domingo, enero 20, 2013

Spasiuk, avá (actualizado)


¿Cómo que no?

¿Por qué no? ¿Porque no es avá-avá? ¿Avá de veras de pelo duro..., dice usted?

¡Pero, por favor...!

Quien puede lo más, puede lo menos.

Aquí quedan estas músicas, para que vea. Y después hablamos.

Alvear orilla (grabada en vivo en un memorable programa de Canal Encuentro)
Tren expreso.
La ponzoña.
Mal dormido.
Mi casa, mi pueblo, la soledad (en vivo)
Infancia.
Schotis de la tuna.
Polca rural.
El camino.
Chamamé crudo para Gabriel Villalba.
Starosta. Sombrero de paja.

Y de regalo, con Raulito Barboza, esta joya: La colonia (ya voy a conseguirme todas las que grabaron juntos...)

Por eso.



No sé de qué tenemos que hablar.


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Pero

Como suele pasar, vuelve uno a buscarlo  y ya no está.

Por eso, ahora en 2019, hay que volver a oírlo, recuperando lo que se fue, a cómo dé lugar.

Con agregados nuevitos, como el concierto de París con Raúl Barboza.









Y uno de los que llaman bonus track.

Pynandí. Para don Juan Ignacio.








domingo, enero 13, 2013

Core 'ngrato


Salvatore Cardillo nació y murió en Nápoles y aprendió música en Italia, antes de irse a los EE. UU. a los 30 años, en 1903.

Allí, en 1911, compuso la música de la famosísima Core 'ngrato, se dice que para Enrico Caruso, con unos versos de Riccardo Cordiferro, nombre de arte del calabrés Alessandro Sisca, también radicado en Nueva York, para esa época.

La canción es el lamento creciente y desgarrado del amante desahuciado por una Catalina que ya no lo quiere más y se lo dice, parece que con insistencia indolente, llevándose así con ella, y sin que le importe, el aliento de vida de un corazón roto.

Según se dice, a ninguno de ambos dos autores la composición le era gran cosa, aunque una vez llegada a Nápoles, la canción se transformó en un emblema y en la primera canzone napoletana existosa proveniente de emigrantes a los Estados Unidos.

De allí en más, además de Caruso, todo el mundo grabó esta pieza.

Aquí quedan ejemplos tenorísticos de los líricos, cada cual en su estilo, por cierto: Tito Schipa, Carlo Bergonzi, Carlo Buti, Franco Corelli, Luciano Pavarotti.

Intermedio sería el caso de Tino Rossi y más popular el de Roberto Murolo y Sergio Bruni.

Y dos casos particulares.

Uno es la rareza del tenor griego Ulysses Lappas que canta... en griego, claro.

Otro es el de Vinicio Capossela. Hijo de padres oriundos del sur de Italia, de la Campania, nació en Alemania y se crió en la Emilia-Romagna. Vive hace más de 20 años en Milán. Hijo musical, de alguna manera, del modenés Francesco Guccini, Capossela es irreverente como él. Aquí explica en vivo el dramatismo y el sentido del dolor del amante despreciado, con graciosos comentarios teológicos de un agnóstico italiano comecuras, típico del Guareschi de Peppone, casi, diría.



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La letra queda aquí para los degustadores del napoletano.
Core n'grato

Catarì, Catarì,
Pecchè me dice sti parole amare,
Pecchè me parle e 'o core
Me turmiente Catari?

Nun te scurdà ca t'aggio date 'o core, Catarì
Nun te scurdà!

Catarì, Catarì, che vene a dicere
Stu parlà, che me dà spaseme?
Tu nun 'nce pienze a stu dulore mio
Tu nun 'nce pienze tu nun te ne cure

Core, core 'ngrato
T'aie pigliato 'a vita mia
Tutt' è passato
E nun 'nce pienze cchiù!

Catarì, Catarì,
Tu nun 'o saie ca 'nfin 'int'a 'na chiesa
Io so' trasuto e aggio priato a Dio, Catarì
E l'aggio ditto pure a 'o cunfessore:
I' sto a suffrì
Pe' chella llà!

Sto a suffrì,
Sto a suffrì, nun se po' credere,
Sto a suffrì tutte li strazie!
E 'o cunfessore ch'è persona santa,
M'ha ditto: Figlio mio, lassala sta', lassala sta'

Core, core 'ngrato
T' aie pigliato 'a vita mia
Tutt' è passato
E nun 'nce pienze cchiù!



martes, enero 08, 2013

Triste paica, pobre mina



Así es el tango, qué se puede decir.

Los seis asuntos que vienen aquí tienen en común el tópico de la pobre paica, la mina de final triste. Cambiarán las circunstancias y la historia. No el fin final de la pobre mina, a veces visto desde el mismo final, a veces desde el augurio.

A veces visto como un espectáculo miserable de una gloria dudosa de otrora que se ha vuelto o se volverá ruina triste, si ya no lo era antes en el carozo y la mina no quiso verlo entonces y lo padece ahora. A veces es la queja del varón que, por su propia tontera o por haber sido de la misma laya, fue arrastrado por la que al final resultó una pobre mina.

Primero, como corresponde, llega Carlos Gardel con Flor de fango, Callejera y Pobre paica.

Después, entran Roberto Goyeneche con Pompas de jabón y Edmundo Rivero con En un feca.

Para ir saliendo, Joan Manuel Serrat hace un versión de Fangal.

¿Qué más quiere que le diga?


Que ande bien.


sábado, enero 05, 2013

Ella es Luciana

 



Sí: adivinó.

Es mi preferida.

Y por eso este homenaje de lo que casi nunca hago aquí.

Y para festejar la alegría que me da haberla visto hacer esta versión del polo, le dejo el concierto completo de L'Arpeggiata.

Son dos horas. Nadie se arrepiente de gastarlas oyéndolos.

Si tiene tripas, claro.

