive en Chicago- encontró partituras asociadas a la fiesta mayor del Corpus Christi, investigando en santuarios del Cuzco acerca de las obras pictóricas que plasmaran ese tema, sabiendo que la fiesta era extendida y muy celebrada en América.

Las gentes de la editora francesa K617 publicaron en 2006 este trabajo musical que dejo aquí con las composiciones del siglo XVII.

Los intérpretes son el ensemble Elyma y la Schola Cantorum Cantate Domino. A los primeros, los dirigió el argentino Gabriel Garrido. El coro, a su vez, está integrado por niños y tiene su origen en Flandes y en el P. Michaël Ghijs que fundó la agrupación en 1960, la dirigió en esta ocasión y murió dos años después, en 2008.






____________________________________________________

La imagen de la entrada corresponde a la llamada Bajada del Corpus, del 1 de junio de 2015 en Cuzco. En esa celebración, se trasladan las imágenes de la Ssma. Virgen y del Patriarca San José (ambos en la foto) al convento de las Clarisas. Allí se las preparara y adorna, después de Pentescostés, esperando la Bajada del Corpus.  

Aquí puede verse el tono de la fiesta, que sorprende por lo multitudinaria, por lo pronto. Y por el hecho mismo de que todavía se celebre como hace 400 años.

Lo que se canta en esta entrega:
1. A la Fiesta del Corpus - Anónimo
2. Corderito de Amor - Anónimo
3. Salve Regina - Gutierre Fernández Hidalgo
4. En la más alegre aurora - Anónimo
5. Hanacpachap Cussicuinin - Anónimo
6. Enigma soy viviente - Tomás de Torrejón y Velasco
7. Defensor Alma Hispaniae - Anónimo
8. Hoy Cielo y Tierra compiten - Anónimo
9. Para qué es Amor - Juan De Araujo
10. Oigan todos y todas - Anónimo
11. Oh, qué rumor tan suave - Anónimo
12. Vientos, aves - Juan De Araujo
13. Ah, Señores, los de buen gusto - Ignacio Quispe
14. Don Pedro a quien los crueles - Anónimo
15. Versículos Sobre el himno Pange Lingua - Juan Cabanilles
16. Un señor y un estdiante - Anónimo
17. Ave Verum Corpus - Tomás de Torrejón y Velasco
18. Pange Lingua - Juan de Urrede




sábado, mayo 21, 2016

Habas, el toque


Parece que hay un antes y un después de este gitano que nació navarro (sí, navarro... ¿y qué?)

La guitarra flamenca le debe mucho, por él mismo y por sus discípulos espléndidos, como Paco el de Lucía o Manolo Sanlúcar, por decir dos.

En 1990, apareció un artículo que lamenta su muerte reciente, y se le atribuyen allí unos 83 años que es difícil saber si los tenía. Oficialmente, acusaba 68.

Como haya sido, desde los 7 era un prodigio con las manos, a las que fueron a dar, dicen, vertientes clásicas y gitanas, que él hizo florecer de modo inusitado, creativo, virtuoso y elegante.

Para los que gustan de estos sones, es feliz su arte.

Los que no pueden con estas melodías y habilidades, diría un servidor, tendrán que repasar sus ideas acerca de lo que es una cultura. En el silencio reverente de un vaso de vino sobre una mesa sola, con una silla sencilla a la par, en unas manos diestras y un corazón consonante, pueden estar toda la historia del hombre y buena parte de la ley y los profetas...

Sabicas, el de las habicas, como le decía su madre de niño porque se comía las habas crudas.

Agustín Castellón Campos para los registros civiles.

Nació en Pamplona y murió en Nueva York.

En el medio, desparramó el toque flamenco por todo el mundo.


Y lo bien que hizo.






_______________________

Los cuatro discos que aquí fueron:

Flamenco puro
1 bronce gitano 2 ecos de la mina 3 campiña andaluza 4 por los olivares 5 ecos jerezanos 6 duelo de campanas 7 joya de La Alhambra 8 punta y tacon 9 aires de Triana 10 brisas de La Caleta

La guitarra flamenca
1 bulería 2 farruca 3 fandango 4 soleá por bulería 5 granadina 6 soleares 7 seguiriya 8 malagueña 9 alegría 10 taranta

Rey del flamenco
1 aires de Puerto Real 2 la Trinidad 3 olé mi Cadiz 4 sentimiento gitano 5 embrujo de Huelva 6 zapateado en re 7 cielo de Granada

Adiós a la guitarra
1 de la sierra 2 en la reja 3 fragua gitana 4 gran jota de concierto 5 malagueña 6 mi garrotín 7 noches de málaga 8 pasión 9 recuerdo tropical 10 rosas y claveles




 

martes, mayo 17, 2016

Oscuridades



Oía una pieza famosa de Giuseppe Tartini, un véneto del setecientos, virtuoso del violín.

