domingo, marzo 29, 2015

Marcel




En junio de 1991, en el gran refectorio de la abadía de Fontevraud, se grabó la Misa de san Marcelo.

Fue obra de Marcel Pérès y su Ensemble Organum, con algunos invitados. Es parte de la serie Cantos de la Iglesia de Roma y hay en el registro que dejo aquí, además de la Misa, otras obras que completan el volumen y que proceden de las investigaciones de Pérès sobre el antiguo canto romano, anterior al gregoriano.








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El contenido de este trabajo: 

Adoratio crucis
Feria Sexta in Passione Domini


Tract.: Domine audivi auditum tuum
Tract.: Qui habitat in adiutorio altissimi
Improperios: Agios o Theos, Sanctus Deus

Misa de san Marcelo
Introito: Statuit ei Dominus
Gradual: Inveni David servum meumVersículo: Nichil proficiet
Alleluia: V. Disposui TestamentumAlleluia: V. Inveni David
Ofertorio: Veritas mea
Versículo: Posui adiutorium
Versículo: Misericordia mea
Comunión: Domine quinque talenta tradidisti michi





martes, marzo 24, 2015

Tus manos /3




Que un crítico prestigioso diga de ella que es una pianista virtuosísima sin huellas de narcisismo, no sólo es un acierto musical: es una galantería espiritual.

Aquí quedan. Son 21 Nocturnos de Federico Chopin.










sábado, marzo 21, 2015

Востани: Време је


El 25 de abril de 2013, en el gran salón del Centro Sava, en Belgrado, Divna Ljubojievic, el coro Melodi que dirige, y algunos invitados rusos y serbios, dieron un concierto por la Pascua, que fue, además, televisado.

El concierto se llamó Востани.Време је, algo así como Levántate, es la hora...




Impresiona un poco saber que hay programas oficiales, en varios de los lugares en los que se profesa la ortodoxia, destinados a rescatar las tradiciones religiosas; y nacionales, claro, como una sola cosa, lo que frecuentemente ocurre entre los eslavos.



jueves, marzo 19, 2015

Cante




¿Así que usted dice que yo tendría que explicar por qué me gusta oír a Juanito Valderrama, el de Jaén?

No creo.


Hace diez años que se fue para el cielo de Andalucía.

Y sigue cantando.


Si quiere razones, ahí tiene una.









lunes, marzo 16, 2015

Begoña




Me la cruzo por allí de tanto en vez.

Sé que es española, que canta y que es mezzosoprano, que ejecuta instrumentos de cuerdas y percusión.

Sé que formó Calamus y Mudéjar, dos agrupaciones de música antigua española y andalusí, que investiga e interpreta, sola o con gentes varias. Tiene bella voz y un repertorio variado, también musicalizando, sola o con otros, versos de poetas antiguos como juglares o más recientes.

Y no sé nada más. Nada.

Se llama Begoña Olavide.









sábado, marzo 14, 2015

La dame brune



Je ne suis pas de celles qui meurent de chagrin. Je n'ai pas la vertu des femmes de marins. Dis, quand reviendras-tu?*


Así dice en una canción de 1962, que ya traje por aquí no hace tanto.

Barbara, es el nombre artístico de una mujer de vida extraña y más que nada difícil -muy difícil-, pero que tiene una de las voces que más aprecio en esta moda que se llamó la chanson française y que dio unos cuantos buenos momentos a la música de mediados del siglo pasado.

Ella era una de las extravagantes en aquel mundo, pero no tanto: la France da esos frutos bastante seguido en los últimos 300 años. Y no sólo entre los que cantan.

Jacques Brel, otro raro de aquellos años, dicen que dijo de ella: Barbara es una buena chica. Está un poco loca, pero es una locura sana. Estoy un tanto enamorado desde hace tiempo...

Dicen también que tenía unas cuantas mañas exóticas en el escenario, como que el taburete debía estar a 62 centímetros de altura y el piano estar afinado en 442, cosa que no sé qué será pero que, según me entero, es una subida de tono más alta que lo habitual.

Muy bien: ¿y con eso qué?


Monique Serf, así se llamaba, con 67 años murió en 1997.

El título de esta entrada, La dame brune, es el de una canción que Georges Moustaki escribió para ella allá por fines de los '60 y que cantaron juntos.





Queda ahora una selección ya hecha en un álbum, que muestra su estilo y su voz, dulce y desgarrada a la vez.










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* No soy de las que mueren de tristeza. No tengo la virtud de la mujer del marinero. Dime, ¿cuándo volverás?




viernes, marzo 13, 2015

jueves, marzo 12, 2015

Tus manos /2




Algo más de Maria João Pires y su interpretación de Johann Sebastian Bach.

No sé cuán estival lucirá Lisboa en el mes de julio, que es cuando ella nació.

El señor Bach, en cambio, era un fruto primaveral de Eisenach, ciudad independiente del estado de Turingia en el corazón alemán.

Y digo primaveral porque era hombre de marzo, si vamos al caso. Del 31, para ser precisos. Ocurrió en 1685, lo que quiere decir que fue hace 330 años.








sábado, marzo 07, 2015

Qué pena


Y, sí.

Por varias razones, mire. Porque la música a veces da trabajo y pena. Y no digo nada de música triste o melancólica.

A veces pasa que es música que no es música del todo. Que es otra cosa además de música. Y es, en primer lugar, para otra cosa que no es música.

No habría problema si además de música fuera otra cosa. Pero cuando uno hace música, la música es primero.

Y por eso tuve que hacer mi trabajucho y buscar y hacer una selección de Alfredo Zitarrosa haciendo música, primero. Y a veces solamente.

Y aquí queda. Y me quedo de lo más tranquilo, que la tarde noche es propicia para un cigarro negro, unos ricos amargos.

Y nada más.


Salvo música, es verdad.







jueves, marzo 05, 2015

Stu core




Están los indiferentes. Indolentes, diría.

¿Para qué molestarse?

Pero están los que pueden saborear una guitarra junto al mar.

Napule, claro.

Y Roberto Murolo. ¡Quién si no...!

En este marzo se cumplen 12 años de su muerte.


No soy el único que lo  recuerda.




Todo lo que hizo en 91 años por la canción napolitana ya está hecho.

Y lo bien que está.









lunes, marzo 02, 2015

Contralto


Adelaida Allegri tenía una bonita voz de contralto. Grave, sonora. Como el mar, diría; como un mar grave, se entiende.

Si la conservara hoy día, sería una bonita voz de 102 años... Pena de la vida: hace treinta años que ya no canta bajo esta luna.