Y las raíces hondo en Il Mare.

viernes, enero 04, 2013

Tiene sentido


Es tradicional de Venezuela y he oído varias versiones de todo tipo.

Se trata de un polo y más precisamente un polo margariteño.
En Venezuela, el polo es una forma musical típica de las regiones de la costa oriental. A menudo se lo conoce como polo margariteño, por su importancia en la Isla de Margarita; sin embargo, a lo largo de todo oriente se cantan polos.

Como forma musical, se toca en un compás de 3/4 o 6/8 (o ambos) a una velocidad moderada. La melodía evoluciona sobre una variación de cuatro acordes, y se cantan versos que varían dependiendo de la canción. Normalmente es tocada con cuatro y maracas, aunque no posee una instrumentación estricta y como toda música folclórica es adaptable a pequeños y grandes ensambles.

Su estrucutra armónica es similar a la romanesca de España/Italia del siglo XVII.
Eso dicen los expertos, pero de eso ya se sabe que no sé.

De El cantar tiene sentido hay versiones por allí dichas hasta por Amancio Prada, y así de ancho se va el asunto si uno se pone a buscar.

Después de un rato largo, me quedé con las que traigo aquí. Y, aun entre éstas, tengo mis preferidas, cómo no. Pero es cosa mía.

Usted elija lo suyo.

Así que allí van la hija de Violeta Parra, Isabel, chilena; la venezolana Cecilia Todd y la hispano-venezolana Soledad Bravo; la brasileña Miriam Mirah y la mezzo Luciana Mancini (no me crean, pero dicen que es chileno-sueca...) que canta aquí con el conjunto L'Arpeggiata, de probada sapiencia.

Antes de irme, advierto que el cuatro venezolano es un instrumento que me suena magnificamente; de regalo, al fin, dejo una letra típica aunque, popular como es y como se ve al oír, los versos entran y salen según quién lo cante y cuándo y por qué.
El cantar tiene sentido,
entendimiento y razón.
La buena pronunciación
es instrumento al oído.

Mira ese lirio
que el tiempo lo consume,
y hay una fuente
que lo hace florecer.
Tú eres el lirio,
¡ay! dame tu perfume,
que yo soy la fuente,
déjame correr.

La garza prisionera
no canta cual solía cantar,
en el espacio
y en el dormido mar.
Su canto entre cadenas
es canto de agonía,
¿Por qué te empeñas pues, Señor,
su canto en prolongar?

¿Qué hago yo solo en el campo,
qué hago yo en el campo solo?
Yo no enamoro ni canto,
yo no canto ni enamoro.

Suspira la brisa,
suspirando lejos,
y abre el capullo
de una blanca rosa.
Sale el gusano
de su prisión de seda,
y se convierte
en linda mariposa.

El cantar tiene sentido,
entendimiento y razón.


viernes, diciembre 21, 2012

Mártir



El domingo 3 de junio de 2007, fiesta de la Santísima Trinidad, un grupo de hombres armados mató a un sacerdote y a tres diáconos a la salida de la misa vespertina, en la vereda de la parroquia del Espíritu Santo, en Mosul, Irak.

El sacerdote, Ragheed Aziz Ganni, era el párroco y había celebrado solemnemente la misa de esa fiesta en el rito asirio caldeo al que pertenecía. Además, era secretario del arzobispo de ese rito en Mosul, Paulos Faraj Rahho. Los diáconos lo acompañaron a la salida porque temían por su vida, ya que había recibido amenazas por no clausurar el templo católico, como le habían ordenado miembros de milicias musulmanas.

Esa tarde, después de retarlos por no haber cumplido la orden, los conminaron a convertirse al Islam, cosa que rechazaron los cuatro. Entonces los ametrallaron.

El padre Ganni tenía 35 años.

Unos nueve meses después, el arzobispo Rahho también fue asesinado en Mosul.

En este Himno a la Madre de Dios, el padre Ganni canta acompañado por un pequeño coro y guitarras.

La canción (según una traducción de traducción que encontré) dice aproximadamente:
Te honramos con himnos, oh Madre de Dios. Tú eres el orgullo de toda la tierra, porque la Palabra de Dios, a quien el Padre envió, elegió tomar de Ti su cuerpo humano. Las generaciones te llamarán Bendita y todas las naciones y pueblos te honran y con sus plegarias  te imploran misericordia. Tú eres la tierra fértil y generosa en la cual siempre germinan las semillas de la alegría.
***

Había ido acumulando algunas músicas navideñas, sublimes y peregrinas, de tiempos lejanos y de tierras extrañas, que quería poner aquí.

Hasta que di con ésta.


Feliz Navidad.



sábado, noviembre 17, 2012

Bastante



Hay cosas que se salvan de las Naciones Unidas, o de la Unesco, o de cualquiera de esas boberías, lo mismo da.

El flamenco, no pudo, fíjese. Lástima.

Y por eso le dieron el 16 de noviembre como día planetario. Los andaluces lo celebran en Andalucía. Allá ellos.

Lo que es a un servidor, el día del flamenco no le dice nada, porque no necesita usar el flamenco para nada.

Porque el flamenco no se usa. Ni de medalla, ni de muleta, ni de ná. ¿Qué es esa cosa bastarda de usarlo de substituto o de bandera? Eso es bastardearlo.

El flamenco es el flamenco.

No está en lugar de nada. Es lo que es y no es lo que no es.

Hace un tiempo venía buscando una versión de estos versos de Rafael de León que reemplazara la del disco viejo, que perdí.

Y encontré ésta.

Nati Mistral haciendo La profecía.

Pero no es aquella que perdí, es una en vivo. No es aquella, pero es ésta. Con ella ya mayor, es verdad; menos aire, es cierto; y diciendo como de memoria lo que ha dicho miles de veces...

Sí. Pero, ¡qué memoria! ¡Qué modo de decir! Qué día ni qué mayor.

Ella tiene bastante con ella.