Se la conoce como El Trino del Diablo y, según el autor, tiene su origen en un sueño suyo en el que hace un pacto con el demonio, a quien en una ocasión le presta su instrumento para ver si sabe tocar. Oye en sueños, entonces, de manos del Malo, una melodía irrepetible que frascinado trata de recomponer al despertar, aunque con poco éxito, dice, porque no alcanza la calidad de la soñada.

Pero mientras pensaba en el asunto, la misma música me llevó a otras oscuridades lucientes, no muy lejos del barrio del cornudo.

Así aparecieron, claro, la obertura de Richard Wagner para su Fausto inconcluso, inspirada en el poema de Goethe. De allí pasé a la La isla de los muertos, de Sergei Rachmaninoff, poema sinfónico que inspiró una de las versiones de la pintura que lleva el mismo nombre, del suizo Arnold Böcklin. El cuadro tiene tema y reminiscencias dantescas. Al final, llegué a la Danza macabra de Camille Saint-Säens, que toma inspiración de un poema homónimo del simbolista Henri Cazalis, con el asunto del tópico tradicional de la Danza con la Muerte, aunque en esta ocasión musical la muerte toca melodías en un violín para otros tantos esqueletos, que bailan hasta que vuelven a sus tumbas al amanecer.

Y allí hube de terminar la cuestión.




La Sonata de Tartini ganó sus laureles por su perdurable dificultad extrema, dicen los peritos.

Y digo yo que es más que probable que esa dificultad le habrá llegado, precisamente, de su origen.

A más de su melancolía intensa, es casi seguro que el demonio que la inspiró no conozca, o haya olvidado (o ni quiera oír hablar de...), la simplicidad de la luz. O la luz de la simplicidad.

Lo cual -también hay que dejarlo asentado- no quiere decir que todo lo simple y luminoso nos sea claro.

Ni que todo lo que nos resulta claro sea simple. Y luminoso.






martes, mayo 10, 2016

Caballero




En 2004, en la Iglesia de San Miguel, en Cuenca de España, el vihuelista José Miguel Moreno y el ensemble que dirige, Orphénica Lyra, grabaron este trabajo (Música en el Quijote) con romances, canciones y piezas instrumentales del tiempo en que La Triste Figura anduvo por aquellas tierras de Castilla al mar y vuelta. Y fue precisamente para homenajear el IV centenario de la aparición de la obra, en 1605.

Bien que no son músicas en el Quijote, exactamente, sino, como digo, músicas de aquellos días, aunque es más que posible que el autor del Caballero las haya conocido. Tanto da. Vale igual.

Mientras recorremos el paisaje que oyó, vio y vivió otro homenajeado en este año nuestro, don Miguel de Cervantes, se deleita uno con las voces de Nuria Rial y Raquel Andueza, que suenan por allí.

Alguien hizo la gentileza de copiar lo que a mi vez aquí copio, agradecido.









_______________________________________

Lo que se oye:
1 Luys Milán: Pavana VI
2 Anónimo: Al alva venid
3 Juan Arañés: Chacona
4 Luys Milán: Romance de Durandarte
5 Alonso Mudarra: Gallarda
6 Francisco Guerrero: Prado verde y florido
7 Anónimo: Qué me queréis, caballero
8 Anónimo: Romance de Don Gayferos
9 Antonio Martín Y Coll: Canarios
10 Anónimo: Madre, la mi madre
11 Anónimo: Ay luna que reluces
12 Anónimo: Jácaras
13 Alonso Mudarra: Fantasía X, sobre la folía
14 Luys Milán: Romance de Valdovinos
15 Antonio Martín Y Coll: Villanos
16 Anónimo: Qué bonito niño chiquito
17 Alonso Mudarra: Beatus ille
18 Antonio de Ribera: Romance de Cardenio
19 Diego Coll: Recercada segunda
20 Gabriel: De la dulce mi enemiga
21 Anónimo: Romance del Marqués de Mantua
22 Diego Pisador: Flérida, para mí dulce
23 Anónimo: Al villano se la dan
24 Luys de Narváez: Romance de Conde Claros
25 Diego Ortiz: Recercada octava
26 Juan Arañés: Chacona: A la vida bona



sábado, mayo 07, 2016

En la Ciudad Prohibida



Entró a la orden de los lazaristas vicentinos y fue ordenado sacerdote en 1698; cuatro años después, Teodorico Pedrini fue enviado como misionero a China, donde murió en 1746. Se le atribuye el primer libro de música occidental en chino.