Me crié oyéndola, ella al piano y cantando a tres voces (mi padre -ya abaritonado tenor- y su hermano -ya barítono atenorado, muy pocas veces al violín- completaban el trío fraterno); era en las siestas cordobesas de la ciudad: un cuarto fresco donde estaba el piano con unos sillones de cuero verde y unas cerámicas heladas por piso, ingenio de contructores que no sé cómo lograron que el infierno veraniego quedara afuera. Y es así que entre el frescor en sombras y los sones, esos conciertos informales (lo primero que había en nuestras vacaciones al llegar) eran para nosotros los chicos de entonces el cielo mismo, aunque esa gloria durara lo que un suspiro y mis hermanas y yo nos quedáramos con sed de más. Ya en las sierras, eneros de cigarras y torrentes, sobre la falda serrana oscurecida y bajo unos talas y molles, a capella viajaban las voces de ellos tres, a veces después de un rosario de la tarde y antes de la comida, a veces de sobremesa, con un silencio de grillos y un frescor de poleo o de cedrón por toda orquesta.

Quién sabe y no será por eso que no sé de un registro que me conmueva más en una mujer que el de contralto, con esa aparente oscuridad que es de una intensidad que no hallo igual. Me dicen que es poco femenino. Digo que están completamente equivocados. Hay gente que sabe de músicas, pero un servidor sabe otras cosas.

*   *   * 

Tres colecciones que dejo aquí están dedicadas a cuatro voces de esa laya, aunque distintas en tantos aspectos: por un lado, Marie Nicole Lemieux, de Canadá, y la inglesa Kathleen Ferrier; por otro, la holandesa Aafje Heynis y, por último, la siberiana Galina Baranova, aunque es un caso especial el de esta mujer y tal vez un asunto excesivamente ruso para gentes de los Urales hacia el oeste.

Claro que de cada una tengo músicas preferidas y hay una de estas muchachas que me gusta más que las otras (pero quién soy yo, después de todo, para acertar en ese jardín...)























miércoles, febrero 25, 2015

Nuestra



Ginastera, Guastavino, Williams, Aguirre, Fleury, López Buchardo (y hasta Velázquez o Falú...), son nombres de música nuestra, argentina. Algunos nombres, porque hay otros más.

Ritmos nuestros, nuestros sones.

Un conjunto de esas músicas nuestras -intérpretes varios, estilos varios- queda aquí.







viernes, febrero 20, 2015

Tus manos



Es bonita con un tipo de belleza que creo que solamente he visto en mujeres portuguesas.

No tengo idea exacta de por qué Maria João Pires, hija de Lisboa, se fue a los 62 años a vivir cerca de Salvador de Bahía, en 2006. Dicen -ella misma dice- que su proyecto de una escuela de canto y música la hizo sufrir tanto que decidió salir de Portugal. A tal punto que ya es naturalizada brasileña desde 2010.

Associação de Belgais, fue una iniciativa de educación musical para jóvenes -especialmente jóvenes desvalidos de música y educación- que no prosperó y que, tras una vida breve y trajinada en permanente reyerta entre Pires y el gobierno portugués por razones que no sé bien, dejó de funcionar en 2009, cuando ella ya no vivía en el país.

La había fundado y dirigido la propia pianista.

Ah, claro..., porque Maria João Pires es pianista y probablemente la mejor de los últimos años, cosa que saben los que saben de estas cosas. Una vida al piano, para el que está dotada superlativamente, que comenzó a los 5 años y que ya con más de 70 no parece que haya amainado.

Pero dejemos las intimidades portuguesas y vayamos a lo nuestro.

No será la última vez. De tanto en tanto andará por aquí, porque esas manos tienen que ser oídas y gozadas.


Por ahora, queda aquí una muestra de los autores más frecuentados en su repertorio. Téngase en cuenta que hay quienes dicen que sus versiones de más de un autor son las mejores de cuantas hoy disponemos.










jueves, febrero 19, 2015

Discanto



Dicen que el poco conocido Enríquez de Valderrábano era un hombre sumamente culto y versado en técnicas vocales y musicales. Además, se dice que era un eximio vihuelista. Y poco más: no hay mucha noticia de su vida. Se cree que pudo haber nacido en Palencia y que pudo haber vivido unos 50 y tantos años.

Un libro de partituras de 1547 -publicado unos 10 años antes de su muerte y después de 12 años de trabajos- lo hizo famoso. Alcanzaron un poco más de 160 composiciones -no todas de su estricta autoría original- para que pasara a la historia.

En el Libro de música de vihuela intitulado Silva de Sirenas (así se llama la obra) hay variedad de melodías de la época y de varias latitudes europeas, transcriptas para vihuela.

Queda aquí una muestra breve de lo que puede encontrarse por allí, sin demasiado esfuerzo.

La música para discantar o contrapunto, suena bien entre dos vihuelas o entre harpa y vihuela. Créame.







martes, febrero 17, 2015

Tempesta di mare




Una tempestad en el mar tiene que ser sin duda alguna muy impresionante.

El mar entempestado, disculpe la dicción, es una fuerza imparable, terrible, y a la migaja humana zarandeada en él tiene que serle más terrible aún.

Y qué decir del mar antes de la tempestad, arteramente calmo mientras el cielo -que no engaña- dice cuánto engaña el mar que parece en calma, ajeno.

Y ni hablar de los símbolos del mar y del mar en tempesta. Y menos hoy día.


No sé si habrá sido así enteramente para Vivaldi, pues lo cierto es que se fascinó con el tema de un modo poco común (incluyo en esto las repeticiones de temas en varias de sus obras que aluden al asunto).

Fíjese: cinco tempeste di mare hay de Antonio Vivaldi en concierto y, nombrándolas por el catálogo, son:
RV 98 en Fa mayor,
RV 253 en Mi bemol mayor,
RV 309 en Sol mayor RV 309, está perdido y por lo que se sabe lo llamó esta vez Il mare tempestuoso
RV 433 en Fa mayor
RV 570 en Fa mayor (le sonará parecido al concierto RV 98...)
Hay también una sinfonía Tempesta di Mare que insertó en una ópera, La Fida ninfa (RV 714, acto III, escena 11), un drama estrenado en Verona en 1732, con motivo de la inauguración del nuevo Teatro dell´Accademia. (Dura unas tres horas, pero si gusta, aquí está la ópera La Fida ninfa)

Y no es todo, mi amigo. Que es ancho el mar.