Y, fíjese lo que son las cosas, ahora me alegro de no tener a mano la otra versión que oía en mis años chicos. Porque se me hace que es una prueba de que el flamenco no tiene día.

Que el flamenco es flamenco.

Con eso tengo bastante.

jueves, octubre 25, 2012

Sunu gaal



Bajé a la ciudad hace unos días. Sobre la vereda, en la estación terminal, había los habituales puestos de cosas brillantes que venden los africanos y peruanos. Quería un reloj y mi necesidad de saber el tiempo no pensaba gastar mucho.

El muchacho era de Senegal y sabía vender, lo suficiente. Pero la conversación salió de las chucherías y se fue a África, a sus gentes. Y a su música. Su español y su francés eran con mucho mejores que mi wólof, de modo que nos entendimos. Y coincidimos en varios autores. Me dio la impresión de que era persona con cierta educación, esto es, con capacidad de discernir más allá de las variantes de cumbias africanas.

Estaba tan sorprendido y contento con que conociera a los desconocidos que casi no me cobra el reloj. Casi.

En su homenaje, unas muestras africanas.

El tema principal fue el kenyata Ayub Ogada, de manera que se lleva las palmas aquí y canta Kronkronhinko, Ondiek, Kothbiro, Dala y Salimie.

Pasando a Mali, y un poco a Cabo Verde, Salif Keïta canta Yamore, con Cesaria Evora y ella con Bonga, el angoleño, canta Sodade. El camerunés Henri Dikongué cierra el lote con Wen te mba wengue.

domingo, octubre 14, 2012

Ella



Ornella.

Ella es ella.

Porque corresponde ser cumplido, si uno quedó en deuda.

Y porque hay que volver de tanto en tanto a esos tiempos en los que la voz de Ornella Vanoni era una felicidad cercana, breve, lo que dura una canción.

Por eso: ella. Y la deuda y el recuerdo quedan a mano.

(Le preparé un recital, porque es sabido que el italiano es la lengua en la que le gusta cantar, cuando nadie se entera, y lo bien que hace...)

Hay un poco de todo: clásicos, más raras, con Toquinho...

Bello amore, Ci sarà domani, Ho capito que ti amo, Domani è un altro giorno, Insieme a te non ci sto più, Io che amo solo a te, Malattia d'amore, Perduto, Volevo amarti un pò, Sto male, Quei giorni insieme a te, Non andare via, Dettagli, Samba in preludio y Un altro addio


domingo, octubre 07, 2012

Libre te quiero


Hay cosas que sorprenden.

Coincidentemente (¿sí?), y de sitios tan lejanos como Auckland o París (y sí, créase o no: aunque a mí me cuesta creerlo...), ya hace un tiempo que devotos oyentes insólitos de esta bitácora me han pedido -vaya a saber cómo llegaron tan lejos y por qué lo piden- más músicas de Amancio Prada, del que -es verdad- soy gustador impenitente y de quien ya hay aquí algunas cosas en el arcón de músicas. Y tal vez sea por eso, pero no sé.

Así las cosas -un poco por la sorpresa y también de cumplido que es uno, viera usted...-, dejo aquí una selección del gallego.

Si acerté, más por viejo que por sabio..., tal vez haya algo más para ofrecer. 

Como Prada ha cantado letras de otros, poniéndoles música, sirve decir de dónde tomó inspiración.

A dona que eu amo son versos del segrel gallego del siglo XIII Bernal de Bonaval, que vivió con fama en las cortes de Fernando III y Alfonso X, ambos de Castilla.

La Fonte do mana y corre son versos de las Canciones del alma de san Juan de la Cruz.

El Romance del prisionero, se sabe, es tradicional.

En Lisboa sobre lo mar, son versos del juglar portugués o gallego del siglo XIII João Zorro, que vivió en la corte del rey Alfonso III de Portugal.

De la poetisa gallega emblemática Rosalía de Castro, canta Como chove miudiño, Adios ríos, adios fontes, Mayo longo y Cando era tempo de inverno.

Compañera es un soneto de Luis López Álvarez.

Partísteos mis amores son versos de Juan del Enzina.

Muito me tarda se le atribuye al rey portugués Sancho I, nacido en siglo XII y muerto en 1211.

Por fin, Libre te quiero son versos de Agustín García Calvo.



Envío: Mis estimados Auckland y París, si no acerté, qué remedio...: errar es humano.

viernes, octubre 05, 2012

Andalucía


Hay pocos que hayan cantado tanto como el sevillano don Rafael de León y Arias de Saavedra, conde de Gómara y Marqués del Valle de la Reina, o Rafael de León, a secas.

Sólo componiendo solo poemas o canciones, o con el trío Quintero, León, Quiroga (a veces con el argentino Salvador Valverde o con Antonio García Padilla o con...), De León suma más de 7 mil obras, bien es verdad que la mayoría son letras de canciones y coplas para cantar..., pero qué letras...

Pese a lo cual, en general no se lo reconoce como se debería, porque creo que es gran poeta, incluso en los versos de las canciones.

Como son tantas sus composiciones, y tan famosas tantas de ellas y tan cantadas, una o dos que elija uno está bien.

De modo que, en este breve paseo por Andalucía, vayamos por ejemplo a Te lo juro yo, afamadísima.

Le voy a ahorrar algunas versiones masculinas (o más o menos...) y sólo dejo aquí dos. La de Manuel Bandera en Las cosas del querer, de 1989, porque tiene tanta emoción como defectos (como la película, digamos...) y la del canario Pedro Guerra porque es realmente una recreación atinadísima, a mi sabor.

Pero el caso es que la letra la compuso don Rafael para que la dijera una mujer y no un varón. Y entonces dejo dos versiones femeninas.

Una, la de Lolita Torres porque se me hace límpida a más no poder, aunque no sea muy calé. Y otra, la de la Faraona, Lola Flores, y ya verá por qué, sobre todo si además de oírla, la ve interpretarla.