Casi contemporáneo, el jesuita Joseph-Marie Amiot, llegó a Pekín en 1751 y allí estuvo estudiando a los chinos como misionero hasta su muerte en 1793. A diferencia de Pedrini, Amiot se ocupó de componer en clave china para instrumentos occidentales. Por otra parte, dicen que la primera traducción de Sun Tzu y su Arte de la guerra se le debe a él, como muestra de que además de músico era sinólogo, como se dice.

Claro, Amiot era jesuita. Y Pedrini no.

En 1997, Astrée distribuyó este trabajo que dejo ahora (Concierto barroco en la Ciudad Perdida) con composiciones de ambos. La ejecución, a cargo del ensemble Musique des Lumières XVIII-21.










martes, mayo 03, 2016

Pasticcio




Un pasticho, diríamos en lunfardo. Una mescolanza.

No: no estoy hablando en esta ocasión de política (por lo menos, no de política argentina...)


La cuestión es como verá a continuación.

Hace algunos años, se descubrió en los archivos del Ospedale della Pietà de Venecia, una obra hasta entonces desconocida (como tantas perdidas del veneciano) que se atribuyó tanto a Antonio Vivaldi como a Giovanni Porta.

Era una serenata, una especie de ópera en dos partes que tenía como título Andromeda liberata.

Inmediatamente surgieron disputas de toda clase, a las que son afectos los eruditos y buscadores de rarezas, habitualmente tenidos por investigadores.

Hoy en día, se admite que la obra pertenece a Vivaldi aunque su composición haría rabiar a los sindicatos de autores y compositores del entero globo. Apenas hay un aria de todas las que allí lucen que se asegura pertenece a Il Prete Rosso de Venecia. Lo demás es obra de otros autores del tiempo, algunos de ellos bien conocidos, como Albinoni, Porpora o Lotti.

Pero es un pasticho. Es decir, Vivaldi ensambló composiciones (arias y recitativos) de otros autores y así quedó finalmente integrada la Serenata, en su unidad sin tacha. Los conceptos de autor y de obra a los que estamos acostumbrados del romanticismo hasta acá, evidentemente, estallan por el aire. Y me alegro.


En fin.

Esta serenata pasticcio a cinque voci, fue dedicada al Cardenal Ottoboni a su vuelta a la ciudad, después de un tiempo de ostracismo político. Con libreto de Vincenzo Cassani, la obra se estrenó en Venecia, el 18 de septiembre de 1726, casi con seguridad en el mismo Ospedale della Pietà, un hogar para niños en el que Antonio Vivaldi trabajó buena parte de su vida, enseñando música e instrumentos a los internos de ambos sexos, además de componer varias obras para ellos, lo que se le exigía anualmente para que fueran ejecutadas por sus pupilos.







______________________________

Autores y obras que Vivaldi incluyó en el pasticcio, más los intérpretes:


NICOLA ANTONIO GIACINTO PORPORA [c. 1686 - 1766]
Sinfonia I & II

PARTE I

Recitativo
NICOLA ANTONIO GIACINTO PORPORA
Aria con Coro [Meliso]: In (su) queste sponde
Recitativo
TOMASO GIOVANNI ALBINONI [1671 - 1751]
Aria [Cassiope]: Quando chiudere pensai
Recitativo
GIOVANNI PORTA [1675 - 1755]
Aria [Andromeda]: Un occhio amabile
Recitativo
TOMASO GIOVANNI ALBINONI
Aria [Perseo]: Non ha tranquillo
Recitativo
TOMASO GIOVANNI ALBINONI
Aria [Cassiope]: Si rinforzi in te la speme
Recitativo
ANTONIO BIFFI [1666 - 1733] / ANTONIO LOTTI [1667 - 1740]
Aria [Daliso]: Se una sorta di strali Amor avesse
Recitativo
NICOLA ANTONIO GIACINTO PORPORA
Aria [Meliso]: Ruscelletti limpidetti
Recitativo
GIOVANNI PORTA
Aria [Andromeda]: Madre, lascia ch'io senta in prima il core
Recitativo
Aria [Andromeda]: Mi piace e mi diletta
Recitativo
Aria [Andromeda]: Madre, lascia ch'io senta in prima il core
NICOLA ANTONIO GIACINTO PORPORA
Coro: Dall'alto seggio


PARTE II

Recitativo
GIOVANNI PORTA
Aria [Andromeda]: Lo so, barbari fati
Recitativo
ANTONIO BIFFI  /  ANTONIO LOTTI
Aria [Daliso]: Peni chi vuol penar
Recitativo
NICOLA ANTONIO GIACINTO PORPORA
Aria [Meliso]: Dalle superne sfere lieto, Imeneo, discendi
Recitativo
GIOVANNI PORTA
Aria [Andromeda]: Chi è fenice ad ogni foco
Recitativo
ANTONIO LUCIO VIVALDI [1678 - 1741]
Aria [Perseo]: Sovvente il sole RV 749.18
Recitativo
TOMASO GIOVANNI ALBINONI
Aria [Cassiope]: Con dolce mormorio
Recitativo
TOMASO GIOVANNI ALBINONI
Duo [Andromeda, Perseo]: Sposo amato, Cara sposa
NICOLA ANTONIO GIACINTO PORPORA
Aria con Coro [Daliso]: Riconosco in voi