Una ópera, que clasifican como heroico-cómica, y que es obra de Antonio Salieri (ah, Salieri..., alguna vez habrá que hablar de Salieri... y oírlo, sobre todo...), se llama Cesare in Farmacusa y lleva por subtítulo de obertura, precisamente, Tempesta di mare.

Un hermano de Antonio, Francesco Salieri, también compuso con maestría una sinfonía que se llama igual, Tempesta di mare.

Un poco antes, allá por el 1735, Lorenzo Gaetano Zavateri compuso en Bologna su concierto A Tempesta di mare. Y un poco después, el milanés Carlo Monza compuso su sinfonía también llamada Tempesta di mare...


Y ya basta.

Que la mar, marea.


Dejo aquí una selección de estas músicas, con intérpretes y estilos varios.









domingo, febrero 15, 2015

Indias



De un modo u otro, cosas de Indias.

Un tiempo, entonces, entre los sones del barroco americano.

Siempre hay que volver a oírlo, de tanto en tanto.

Porque somos de aquí y esa música somos nosotros, que somos de la Europa que es de aquí, casi como la música que somos nosotros.










viernes, febrero 13, 2015

Não tem fim




Lejos es lo más cerca que puedo estar del carnaval, qué quiere que le diga.


Pero tengo que estar un poco en Brasil, un poco en Portugal.

Porque, eso sí que sí: el gusto por oír cantar en portugués não tem fim.










jueves, febrero 12, 2015

La luna y Jordi




Hay música en toda cosa, ya se sabe (y no de ahora...)

En el cielo, claro que sí. Antes. Primero.

Y en la noche, por cierto: en el menguante de la luna de una noche fresca, nítida, como esta noche, en la que el cielo no escatima luz, aunque se demore en darme luna.


Venía rastreando y separando unas cuantas músicas de Jordi Savall con su viola da gamba. Cosas de aquí y allá, y de las menos frecuentadas, de ser posible.


¿Y cuándo ha de acompañar mejor las horas una viola diestra, si no es en una noche larga de asuntos y papeles, a plena luna menguante, esquiva pero cremosa y jovial?

Ahora es cuando.









martes, febrero 10, 2015

Soledad



A veces hay que darse el gusto. Uno siquiera.

Por ejemplo, éste, que no es uno sino tres gustos a la vez.


Aquí está Soledad, fíjese.

Para muchos, digo por decir algo, en El secreto de sus ojos Darín es la estrella y Francella la revelación.

Pero para mí es ella las dos cosas. Si viera lo difícil que es hablar con los ojos, con los gestos sutiles, hasta con un movimiento de las manos.

Y, entonces, cuando puedo, me doy el gusto de verla actuar. Y ahí va el primer gusto.

A mí se me hace que es una actriz nata. Que casi no actúa, si hasta parece. Porque es como si hiciera verdad aquello de que ars celare artem...


Pero Soledad Villamil canta, además. O mejor dicho, se da el gusto de cantar. Y es el segundo.

Me dirá alguno -nunca falta un buey corneta...- que es una mezcla de Tita Merello con Lidia Borda y cosas así. O que les parece que desafina aquí y allá, y esos moños que sentencian los paladares negros del pentagrama. Y ella que canta, con sus más y sus menos. Sí, ¿y?

Pamplinas, mire. No les haga caso.

Qué no ni no....

Canta casi como actúa. Sin que se note.

Por eso mismo: me doy el gusto de oírla cantar (y es el tercero...)

Y eso nada más que porque parece que a ella le gusta darse el gusto de cantar.


Y, para mí, basta.








domingo, febrero 08, 2015

Liuto



Pasa que una partitura escrita para laúd, debe tocarse en laúd.

Se sabe que muchas de esas partituras suelen transcribirse para otros instrumentos, especialmente para guitarra, y hay virtuosos que las ejecutan así y con gran suceso.

Pero es laúd. Entonces tiene que ser laúd, porque es laúd.

Dejo aquí una selección. Hay algunas suites de Bach escritas para laúd y hechas en laúd.

Pero hay también piezas de Pierre Attaignant, Giovanni da Crema, Vincenzo Capirola, Francesco da Milano, Antoine Forqueray, Robert de Visée.

Todo es ejecutado por el laudista italo-suizo Luca Pianca, uno de los fundadores de Il Giardino Armonico. Se lo oye también acompañado por el virtuoso italiano Vittorio Ghielmi, en viola da gamba.

La foto que ilustra esta entrada la tomó un viandante en Venecia. En las calles, un húngaro toca el laúd y vive de eso y de unos discos con sus grabaciones que vende a quien se los compre. Se llama Bence Bóka y es el regalo de esta serie.








sábado, febrero 07, 2015

Risa de aniversario


Hay regalos difíciles de elegir.

Un aniversario, por ejemplo, puede ser una de esas ocasiones en las que no es fácil acertar. Y anda uno que busca y busca qué. Y nada parece venir bien. Y ninguna idea es, ninguna cosa alcanza.

Y así.


Al final, después de mucho andar y ver, para un aniversario de mi madre (de eso se trata ahora), elegí acomodarle esta colección de cuentos de don Luis Landriscina.






¿Que no es música?

Ah...¿no?

¿De veras dice que no es música?


Mira vos.




miércoles, diciembre 31, 2014

Mater Dei


Ahora y en la hora de nuestra muerte

Cuando me llegue el momento
de entonar mi propio oficio
uniendo mi sacrificio 
al Divino Sacramento,
no sé si el entendimiento
se hallará libre o turbado...
Por eso va este recado 
para la Madre de Dios:
que si me falla la voz
cante por mí lo callado.


C a r l o s    S á e n z









martes, diciembre 30, 2014

Borinquen




Tengo cierta inocultable afición por algunas músicas de esas partes americanas, las más viejas entre nosotros, las del Caribe.

Me gustan sus ritmos y melodías, en general. Principalmente me gusta el sonido de las cuerdas de los tres, de los cuatro y otras suertes de guitarras. Y también las estrofas en décimas que usan muchos compositores de aquellos lados, desde el punto cubano hasta muchas de estas músicas puertorriqueñas que dejo aquí, la mayoría cosas de jíbaros boricuas y bastante viejas.





Y aquí agrego ahora un homenaje a mi padre.




Lamento borincano, la inolvidable de Rafael Hernández, era música que le gustaba y cantaba con buena voz.

Le queda en varias versiones, pa' que elija.








domingo, diciembre 28, 2014

Vargas




Búsquese un lindo pareán.