Ojos verdes es otra famosa. De León conoció a la coplera Conchita Piquer a principios del '30 y compuso varias cosas para ella (y supongo que por ella). Una versión de esa canción entonces que la haga Conchita Piquer. La otra, es interprteación impecable de la tocaya mallorquí de raíces africanas Concha Buika (en otras épocas, ya sonó por aquí).


De regalo, antes de partir, otra de don Rafael, Ay pena, penita, pena..., otra vez por la Faraona, en voz e imagen, porque mire que hay que ver cómo la dice...

lunes, octubre 01, 2012

Surero



Me parece que, mejor, así hay que decirlo, surero.

Se dice sureño, también. sí, cómo no.

Pero surero es otra cosa. Es surero. Del sur surero. Porque así connota mejor el aire.

Es la diferencia entre geografía y vida, a ver si me entiende.

Por eso.

Don Alberto Merlo, que murió en abril y canta todavía.

Para que no se lo olvide así nomás, nos deja este reportorio: Pa' Dolores, Semblanza sureña, Pero nada más, De panza en el mostrador, Soy de Arbolito, Como hombre y medio, Pulpería La Colorada, Pampa y distancia y Me gusta cantar y canto.


No es todo, pero es bueno, creo.

viernes, septiembre 21, 2012

Hääletu kevad



Así se diría en Eesti que la primavera llega en silencio, donde kevad es primavera y hääletu es silenciosa.

Eesti, por cierto, es Estonia.

País misterioso y antiguo. Tierras de frío y de historia tres veces milenaria. Por allí pasaron casi todos.

Menos yo.

Aunque no tanto, si puedo estar oyendo de a ratos su música.

Me gusta casi todo, las voces, las melodías, la sonoridad de la lengua (pariente del finés, una de las que inspiró al propio Tolkien para hacer sonar las dicciones élficas...)

No.

No pidan traducciones ni nada.


Oigamos.

(Ya sé que lo sabe, mi amigo, ya lo sé... Pero..., por las dudas: lo primero es el intérptrete, lo segundo el título de la canción...)


Alen Veziko - Ei ole öeldud lihtsalt tuulde
Vennad Johansonid - Külm
Kärt Johanson ja Tõnis Mägi - Déjà vu
Kate - Vana ja väsinud mees
Kukerpillid - Meremehe Laul
Jaan Täte - Ma tahan olla öö
Vennad Johansonid - Poolükskõik 
Siiri Sisask - Mis Maa See On
Tõnis Mägi ja Kärt Johanson - Jah, ma nägin lumevalgust
Tõnis Mägi ja Kärt Johanson - Tuul ja Roos
Väikeste lõõtspillide ühing - Vana madrus
Vennad Johansonid - Tahan koju


Y eso es todo por ahora.

Muchas gracias.

Buenas tardes.

martes, septiembre 18, 2012

Cello & Benda



Buena persona es quien mentó a Carl Stamitz, porque así empezó este asunto.

No lo conocía y me lo acercó. Lo bien que hizo. Y así me quedé con Stamitz un buen rato, por un amor fuerte que es mi lado flaco: el cello.

Lo demás fue recorrer lo que podía. Elegí este 2do. movimiento de su concierto para cello N° 2. Ejecuta Christian Benda y es la orquesta de cámara de Praga.

Pero así, en homenaje, de cello en cello, y ahora siguiendo a Benda, me fui a este Adagio & Allegro para cello y piano de Robert Schumann (op. 70)

Y de allí, más Benda y más cello.

Porque encontré a un paisano y coetáneo de Stamitz, el bohemio Jiří Antonín Benda, contemporáneo también de Mozart y apreciado por el niño prodigio, como Stamitz.

Y, esta vez, Benda tocará Benda, claro. Dejo aquí, por el mismo intérprete, su espléndido Grave del concierto para violín y cuerdas y esta Lamentación.

Grande felicidad.

Sí, es verdad: el cello puede hacerle eso a la gente.

Al menos, a mí.

domingo, septiembre 16, 2012

Dulces Amálias


Tres canciones y dos versiones de cada una.


Amália Rodrigues y Dulce Pontes.


As mãos que trago: Amália y Dulce.

Gaivota: Dulce y Amália.

Fado Português: Amália y Dulce.


Y sí.

Amália y Dulce.

Sus voces son fado. De veras.

Siempre.

miércoles, septiembre 12, 2012

Si me voy antes que vos




Uruguay volvió. Lo tenía apartado desde hace algún tiempo. Pero volvió.

Y con algunas cosas que fui juntado y que tienen su historia. Algunas son de la historia oriental, lisa y llana. Y allí, mi amigo, si no lo sabe ya, tendrá que ir a los libros para ver de qué hablan.

Por ejemplo, Como un jazmín del país o la Milonga de El Cordobés, por Carlos Benavides; unas Décimas de Héctor Numa Moraes o La loca del Bequeló que hace Santiago Chalar. Incluso -está aquí por lo representativo y por algunas cosas de la letra- Mucho, poquito y nada de Daniel Viglietti, aunque enseguida, si presta atención, se dará cuenta de que no es la misma historia.

Por otra parte, están Minas y abril, de Santiago Chalar, o Los pies en el rocío, De noite ao tranquito (no se la pierda...) y João de barro que trae Héctor Numa Moraes.

Pero, y de bastante más cerca, también está Jaime Roos que deja En la esquina y Si me voy antes que vos (y agrego también la versión que hizo con Mercedes Sosa, porque sí, nomás...)

No es todo, pero algo es.

domingo, septiembre 02, 2012

Vorrei



Son los Reyes Magos.

Están en el Duomo de Fidenza, en Parma, Reggio Emilia.

Es la catedral de San Donnino, que un terremoto casi destruyó a principios del siglo XII.

Y es parte de mi tierra y de mi origen.

Los Reyes, claro, traen regalos.

Dos.