Reparto


ANDROMEDA
Simone Kermes (soprano)
PERSEO
Max Emanuel Cencic (contratenor)
CASSIOPE
Katerina Beranova (soprano)
MELISO
Anna Bonitatibus (mezzo)
DALISO
Mark Tucker (tenor)


Coro y orquesta:

La stagione armonica (coro) / Sergio Balestracci (director)
Andrea Marcon dirige la Orquesta Barroca de Vencia.





jueves, abril 28, 2016

Tromboncino


No era infrecuente en aquellos días que alguien llevara junto a su nombre de pila una especie de apellido que era en realidad un sobrenombre.

Bartolomeo Tromboncino era instrumentista y ejecutaba con maestría, entre otros, el trombón.

Pero también era compositor afamado y apreciado. Frottole eran aquellas canciones (que alguna vez he traído por aquí, como también al propio Bartolomeo) en las que se destacaba. De ellas vinieron los madrigali y desde allí a la ópera mediaba apenas un paso.

La biografía de Bartolomeo nos es esquiva todavía: no hay muchas páginas sobre su vida. Sabemos que Isabel D'Este y Lucrecia Borgia lo tenían en mucho y fueron sus protectoras y mecenas, tanto en Mantua como en Ferrara, dos de las varias ciudades en las que vivió.

Todo el mundo recuerda -a falta de otros datos- que mató a su esposa a los 29 años, por adulterio flagrante.

Algunos dicen que el amante escapó, otros dicen que lo dejo ir, otros dicen que le hizo compañía a la mujer. Los señores de Gonzaga, principales de la ciudad, le perdonaron la vida más de una vez, porque apreciaban su arte.

Tenía unos 64 años cuando murió, según se dice.

Lo admiro por su creatividad y la gentileza de sus composiciones. Un término que a principios del siglo XVI se entendía mucho mejor que ahora. Su buen gusto para ponerle notas a poemas de buen gusto -de Petrarca a Miguel Ángel, entre muchos otros- lo han hecho notable en la música italiana, cosa difícil de conseguir entre tanto talento.

Aquí queda una selección varia y en varios registros de sus obras mayormente profanas, con alguna de tema religioso.









sábado, abril 23, 2016

Colonials




Spirited sounds from across the sea to the shore of the new land, dicen en la presentación de Colonial America, un trabajo que el ensemble Hesperus, americanos del norte, grabó en 2003.

Y si es tan clarito, ¿para qué agregar más?: aires que cruzaron el mar de una costa a la otra, en tiempos que a su sabor llaman coloniales (de allí, tal vez, los compases franceses que se intrincan en las melodías inglesas...)

Y nada más. Salvo que Scott Raise y Tina Chancey animan el ensemble.










jueves, abril 21, 2016

Berger




El fraile Luis Berger fue un valón de notable actuación en las Misiones Guaraníticas. Su especialidad fue enseñar la pintura a los indios, cosa que hizo bien y con la que hizo el bien. Pero la música no le era ajena y se dedicó también a enseñar los instrumentos con el mismo empeño y buen suceso.

De él tomó nombre el ensemble argentino Louis Berger que se especializó en la música de aquellos tiempos barrocos americanos y en particular en la música que se hacía en las Misiones y virreinatos.

En un trabajo publicado en 1999, el ensemble grabó tres obras que aquí dejo.

Una, la Missa de Lima, pertenece a Roque Ceruti, un italiano de Milán que se instaló a principios del XVIII en Lima y tuvo cargos en las músicas de allí. Es, como si dijéramos, lo que Domenico Zipoli es a Paraguay. La culpa de que hubiera italianos notables por estas tierras en esos tiempos, hay que colgársela a don Felipe, el primer borbón (tal vez a sus dos sucesivas esposas itálicas...) que fue quien incorporó ese nuevo gusto musical en cuanto llegó al trono y lo exportó a las Indias.

Otra obra resulta ser una ópera-cantata que pertenece al dizque primer músico nacido de tierras americanas: fray Esteban Ponce de león, limeño.

Al final, un discípulo de Ceruti, Jose de Orejón y Aparicio, compuso una cantata que enhebra villancicos del Perú, en el estilo de su maestro.

Y por ahora parece bastante, asigún un servidor.