Lo van a tentar con una michelada, una Negra Modelo, una Indio oscura y fuerte. Éntrele, nomás. Pero, hágame caso: la cerveza no es para siempre.

Hay que llegar a un tequilita.

No. No lo mezcle. Tiene que ser puro. Y en lo posible, muy bueno. Pero con bueno alcanza.

Está la botana, pero eso no sé si dura.

Lo que sí, puede entrarle a unos taquitos, de lo que quiera: de res, de chorizo, de puerco, de cabeza, de lengua... Complete con una que otra quesadilla, hágame caso. Bastante limón, algo de jitomate verde, cebollita morada, buen cilantro. Un toque de guacamole, unos tototopos con panelita, y chilitos varios: de ábol, poblano, pasillo, piquín. ¿Habanero? Hmmm..., qué puedo decirle...

Mire que puede ser una birria también. Y, si se le antojan, unos frijolitos, para acompañar. O un pozole. Vea usted.

Tortillitas de maíz, siempre, claro.


Y así.

Unas dos o tres horitas.


Se lo pasa bien a gusto, créame.










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La mayoría de estas piezas la hace el Mariachi Vargas de Tecalitlán, con algunas incursiones del Mariachi Monumental Sebastián Vargas. Digo, nomás, para que sepa de qué va.

lunes, diciembre 22, 2014

Gaudete!





Huellas del Verbo humanado, en todo tiempo, en todas partes.











jueves, diciembre 11, 2014

Pitones




Digan lo que quieran: los que saben, saben.

Los que no saben, no entienden.


Y a mí me gusta ver torear un toro.




.




domingo, diciembre 07, 2014

Un adiós élfico: Namárië!


Es el Lamento de Galadriel.

Namárië!

Una versión en la voz de la mezzosoprano danesa Signe Asmussen con los también daneses de The Tolkien Ensemble.




Una versión extensa del poema de J. R. Tolkien con su traducción, dice esto:

Ai! Laurië lantar lassi súrinen
¡Ah! ¡Como el oro caen las hojas en el viento,
yéni únótimë ve rámar aldaron!
e innumerables como las alas de los árboles son los años!
yéni ve lintë yuldar avánier
los años han pasado como sorbos rápidos
mi oromardi lissë-miruvóreva
de dulce hidromiel en las altas salas
Andúnë pella, Vardo tellumar
de más allá del Oeste, bajo las bóvedas azules de Varda
nu luini yassen tintilar i eleni
donde las estrellas tiemblan
ómaryo airetári-lírinen.
en la voz de su canción sagrada y real.
Sí man i yulma nin enquantuva?
¿Quién me llenará ahora de nuevo la copa?
An sí Tintallë Varda Oiolossëo
Pues ahora la Iluminadora, Varda, la Reina de las Estrellas,
ve fanyar máryat Elentári ortanë
desde el Monte Siempre Blanco ha elevado sus manos como nubes
ar ilyë tier undulávë lumbulë
y todos los caminos se han ahogado en sombras
ar sindanóriello caita mornië
y la oscuridad que ha venido de un país gris se extiende
i falmalinnar imbë met,
sobre las olas espumosas entre nosotros,
ar hísië untúpa Calaciryo míri oialë.
y la niebla cubre para siempre las joyas de Calacirya.
Sí vanwa ná, Rómello vanwa, Valimar!
Ahora se ha perdido, ¡perdido para aquellos del Este, Valimar!
Namárië! Nai hiruvalyë Valimar!
¡Adiós! ¡Quizá encuentres a Valimar!
Nai elyë hiruva! Namárië!
Quizá tú la encuentres! ¡Adiós!

Otra versión musical es la de Martin Romberg, con un trío de arpas y un coro noruego de niñas.




Y, claro, el propio Tolkien diciéndolo, otra vez, porque la ocasión lo amerita.








Solange /2


No es nombre común.

Pero pasó que yendo tras los pasos de aquella Solange primera, encontré al menos otras tres en el mundo lírico que llevan el mismo nombre. Y llama la atención.

Por lo pronto, dejo aquí un breve recital de Solange Michel, mezzosoprano francesa que con ese nombre artístico cobró fama con una versión de Carmen de Georges Bizet, por los años '50 del siglo pasado. Murió a los 98 años en 2010, se había retirado en 1948.

En la selección, hay al final una versión del Gloria de Vivaldi que hizo como soprano -junto con Janine Collard- en 1961.









sábado, diciembre 06, 2014

Don Juan

Nada mejor que un poco de ópera. Créame: sirve para todo.


Por ejemplo.

Hay versiones y versiones del Don Giovanni, de Wolfgang Mozart, y para todos los gustos.

Dejo aquí dos, ambas recreaciones contemporáneas.

Una de Milán, 2011, con Daniel Baremboin a la batuta y Peter Mattei como Don Juan, con un elenco muy aplaudido en la ocasión.




Pero hay otra. Es de Aix-en-Provence, en el festival del año 2010.

La puesta es de Dmitri Tcherniakov. La música la ejecuta la Freiburg Baroque Orchestra, con la dirección de un especialista en Mozart, Louis Langrée. Se luce, a mi juicio, Bo Skovhus (Don Juan).


Y no sé si ésta no me gusta más que la otra.





¿Qué? ¿Se le hace demasiado larga? ¿Y encima son dos versiones?

Bueno, bueno... Tenga en cuenta que las aventuras de Don Juan son muchas..., muchísimas...., que parece que no terminarán jamás, ni después de muerto.





viernes, diciembre 05, 2014

Bonjour


Una noche dulce y clara, casi en vela (vela gozosa, eso sí...), termina con una luz suave de un día que se anuncia tórrido. Y uno busca algo de música que corone los tiempos.

¿En qué momento debería llegar una belleza feliz? ¿Cuál es la hora para un deslumbramiento sereno? ¿No es siempre una sorpresa misteriosa?

No parece que se pueda decir mucho al respecto. Un servidor, al menos, no se anima a decirlo.


Y entonces, despuntando el día, sin aviso, llega Philippe Verdelot (ca. 1475-ca. 1530), un francés talentoso y aguerrido, al parecer, que vivió en Italia, especialmente en la Florencia de los Médici (o contra ellos), y de quien se dice es uno de los padres del madrigal. Verdelot, hay que decirlo, le puso música a composiciones de autores como Petrarca hasta Macchiavello.

Dejo aquí una muestra de algunas de sus obras por intérpretes varios. Recomiendo el Ave María que cierra la selección.




Pero, ya en mi entusiasmo, acopio esta Intavolature de li Madrigali que merece oírse al amanecer.