Francesco Guccini, un paisano de la zona, que canta con el acento del lugar Vorrei, una canción que me acompaña desde hace años.

Y un paisano vecino de otra parte de mi sangre, Fabrizio De André, que canta 'A cimma, una curiosa canción xeneize con una receta de carne a la genovesa que viene con simpáticos ritos contra brujas, para cumplir mientras uno lleva la preparación del plato a buen término.

¿Y los Reyes Magos? ¿Es día de Reyes?

No, pero es día de regalos, eso sí.

Y esos relieves son tan míos y de mi sangre como las canciones.

Y como este día.

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Vorrei

Vorrei conoscer l' odore del tuo paese,
camminare di casa nel tuo giardino,
respirare nell' aria sale e maggese,
gli aromi della tua salvia e del rosmarino.
Vorrei che tutti gli anziani mi salutassero
parlando con me del tempo e dei giorni andati,
vorrei che gli amici tuoi tutti mi parlassero,
come se amici fossimo sempre stati.
Vorrei incontrare le pietre, le strade, gli usci
e i ciuffi di parietaria attaccati ai muri,
le strisce delle lumache nei loro gusci,
capire tutti gli sguardi dietro agli scuri

e lo vorrei
perchè non sono quando non ci sei
e resto solo coi pensieri miei ed io...

Vorrei con te da solo sempre viaggiare,
scoprire quello che intorno c'è da scoprire
per raccontarti e poi farmi raccontare
il senso d' un rabbuiarsi e del tuo gioire;
vorrei tornare nei posti dove son stato,
spiegarti di quanto tutto sia poi diverso
e per farmi da te spiegare cos'è cambiato
e quale sapore nuovo abbia l' universo.
Vedere di nuovo Istanbul o Barcellona
o il mare di una remota spiaggia cubana
o un greppe dell' Appennino dove risuona
fra gli alberi un' usata e semplice tramontana

e lo vorrei
perchè non sono quando non ci sei
e resto solo coi pensieri miei ed io...

Vorrei restare per sempre in un posto solo
per ascoltare il suono del tuo parlare
e guardare stupito il lancio, la grazia, il volo
impliciti dentro al semplice tuo camminare
e restare in silenzio al suono della tua voce
o parlare, parlare, parlare, parlarmi addosso
dimenticando il tempo troppo veloce
o nascondere in due sciocchezze che son commosso.
Vorrei cantare il canto delle tue mani,
giocare con te un eterno gioco proibito
che l' oggi restasse oggi senza domani
o domani potesse tendere all' infinito

e lo vorrei
perchè non sono quando non ci sei
e resto solo coi pensieri miei ed io...



'A cimma (xeneize)

Ti t’adesciàe ‘nsce l’èndegu du matin
ch’à luxe a l’à ‘n pè ‘n tera e l’àtru in mà

ti t’ammiàe a ou spègiu de ‘n tianin
ou cé ou s’ammià on spègiu dà ruzà
ti mettiàe ou brùgu rèdennu’nte ‘n cantùn
che se d’à cappa a sgùggia ‘n cuxin-a stria

a xeùa de cuntà ‘e pàgge che ghe sùn
‘a cimma a l’è za pinn-a a l’è za cùxia

Cè serèn tèra scùa
carne tènia nu fàte nèigra
nu turnà dùa

Bell’oueggè strapunta de tùttu bun
prima de battezàlu ‘ntou prebuggiun
cun dui aguggiuìn dritu ‘n pùnta de pè
da sùrvia ‘n zù fitu ti ‘a punziggè
àia de lùn-a vègia de ciaèu de nègia
ch’ou cègu ou pèrde ‘a tèsta l’àse ou sentè
oudù de mà misciòu de pèrsa lègia
cos’àtru fa cos’àtru dàghe a ou cè

Cè serèn tèra scùa
carne tènia nu fàte nèigra
nu turnà dùa
e ‘nt’ou nùme de Maria
tùtti diài da sta pùgnatta
anène via
Poi vegnan a pigiàtela i càmè
te lascian tùttu ou fùmmu d’ou toèu mestè
tucca a ou fantin à prima coutelà
mangè mangè nu sèi chi ve mangià

Cè serèn tèra scùa
carne tènia nu fàte nèigra
nu turnà dùa
e ‘nt’ou nùme de Maria
tùtti diài da sta pùgnatta
anène via.


La cima (en italiano)

Ti sveglierai sull’indaco del mattino
quando la luce ha un piede in terra e l’ altro in mare

ti guarderai allo specchio di un tegamino
il cielo si guarderà allo specchio della rugiada
metterai la scopa dritta in un angolo
che se dalla cappa scivola in cucina la strega

a forza di contare le paglie che ci sono
la cima è già piena è già cucita.

Cielo sereno terra scura
carne tenera non diventare nera
non ritornare dura

Bel guanciale materasso di ogni ben di Dio
prima di battezzarla nelle erbe aromatiche
con due grossi aghi dritti in punta di piedi
da sopra a sotto svelto la pungerai
aria di luna vecchia di chiarore di nebbia

che il chierico perde la testa e l’asino il sentiero
odore di mare mescolato a maggiorana leggera
cos’altro fare cos’altro dare al cielo.

Cielo sereno terra scura
carne tenera non diventare nera
non ritornare dura
e nel nome di Maria
tutti i diavoli da questa pentola
andate via
Poi vengono a prendertela i camerieri
ti lasciano tutto il fumo del tuo mestiere
tocca allo scapolo la prima coltellata
mangiate mangiate non sapete chi vi mangerà.

Cielo sereno terra scura
carne tenera non diventare nera
non ritornare dura
e nel nome di Maria
tutti i diavoli da questa pentola
andate via.  

viernes, agosto 31, 2012

Soy fado


De algún modo, uno es también las cosas que admira y ama. Por eso se es fado, de algún modo, si uno ama y admira esta música.

Y agosto se termina: eso también importa, no vaya a creer. Porque si agosto al fin pasa, llega septiembre, que siempre es el final de algo y el principio de otro tanto.

Que un mismo mes contenga a la vez el extremo duro de un invierno y la alegría de la primavera, es algo que hay que mirar y ver.

Y nada mejor que empezar septiembre oyendo fado, mientras está uno mirando eso mismo en septiembre que se parece tanto al fado.


Entonces, ilustrémonos en estas cosas e invitemos a Mariza para que cante Desejos vãos, Montras, Transparente, Quando me sinto só, O siléncio da guitarra, Duas lágrimas do orvalho, Fado tordo y Fado portugués de nos.

Y para quien quiera saber algo más, le queda Hay una música del pueblo, que la niña canta aquí con el flamenco José Mercé.

Y así pasa uno, pasa el tiempo y pasa una estela de fado.


Como si fuera un regalo, diría.


miércoles, agosto 29, 2012

Noi



-  Noi? Chi?

-  Ma come chi? Noi...

Y entonces, allí mismo, el mundo se divide en dos.

Están los que pueden oír, sin explicaciones (y no estoy hablando de la lengua...), a Francesco De Gregori cantando Buonanotte fiorellino o Pezzi di vetro; a Bruno Lauzi con La donna del sud, a Eugenio Finardi si canta Favola o Mezzaluna; a Jovanotti con Bella; a Fabrizio De André en Don Raffae'; a Gabriella Ferri diciendo Guapparia; a Carmen Corona en la napolitana Sti ccanzone o al boloñés Francesco Guccini en Cirano o Scirocco. Y tan contentos...

Y están los que no. Y eso no tiene arreglo.

Ahora, si llega Ornella Vanoni y canta, por ejemplo, Gli amori finiti y usted no se dio cuenta todavía de lo que está oyendo, yo nada puedo hacer. Tal vez le quede, a pesar de todo, entender por qué no entendió.

Y no me haga hablar...


domingo, agosto 26, 2012

Que te vaya bonito


Dicen que una vez Chavela Vargas dijo que era mitad sangre, mitad tequila porque se había tomado 45.000 litros del licor mexicano. Como dicen que era la inseparable compañera de parrandas de cantina de José Alfredo Jiménez y que fue a su velorio completamente borracha, llorando y cantando sus canciones, muchas de las cuales grabó.

José Alfredo murió a los 47 de cirrosis, en 1973; ella a los 93 -hace poco, a principios de este agosto- y durante los últimos 20 años de su vida dicen que no probó ni una gota de alcohol.

Dejo aquí algunas de las canciones que cantó en los más de 80 discos que grabó.

Muchas son de José Alfredo: Tu recuerdo y yo, La enorme distancia, Vámonos o Que te vaya bonito.

Otras son de autores varios como Esta tristeza mía, Te amaré, vida mía, Rayando el sol o Lamento borincano.

El día que me dijiste la compuso ella misma.

Los ejes de mi carreta, en su versión, va de regalo.


lunes, agosto 20, 2012

Cinq trois deux



Podría pasar, por ejemplo, que no le gustara Jacques Brel, Georges Brassens o Jean Ferrat. Rien à dire: si no le gustan, qué remedio. Su razón tendrá.

O que no le gustaran estas canciones que van a aparecer aquí, por el tema, la melodía, la letra. Rien à dire: si no le gustan, qué remedio. Su razón tendrá.

O que no le gustara oír cantar en francés, o esta época de la canción francesa, o... Rien à dire: si no le gusta, qué remedio. Su razón tendrá.

Y no crea que no entiendo. En este caso, estos tres muchachos un poco revoltosos son. Y lo franceses..., bueno: hay de todo, no hay que exagerar.

Pero, al menos, podrá parcticar la pronunciación. Digo, al menos, siquiera eso. Mal no le va a venir. Después podrá oír con más gusto a Baudelaire, o a Troyes o a Eleonor o María. Allá usted.

Mientras lo piensa y ve qué hacer, Jacques Brel cantará cinco asuntos: La ville s'endormait, Avec élégance, Voir un ami pleurer, L'amour est mort y Vesoul.

Lo acompaña como invitado Jean Ferrat, que cantará tres: Tu aurai pu vivre encore un peu, On ne voit pas le temps passer y Les oiseaux déguisés. Y Georges Brassens, que pasó y se quedó un rato, canta dos: Hécatombe y Auprès de mon arbre.


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Con deferencia, Juan Ignacio me señaló un error técnico en Avec élégance, que ya rectifiqué. Como retribución, creo que es justo que le quede Les passantes, de George Brassens.

viernes, agosto 17, 2012

Furtuna

O bàrbara furtuna, sorte ingrata!
À tutti ci ammollisce u cor' in pettu
pensendu à quella libertà passata.

Hè pur ghjunse quellu ghjornu, di funestu,
d'abbandunà i piacè per li turmenti,
O Diu! Chè tristu ghjornu, fù per mè questu!

Addiu Corsica, madre tantu amata,
nel separar di tè senza ritornu,
more chè mor nell'alma di l'esiliatu,
more chè mor nell'alma scunsulata.
Así dice una paghjella tradicional de Córcega, con estos versos que cantan el dolor del que abandona la patria, del exiliado o el dolor del que la ha perdido, tema recurrente, claro, en la música corsa. Y lo hace con ese canto polifónico tan difícil y tan impresionante, que tanto me gusta y que por eso mismo traigo otra vez.

De allí, de esos versos, tomó su nombre el cuarteto corso Barbara Furtuna, que en estos tiempos tiene gran repercusión en la música mediterránea, y más lejos aún.

Queda aquí una muestra de lo que hacen: su versión de O Barbara Furtuna, en primer lugar, por supuesto. Y después, Stammi viccine, Lamentu chì ti cerca, Anghjulina, o los versos de U lamnetu di Cursichella, nombre coloquial y cariñoso que los corsos le dan a su isla; en esta última aparece un canadiense Ensemble Constantinople, que investiga e interpreta música medieval y renacentista, del Mediterráneo y del Cercano Oriente.