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La Intavolature de li Madrigali (Venezia,1536), que canta Alain Aubin y acompaña Jean-Michel Robert, tiene estos pasos: 

01.Madonna per voi ardo. 02. Amor se d'hor in hor. 03. Con l'angelico. 04. Donna che sete. 05. Fantasia. 06. Quanto sia lieto il giorno. 07. Divini occhi sereni. 08. S'io pensasse, Madonna. 09. Se mai provasti, donna. 10. Calata 2. 11. Madonna, il tuo bel viso. 12. Quando amor. 13. Madonna, qual vertezza. 14. Fugi, fugi, cor mio. 15. Fantasia 31. 16. Ricercar 16 et 85. 17. Ben che'l misero cor. 18. Si lieta e grata morte. 19. Madonna, io sol vorrei. 20. Igno soave. 21. Fantasia 81. 22. Calata 1. 23. Piove da glo occhi. 24. Afflitti spirti miei. 25. Gloriar mi posso, donne. 26. Ricercar 7. 27. Pavana 9. 28. Donna leggiadra e bella. 29. Vita della mia vita. 30. Con lagrime e sospir 



jueves, diciembre 04, 2014

Solange


Apareció sin buscarla, y nada es casual.

Pasa con la música, pasa con las gentes y las cosas.

De pronto, ya volviendo a verla y a oírla, fue cosa de descubrirla aquí y allí haciendo músicas tan distintas.

No es fácil.

Hay que tener muchas ganas de cantar y estudiar y animarse, festivamente. Así se la oye y se la ve.

Por momentos, tiene un aire sugerente y elaborado (sus raíces son orientales, aunque es argentina), por momentos parece amateur.

Apenas una muestra de lo que hace esta joven mezzo soprano queda aquí. De Händel a Gershwin; de chacarera hasta Donizetti; de Komitas, el armenio, hasta Piazzolla.

Los registros no son la gran cosa, lamento. Pero me gustó y creo que, si sigue así, Córdoba la docta, de dónde parece ser oriunda, tendrá una hija ilustre: Solange Merdinian.







martes, diciembre 02, 2014

Fin del camino


Es raro encontrar una versión musical de los poemas de John Tolkien que valga la pena.

De Roads goes ever on, la canción de caminantes de la que hablé en otra parte, tampoco hay versiones notables que hayan captado la cuestión.

Por eso, hay poco para decir. Salvo que uno quiera oír el poema, en una de sus versiones (la del pie decidido de Bilbo, en el capítulo 1, del libro I, de La Comunidad del Anillo), dicho por el mismo Tolkien.





Pero para no terminar con las manos casi vacías, dejo esta versión del poema según aparece en El Hobbit (la de Bilbo al volver a la Comarca), que no desmerece.

La música es obra de la novelista estadounidense Marion Zimmer Bradley y cantan Ernest Kinsolving y Kristoph Klove, para el disco con temas tolkienianos que se llama The Starlit Jewel.








Y eso es todo.





sábado, noviembre 29, 2014

Sonia




No es frecuente oír a Vivaldi en la voz de una contralto, y creo que ese registro le da un color especial al habitualmente chispeante veneciano.

Pero aquí está esta especialista en barroco, Sonia Prina, precisamente contralto lombarda nacida en un pueblito cercano a Milán, de unos 23.000 habitantes.

El concierto es con los peritos de Il Giardino Armonico, dirigidos por Giovanni Antonini, y se aunaron conciertos y algunas arias.

Un buen sonido para tiempos de lluvia, diría.






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El programa corre así:

00:00:54 • Concierto para cuerdas en sol menor 00:06:50 • Là sull'eterna sponda - Motezuma 00:14:28 • Concierto para cuatro violines en si menor 00:23:51 • Vedrò con mio diletto - Giustino 00:29:38 • Ho il cor già lacero - Griselda 00:33:42 • Agitata infido flatu - Juditha triumphans 00:33:37 • Concierto para flautino en Do mayor 00:50:35 • Sol da te - Orlando furioso 00:58:58 • Anderò, volerò, griderò - Orlando finto pazzo 01:12:15 • Nel profondo cieco mondo - Orlando furioso




lunes, noviembre 24, 2014

Birra es ale




Dicen que On The Banks of Helicon, una seleción de músicas escocesas, es de lo mejor que ha hecho The Baltimore Consort, unos especialistas en músicas antiguas, gentes estadounidenses que tienen su origen allá por los '80.

Mire usted lo que son las cosas...

Pero un servidor deja ahora aquí Watkins Ale, una selección de músicas del renacimiento inglés, trabajo presentado hace unos 20 años por el mismo The Baltimore Consort y que me luce bastante bien.

El título del album viene de una ballada anónima que es la última entrega de este volumen y que se cree de fines del 1500 (1590, dicen): desfachatada, sucia y subida de tono, sostienen algunos; pícara balada de taberna, dicen otros. Yo no digo nada: porque al fin de cuentas hay que ver que es de taberna (ale, mi amigo, ale...), que es inglesa de tiempos isabelinos y que es balada, y cosas así.

Así que, por esta vez, búsquese un momento, elija una cerveza, y que le aproveche, cumpa.

*   *   *

Pero no tan rápido, porque lo que había ya no está donde estaba, cosa que advierto pasado el tiempo.

Así las cosas, después de unos 6 meses, hice una selección de algunas músicas que allí había y dejo un enlace para el que quiera el menú completo (que no decepciona, créame...), pero no de Watkins Ale, que está inhallable, sido de aquella que pasa por ser la mejor producción del Consort. Qué quiere usted que yo le haga...

Pero la balada isabelina figura aquí, no se preocupe.





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El lugar donde está la música es éste y se accede diciendo posadafolk.

martes, noviembre 18, 2014

Castrati




En 2010, un tal Olivier Simonnet dirigió una representación fílmica de temas compuestos para castrati famosos. Fue un extracto de un programa de concierto que protagonizaron Cecilia Bartoli (la Bartoli, mi querida amiga...) y los mágníficos de Il Giardino Armonico, dirigidos, claro, por Giovanni Antonini.

Con otra orquesta, en 2012, la Bartoli hizo un programa completo en Versalles (el miércoles 22 de junio, empezando a las 20 horas, la entrada más cara costaba 520 euros...), con obras de Porpora, Broschi, Veracini, Vinci, Leo, Araia, Graun, Scarlatti, Caldara, Händel, compuestas para los castrati Farinelli, Caffarelli, Salimbeni y Appiani. Digo, por si le interesa el dato.