Siempre al modo corso, hasta hay unos versículos del capítulo 19 del Libro de Job en Miseremini mei y, más raro todavía, T'Chemo, una canción patriótica georgiana en su idioma original, que tiene tanta melancolía por la desgracia de la patria como esperanza en su resurrección.  

Para el final, también con el Ensemble y en una versión mixta, Diu vi salvi Regina, un poema de fines del XVII que en XVIII se volvió el emblema e himno de la independencia corsa, por cierto que hasta nuestros días, razón por la cual, todos los corsos que cantan en público cosas de la isla, la tienen en su repertorio.
Diu vi salvi Regina
è Madre universale
per cui favor si sale
al Paradisu.
Voi siete gioa è risu
di tutti i scunsulati,
di tutti i tribulatti
unica speme.
À voi sospira è geme
il nostru afflitu core
in un mar' di dolore
è d'amarezza.
Maria, mar' di dolcezza,
i vostri ochji pietosi
materni ed amorosi
à noi volgete.
Noi miseri accogliete
nel vostru santu velu
il vostru figliu in celu
à noi mostrate.
Gradite ed ascultate,
Ô vergine Maria
dolce è clemente è pia,
gli affleti nostri accogliete.
Voi da i nemici nostri
à noi date vitoria
è poi l'eterna gloria
in Paradisu.
Y sí, una especie de Salve como himno de paz y guerra.

Cosas de Il Mare...


domingo, agosto 12, 2012

Sole



Mientras estaba en mis asuntos, inundación afuera y papeles adentro, me sentaba frente al ventanal de la cueva y miraba llover, tenue o furiosamente, el viento, el cielo revuelto y gris, relámpagos.

No recuerdo cuándo, tal vez el segundo día del vendaval, hice que Roberto Murolo se sentara en un rincón exiguo, guitarra en mano, y me llevara al sol de Nápoles. Y no porque la lluvia no me guste, al contrario.

Resultó un contraste sugestivo, con lo mejor, creo, de dos paisajes tan distintos para los ojos y el corazón.

Dejo una selección de la cantata de Murolo. Tal vez le sirve a alguien en las mismas circunstancias.

Pero si pasa que allí donde pueda oírlo no llegara a llover y no volviera a llover jamás, no le hace, créame.

El camino para llegar Nápoles y a lu mare, il sole, le barchette, empieza y pasa por aquí: Razziella, Si tu Nenna m'amave aut'anno, Cannetella, A primmavera, Consiglio a 'na figliola, Lu primm'ammore, A serenate 'e Pulicenella, E palumme, Funtana all'ombra, Zampugnaro 'nnammurato, Ncopp'a ll'onna, Tiempe belle 'e 'na vota.


jueves, agosto 09, 2012

Lara



Del mexicano Agustín Lara casi todo el mundo ha cantado algo y muchos, mucho.

Oía sus canciones cuando chico porque a mi padre le caían muy bien y las hacía con gran gusto. Y, en realidad, como ahora, cualquiera de sus temas y su misma interpretación siempre me han hecho recordar la voz o el silbido de mi padre.

Repasándolo en estos días, se me hace que las interpretaciones de sus propios temas son poco menos que impecables, a mi sabor. Y que -Perogrullo dixit- pocos saben darle a lo suyo lo que él le da cuando lo interpreta.

Por supuesto que están las cosas tan conocidas como Noche de ronda, Solamente una vez o Piensa en mí.

Pero también otras menos fatigadas como Farolito, Tengo celos, Siempre te vas, Cerca o Golondrina.

Entre sus más de 370 canciones, hasta unos cuantos tangos compuso y canta, como Arráncame la vida o Carita de cielo.

Lo oigo ahora y aunque sé que su vida no puede ser más distante y diversa que la de Cole Porter, contemporáneo casi estricto de Lara, me parece sin embargo que puede encontrarse cierto parentesco en la inspiración y en la dicción de ambos y hasta en las melodías.

Pero yo no sé mucho de esas cosas, así que no hay que tomarlo muy seriamente.

lunes, agosto 06, 2012

Colombú



Y ahora, peguemos la vuelta y nos vamos volviendo.

Pero arrancamos en Colombia y no nos vamos de aquí sin pasar por la Provincia y Valledupar.

Y de allí se trae uno a las viejas glorias como Alejo Durán con su Alicia Adorada o El Mejoral. También Fidelina, que es de don Alejo pero que aquí canta Moisés Angulo. O La lira de don Francisco Pancho Rada.

No vaya a salir del Valle, y esto corre por mi cuenta, sin traerse Décimas, La hamaca grande, Lirio rojo, El canté, Volver al valle o La cañaguatera, todo en la voz de Carlos Vives, que hace muy bien esas cosas de allá y menos bien cuando se pone a otras cosas.

Si ya llegó a Ecuador, quédese un momento oyendo a Las hermanas Mendoza Saguarima (nombre artístico de Maruja y Amelia), que hacen esta colección de sanjuanitos ecuatorianos, como los hacían antaño.

Cuando esté de vuelta en el Perú, si baja por Arequipa, tal vez oirá El silencio, este yaraví melancólico que acompaña Nery García Zárate.

Si llegó por fin a Lima, asómese al pasar por la ventana de una casa y oirá unas marineras y resbalosas, como A la mar fui por naranjas, con su resabio de romance.


Largo el viaje, sí.

Repose, cumpa, entonces.

Y hágame caso: búsquese un bonito balcón, sírvase un vino que atardece y oiga sonar Viva el Perú y sereno, el valsecito que canta Alicia Maguiña.


domingo, agosto 05, 2012

Perombia


Es así.

Si uno anda de una parte a otra por el oeste de América, de Perú a Colombia, muchas cosas lindas va a encontrar. Lindas o graciosas o significativas, según se vea (y según los gustos...)