En todos los casos, el nombre del ciclo que había comenzado en 2009, fue Sacrificium, por razones entendibles.

Dejo aquí la versión cinematográfica de Simonnet.






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Las obras:

1. Sacrificium / Obertura
Il Giardino Armonico

Nicola Porpora (1686 - 1768)
Siface
2. Come Nave in mezzo all'onde

Geminiano Giacomelli (1692 - 1740)
Merope
3. Sposa, non mi conosci -

Nicola Porpora
Germanico in Germania
4. Sinfonia -

Francesco Araia (1709 - 1770)
Berenice
5. Cadrò, ma qual si mira

Nicola Porpora
Germanico in Germania
6. Parto ti lascio, o cara 

Semiramide riconosciuta
Semiramide
7. In braccio a mille furie

Adelaide
8. Nobil onda

Siface
9. Usignolo sventurato 

Riccardo Broschi (1658 - 1756)
Artaserse
10. Son qual nave 

George Frederic Händel (1685 - 1759)
Serse, HWV 40
Act 1
11. Ombra mai fù





viernes, noviembre 14, 2014

Ignazio




Por extraño que le suene, Ignazio es nombre algo frecuente en Sicilia.

Y eso viene a cuento porque el siciliano Andrea Ignazio Corsini es el gran Ignacio Corsini, una gloria del canto porteño y criollo, nacido allá en la isla.

Dije hace bastante que es uno de mis preferidos y hasta ahora no le hice el homenaje que, digo yo, se merece.


En febrero  de 1998, Felipe Yofré lo retató así en La Nación, recordando el cumpleaños 107 de aquel a quien con justicia se llamó El Caballero Cantor:
Tomado de la mano de su madre, los ojos celestes del gurrumín siciliano Ignacio Corsini, de cinco años, se posaron en el paisaje porteño de 1896 con nuestro río color de león lamiendo virtualmente la recova. Igual que los restantes pasajeros, encaró la planchada del buque para descender hasta el puerto finisecular y luego trasladarse a Boedo y Belgrano, en Almagro, donde su vieja comenzó a regentear una fonda.

En la Buenos Aires de entonces habían transcurrido apenas dieciséis años de su federalización y se gestaba un proceso de simbiosis de los foráneos con nuestros hábitos. De ahí que en boliches y patios de barrio se confundieran canzonettas con las bordonas de payadores célebres, comoJosé Betinoti y Gabino Ezeiza, entre otros.

En ese ámbito se formaron las dos expresiones más destacadas del cancionero nacional de aquella época: Corsini y Gardel, nacidos en el extranjero.

Pero la condición gauchesca no se adquiere por generación espontánea, y don Ignacio la abrevó desempeñándose en modestas faenas rurales en una estancia de Carlos Tejedor. Tenía por entonces doce primaveras y durante el descanso el boyerito tomaba contacto con la vihuela en las ruedas de fogón.

Tiempo después volvió a sus lares de Almagro y conoció al actor Pepe Podestá, que lo escuchó entonar un estilo y lo incorporó a su elenco. En ese ámbito conoció a quien sería su esposa, Victoria Pacheco, trapecista y madre de su vástago, el médico Ignacio Corsini.

Fue en Bahía Blanca, allá por 1913, cuando conoció a Gardel, payando juntos en el Circo Cassano y gestándose a partir de ahí una amistad entrañable. La Argentina próspera de la década del 20 lo transformó en gran intérprete de tangos con "Patotero sentimental", de Jovés y Romero. Incorporó a sus cielitos y cifras páginas ciudadanas -"Caminito","Ventanita de arrabal", "Che papusa oí" y "Calle Corrientes", entre otras-, hasta que en 1925 le delegó virtualmente su repertorio al poeta Héctor Pedro Blomberg.

Este escritor de fuste, colaborador de La Nación por aquellos años, describió los tiempos de Juan Manuel de Rosas, igual que Saldías, Carlos Ibarguren, Manuel Gálvez y Paul Groussac, pero desde la canción popular y el radioteatro. Es que ninguna tribuna puede calificarse de menor cuando de rememorar la historia se trata, y así Blomberg buscó sus personajes en los mercados, cuarteles, mataderos y las parroquias rumorosas. También en las tabernas nació su célebre "Pulpera de Santa Lucía", escrita en colaboración con el guitarrista moreno Enrique Maciel. A ese binomio se le debe, entre otras, "La mazorquera de Monserrat" y "La guitarrera de San Nicolás", y una maravillosa "Camila O´Gormann" no musicalizada entre otras composiciones evocativas del Restaurador, admirablemente interpretadas por Corsini.

También los poemas marinos de Blomberg -"La viajera perdida", grabada por don Ignacio y años después por Troilo y Rivero- y " La que murió en París", fresco que se confunde con "Madame Ivonne", "Griseta" y "Mimí Pinsón", en la evocación del arrabal mientra nevaba en la Ciudad Luz.

La trayectoria de Corsini no tuvo la proyección internacional del Zorzal Criollo, ya que su filmografía se redujo a tres películas en la etapa del cine mudo y dos en la del sonoro. De todas maneras su condición de ídolo lo equipara a Gardel como la expresión más trascendente, junto a Agustín Magaldi, del cancionero telúrico de su época. Falleció en 1967 y el 13 del actual hubiese celebrado su cumpleaños, largamente centenario.


Le advierto: la selección que dejo está poblada y nutrida. No se me empache. Tal vez le convendría ir degustándola de a ratos. Corsini no se va a quejar y un servidor tampoco.








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Nota de fastidio: Traté por todos los medios a mi alcance de sacar todos los anuncios. Traté..., créame.






martes, noviembre 11, 2014

Stewart




No es mucho pedir ser escocés y llamarse Andrés. Tampoco parece exótico llamarse Stewart en Escocia.

Ahora bien, si uno se llama Andrés Stewart, qué le puedo decir...

Vea, por ejemplo.

Aquí le dejo dos muestras: Andy M. (por Michael) y Andy B. (no tengo idea de por qué B..., aunque se lo conoció por Andy Stewart a secas). El primero vive y canta; el segundo, canta y murió hace unos 20 años.

Para zambullirse en estas baladas y canciones me parece que conviene buscar buen asiento a una buena hora del día (el atardecer, por ejemplo) y buscar buen whisky (yo siempre preferí Glenfiddich, aunque confieso que lo prefiero entre los whiskies y no prefiero el whisky, sino el vino tinto, cosas de la sangre, si usted me entiende...)