Es posible hacer ese ejercicio más de una vez, en las dos direcciones, y siempre se hará uno de algo que le valga. Hasta pasando por el Ecuador, yo diría, se lleva uno algo para el viaje.

Si está en Perú, por ejemplo, puede oír cosas de Arequipa como este curioso yaravi Palomita, adónde vaís, yaraví tradicional, y tristón como debe ser, pero aquí en una versión de violines que no es canónica.

O mezclarse con Nicomedes Santa Cruz y sus marineras y otros ritmos de Lima, como en Mándame quitar la vida, o en sus músicas de negros, como A mí no me cumbé.

Una rareza también es la versión de María Dolores Pradera y un conjunto canario de esta melodía tradicional, Palmero sube a la palma, que recorre ambos lados del Atlántico -y el medio del mar, como en este caso- y que va de España a Perú, pasando por varios sitios americanos.

Para recordar a la señora de las verduras, dejo esta versión radiofónica de Marineras, resbalosas y fugas de Lima que hace el Conjunto Tradición limeña, para que se vea que las radios sí pasan sus folklores... allá.

Así, de repente, va uno camino a Colombia y en eso que está llegando ya oye sones del requinto tiple. Y lo sonoros que son los nombres de los ritmos que se hacen con el instrumento: bambucos, torbellinos, guabinas, pasillos...

Entonces, para el caso, están los Ariza, varios virtuosos del mismo apellido, que desde hace mucho se lucen con esas 12 ó 10 cuerdas de la pequeña como guitarrica.

Así don Eugenio Ariza con El Tureño. O Jorge, un su sobrino lejano, con Los esteros del Camajuan o Mariquiteña.

Más reciente es Juan Eulogio Mesa que hace Entre Sagamoso y Vélez.

Todas ellas músicas, según dicen, más bien de Santander o Boyacá.

Y con esto dicho, que no es todo, nos estamos volviendo a ver, Dios primero.

jueves, agosto 02, 2012

Peruanita bonita

La cuestión viene con prólogo e historia.

Es peruana -ella y toda la familia que no sé dónde termina- la buena mujer que me vende las frutas y las verduras y especias, huevos y miel.

Buena y sufrida mujer que se ríe de nomás verme entrar al grito de ¡Salud, Perú...!, a lo que sigue toda suerte de bromas cruzadas que se matizan con gravedades de la vida, ocultas tras las pullas, y que hacen de mi colección de acelgas y pomelos, de berenjenas, manzanas y puerros, un festival.

Cierta vez, no hace tanto, el sujeto se puso serio y desde la otra punta del salón de ventas encaró al mostrador.
- Atiéndame, señora: a ver si me explica qué son esas letras de cumbias con las que me está martirizando desde que vengo llegando...
Nomás eso y con media vuelta imperial ordena a una chiquilla que le hace de dependiente: A ver m'hijita, cambie la radio.

Y nos pusimos ipso facto a hablar de músicas y de las populares, especialmente. Y las letras esto y las músicas esto otro.  En el carrito a tiro, impacientes, unas naranjas de ombligo y unas cebollas tintas me miraban como miran las mujeres a los maridos cuando se demoran conversando con el mecánico...
- Pero, doña, póngame música del Perú, por caridad, tan linda que es.
- ¿Conoce?
- Pero, claro, mujer...
Y que esto y aquello. Y que marineras y resbalosas, que Ayacucho y sus guitarras y los andinos y los negros de Nicomedes y los valses, claro que sí..., y así.

Las cebollas, mudas, cabeceaban ya un sueño inquieto con la espera. Las naranjas, en cambio, habían entrecerrado sus ombligos, ceñudas y furiosas, bufando.
- Lo que pasa, don, es que tengo solamente la radio y de eso no hay.
- Malhaya con las radios, mire. ¿Y los dejan así, tan lejos del Imperio (siempre le digo el Imperio, a lo Belgrano, cuando me refiero al Perú, y sonríe oronda...) y sin música y con solamente esa música infame, que ni cumbia es...? ¡Qué vergüenza los paisanos, doña...! No tener una radiecita para sus músicas, como tienen los paraguayos, que tienen  varias...
- De veras, ¿no? Y lo de la cumbia que dice...
- ¡Pero si no es! ¿Oyó las cumbias-cumbias? Las de Colombia digo. Tan graciosas y bien compuestas muchas. Populares, claro, populares... Sabandijas malparidos, vea, como si el pueblo tenemos que ser esa porquería de cosa de las cumbias de acá que si no no somos pueblo...
- ¿Y por qué no me trae de esa otra música? Le digo al chico a ver que consiga un aparato y paso eso...
- Y sí, le vuá traer, qué tanto... Si no la pasa acá, la pasa en la casa y se alegran el día, recordando el Imperio... y así vamos viendo cómo suenan las cosas de verdad en otras partes.

Las cebollas se sobresaltaron cuando el sujeto retomó la ronda de las hortalizas y el carrito arrancó con energía. Las naranjas, como penitencia a la impaciencia, quedaron sepultadas, ahogadas por un anco, tomates, una planta de albahaca y verdeo. Bien hecho.

Y en eso ando, de tanto en tanto desde entonces: colectándole músicas de un lado y otro para regalarle a la buena mujer, condenada espero que no por mucho tiempo a la cumbia bastarda.

Por ejemplo músicas suyas de ella, como estas tres de Alicia Maguiña, algunas con Oscar Avilés a la guitarra, Inocente amor, Celos y Nostalgia. O El pecho se me ha cerrado, de la misma con Los Morochucos.

Como que también por ahí anda la sutil Pilar de la Hoz que dice el huayno Cómo he de vivir sin ti, o el vals Pobre corazón, con aire de jazz en la voz.

Y está Lucila Campos, claro, haciendo Peruanita bonita.

Pero hay más. Bastante.

Y aunque no deje aquí todo lo que hay, falta todavía lo que ya vendrá.