Enjoy, si le da el cuero.









domingo, noviembre 09, 2014

Eloísa




En 1993, la Schola Gregoriana de Cambridge, junto con miembros del coro de la Catedral de Winchester, todos dirigidos por Mary Berry, grabaron un disco en el que incluyeron obras de canto llano de Pedro Abelardo, entre otras composiciones del siglo XII y XIII.

Llamaron a la obra Abelard: hymns & sequences for Heloise, y eso porque varias de las que contiene el volumen le fueron dedicadas por él a ella. Más allá de las polémicas de todo tipo que se suscitan alrededor de la vida y la obra de Abelardo, sin duda era hombre de talento superior en varias materias y aquí queda demostrado en poesía y música. Claro que tener talentos no siempre alcanza para ser un gran hombre, eso es sabido.

Hay mucho dicho sobre este asunto. Pero meses atrás leí por allí una exposición sobre Eloísa que, además de parecerme atinada, dejo ahora como paisaje de estas materias tan arduas como inquietantes.

Por lo demás, es casi irónico que haya en el programa del disco obras atribuidas a san Bernardo y a monjes benedictinos y cistercienses.






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El programa:
1. O quanta qualia
2. Dolorum solatium
3. Benedictino: Suscipe
4. Mater salvatoris
5. Ne derelinquas me
6. Drama litúrgico: Sponsus
7. Epithalamica

8. Magnus salutis gaudium
9. San Bernardo: Quam pium
10. Cisterciense: Fulcite me floribus
11. Cisterciense: Dum esset Rex
12. De Profundis
13. Lai: Samson dux fortissime




jueves, noviembre 06, 2014

Bohemia




Bohemia está al oriente de occidente y al occidente de oriente, no sé si me explico.

El 1500 está después del 1200 y antes del 2000, si usted me entiende.

Así que, si no anda demasiado gourmet, puede pasar adelante.

En 2006, la Schola Gregoriana Praguensis y la Capilla Flamenca grabaron en Lovaina un disco titulado  Salve Mater, Salve Jesu, que es una selección de canto llano y polifonía procedente de Bohemia, y de alrededor de 1500. El órgano, a cargo de Barbara Maria Willi.







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El programa dice:


Canto llano

Antiphona: Anima mea
Anónimo

Ave Regina celorum
Canto llano
Alleluia: Ave benedicta / tropus: O Maria celi via

Johannes Ghiselin-Verbonet: O gloriosa Domina
Prima pars
Secunda pars
Tertia pars


Canto llano 

Antiphona: Salve Regina

Jacob Obrecht
Fantasia: Salve Regina

Anónimo
Gaude Dei genitrix
Gaude virgo mater
Gaude virgo Maria
Salve Jesu


Canto llano
Antiphona: O mundi Domina

Anónimo
In hoc anni circulo

Antoine Brumel
Regina coeli

Josquin Desprez: Qui velatus facie fuisti
Prima pars
Secunda pars
Tertia pars
Quarta pars
Quinta pars
Sexta pars


Canto llano
Antiphona: O crux gloriosa

Anónimo
Modulisemus omnes

Anónimo
Palmiger a vernulis

Anónimo
Buóh vsemohúd
Christus surrexit vinctos
Chorus nove Jerusalem
Christus surrexit mala




lunes, noviembre 03, 2014

Una más



Una cosa trae la otra. Y andando por estos asuntos vinieron recuerdos, claro.

Hace más de 30 años, conocí a alguien que cantaba este spiritual que ahora dejo aquí en varias versiones, y en la tercera entrega de esta serie, última por ahora.

O Freedom se llama, como saben los que lo conocen, y la voz que digo lo hacía con gran potencia y sentimiento, por el puro arte del puro canto, cosa que un servidor apreciaba sobremanera, casi como un regalo dedicado.

Aunque es más de otra época, creo que todavía hoy se lo canta usándolo más como himno de barricada que como emblema espiritual o lo que fuera que haya sido allá por los años del siglo XIX cuando parece que apareció.

Pero, con el recuerdo de aquella buena voz, viene ahora a completar el bosquejo.

En esta selección, agregué al final cuatro spirituals interpretados por Marian Anderson (no encontré registro suyo de esta pieza). Y así se termina como empezamos.








domingo, noviembre 02, 2014

Nadie sabe




La canción que hizo conocida a Marian Anderson en 1925, fue Nobody Knows the Trouble I'Seen, un spiritual bien sabido y que también viene de algún lugar del siglo XIX. Creo que merece también él una selección de versiones entre las que está, por supuesto, la de quien dicen es la contralto negra más famosa del mundo (lo cual le permitió también incursiones que la hicieron no menos conocida en el mundo político de las luchas raciales de los EE. UU., hay que decirlo...)








sábado, noviembre 01, 2014

Niño sin madre




Hace unos días, alguien con muy buen oído me recordó a la terrible Marian Anderson y fui a por sus cosas, entre las cuales encontré una que me gustó mucho. 


Sometimes I Feel Like a Motherless Child es un negro spiritual bastante antiguo, probablemente anterior a 1870, y tiene todas las versiones que se les ocurran. Motherless Child para los conocidos. Parece que mientras haya quien cante, lo cantará alguna vez, sin contar a los que no cantan, claro, y sólo tocan la música.

Apenas una muestra de ellas, queda aquí.








domingo, octubre 26, 2014

Squad




Esto es así: dicen los expertos que los irlandeses, tradicionalmente, no cantan a capella en conjunto y en armónicos.

¿Y yo cómo podría saber si lo que dicen los expertos es así?

Como fuere, los irishmen Phil Callery, Fran McPhail y Gerry Cullen (es el bajo, los otros dos son tenores) fomaron The Voice Squad y cantan en conjunto, a capella y en armonías de los más simpáticas cosas de Irlanda pero también de Escocia o Inglaterra.

Y muchas veces los he visto cantar con las manos en los bolsillos, sin uniformes, sueltos de cuerpo, como si cantaran en las fiestas patronales de, digamos..., san Columbano.


Aquí queda una selección.








jueves, octubre 23, 2014

Zulú




Hay gentes a las que de Sudáfrica les gustan los Springboks, por ejemplo, y me refiero al rugby y no a los venados. Otros hay que se chiflan por sabanas y leones y rinocerontes y safaris con rifles 340 Weatherby o cámaras de fotos, que hay de todo en todas partes.

En lo que a mí respecta, además de esto y aquello y aquello otro, tengo cierto gusto por la curiosa sonoridad de los coros zulúes, mire usted lo que son las cosas...

Por eso queda aquí una selección de Ladysmith Black Mambazo, grupo que formó y dirige Joseph Shabalala, aunque -ya pasados los 70- hace unos años dejó la batuta en manos de su hijo menor.









lunes, octubre 20, 2014

Vihuela




Ayer, en el pueblo, tuve el enorme gusto de oír un concierto de Mr. Banister, una agrupación de música de cámara que conduce el siempre diestro Ramiro Albino y que durante más de una hora recorrió el siglo XVI-XVII de España e Inglaterra, él mismo ejecutando arpa y flauta, con Evar Cativiela, en la vihuela.

Quedó el sabor.

Y con eso mismo todavía sonando, me fui a buscar a José Miguel Moreno que, con su ensemble Orphénica Lyra, había hecho Música de la corte de Carlos V, en un concierto de septiembre de 2000, en la iglesia de Saint-Leu, en Amiens de Francia, en el XIII Festival des Cathédrales de Picardie, que se gastan por allí.

Moreno es un experto en cuerdas de esos siglos y aquí toca precisamente la vihuela. Nuria Rial es la sorprano y Carlos Mena, el contratenor.








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El programa (tentativo, puede faltar alguna pieza...):


- Diego Pisador : Romance de Abindarráez: "La mañana de San Juan" ("Libro de música de vihuela", S. XVI)
- Cristóbal de Morales- Fuenllana : De Antequera sale el moro ("Orphénica Lyra", S. XVI)
- Claudin de Sermisy- Fuenllana: Tan que vivray ("Orphénica Lyra", S. XVI)
- Anónimo : Rodrigo Martínez ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
- Diego Ortiz : Dos 'Recercadas' ("Tratado de Glosas", S. XVI)
- Anónimo : Al alva venid ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
- Luys de Narváez : Diferencias sobre Guárdame las Vacas ("Los seys libros del Delphin"; S. XVI)
- Anónimo : Dindirindin ("Cancionero de Montecassino", S. XV)
- Mateo Flecha "El Viejo" : Buscad d' hoy más (Ensalada "La Justa") ("Las Ensaladas de Flecha", S. XVI)
- Mateo Flecha "El Viejo" : Ande, pues, nuestro apellido (Ensalada "La Bomba") ("Las Ensaladas de  Flecha", S. XVI)
- Giacomo Fogliano : L' amor, dona, ch' io te porto ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
- ¿Alonso Mudarra : Romanesca? ("Tres libros de música en cifra para vihuela", S. XVI)
- Diego Ortiz : Recercada segunda sobre el passamezzo moderno ("Tratado de Glosas", S. XVI)
- Mateo Flecha "El Viejo" : ¡Assí, assí, cuerpo de nos! (Ensalada "El Iubilate") ("Orphénica Lyra", S. XVI)
- Juan Vásquez- Fuenllana : Duélete de mi señora ("Orphénica Lyra", S. XVI)
- Juan Vásquez- Fuenllana : De los álamos vengo ("Orphénica Lyra", S. XVI)
- Juan Vásquez- Fuenllana : Morenica dame un beso ("Orphénica Lyra", S. XVI)
- Juan del Encina : Más vale trocar ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
- Juan del Encina : Si habrá en este baldrés ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
- Alonso Mudarra: Fantasía X que contrahaze la harpa en la manera de Ludovico ("Tres libros de música en cifra para vihuela", S. XVI)
- Anónimo : A los maytines era ("Cancionero de la Colombina", S. XV)
- Anónimo : Niña y viña ("Cancionero de la Colombina", S. XV)
- Juan del Encina : Oy comamos y bebamos ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)


domingo, octubre 19, 2014

Viento /3





¿Y usted cree que me iría yo del oboe -siquiera un poco- sin Vivaldi?

Imposible.


¿Qué? ¿Tiene que ser que haya una lluvia fina y un cielo gris plata que mire a este mundo sublunar con el ceño leve pero fieramente entrecejado? ¿Sólo así suena el oboe? ¿Usted sostiene que oboe y melancolía son sinónimos inarrugables? ¿Este día de viento suave y sol vivo, una mañana de primavera como inmutable, dice usted que no se merece un Vivaldi componiendo para oboe?

Nones, fratello: hay más música en todas partes y de tan distintos rangos, en este valle y en el cielo sobre este valle: mucha más que la que usted pulsa en sus filosofías...

(Oiga, compadre: no haga que piense que usted no entiende nada de nada....)





Están estos seis conciertos de Antonio Vivaldi para oboe, cuerdas y bajo continuo.

Otra vez Heinz Holliger al oboe, con I Musici esta vez; al bajo, Klaus Thunemann.


(Pueden acompañarse, a la sombra de algún árbol noble, con un buen vino, mientras oye la gloria del día ir hacia el oeste...)



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El programa:

1. Concierto para Oboe en Do mayor, RV 452 0:00
2. Concierto para Oboe en re menor, Op. 8 N° 9/RV 454 6:37
3. Concierto para Oboe, cuerdas  y bajo continuo en Sol mayor, RV 545 15:05
4. Concierto para Oboe en Do mayor, RV 446 25:19
5. Concierto para Oboe en la menor, RV 463 34:17
6. Concierto para Oboe en Do mayor, RV 447 44:05




sábado, octubre 18, 2014

Viento /2



Con viento o sin viento (siempre algún viento hay, siempre...), el oboe suena igual.

Cinco conciertos para oboe y oboe d'amore de Johann Sebastian Bach.

Helmut Müller-Brühl dirige la Orquesta de Cámara de Colonia, en el oboe y el oboe d'amore, Christian Hommel; al violín, Lisa Stewart.






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El programa:

1. Oboe d'amore, Concierto en La mayor, BWV 1055:
I. Allegro (4:21)
II. Larghetto (5:14)
III. Allegro ma non tanto (4:28)
2. Oboe, Concierto en sol menor, BWV 1056:
I. Allegro (3:09)
II. Largo (2:48)
III. Presto (3:33)
3. Oboe, Concierto en re menor, BWV 1059:
I. Allegro (5:51)
II. Adagio (Alessandro Marcello) (4:10)
III. Presto (3:24)   
4. Oboe d'amore, Concierto en Re mayor, BWV 1053:
I. Allegro (7:54)
II. Siciliano (4:14)
III. Allegro (6:25)
5. Concierto para Oboe & Violín en do menor, BWV 1060:
I. Allegro (4:39)
II. Adagio (4:52)   
III. Allegro (3:21)