domingo, octubre 09, 2016

Música de mártires




Michoacán de México es una linda tierra, le garanto. Y Jalisco lo es.

Tierras cristeras y, en algunos lugares, altos o recónditos, tierra conmovedoramente cristera, hoy todavía. Sé por qué se lo digo.

De allí, de Michoacán, es el niño cristero mártir José Luis Sánchez del Río, al que proclamarán santo el mismo día que a otro José, nuestro José Gabriel Brochero.

El niño -que anduvo y combatió junto a los Cristeros- murió torturado y asesinado en febrero de 1928 a los 14 años por los federales de Plutarco Elías Calles. Brochero murió casi un año después de que el niño naciera, en 1914. Visto así, y viendo que los une el 16 de octubre, día en que se proclama su gloria, se diría que de algún modo el niño tomó la posta del Cura Gaucho.

Serranos los dos, hasta los paisajes que vieron y recorrieron se parecen bastante. Allí gozaron la creación de Dios y allí se gastaron por Él. Una milicia tan ardua y doliente como feliz.

Y por eso más se parecen, creo: el dolor en este valle no les agrió la alegría de la Fe, ni les marchitó la frescura de la Esperanza, que coronaron con un Amor grande. Si hubiera sido de otro modo, no creo que ninguno de los dos llegara a santo. Mucho menos a mártir.


Muy bien.

¿Y a qué viene, entonces, el palique?

Hace un tiempo que vengo oyendo músicas de esto y aquello y, habrá sido por esto o aquello, ninguna me estuvo llamando la atención lo bastante. Así que la bitácora se llamó a silencio.

Pero pasó que se me cruzaron unas décimas que me convidó un joven amigo cuyano, con el anuncio de que iban a tener su melodía. Y al tiempo vino la melodía con la obra completa.

El asunto es una celebración del niño José Sánchez del Río y la melodía, como corresponde, es un aire de corrido cristero, también de cuyano autor. Como cuyanos son también los intérpretes.

Y vi que por todas partes valía traer aquí el resultado.

Más que nada -y salvados los méritos de letra, música e intérpretes- porque me alegra que salga este homenaje y esta celebración desde el sur de José Brochero y le llegue con reverencia y gracia al norte de José Sánchez del Río, y que le llegue mientras ambos, a la vez, saben ya las cosas del Cielo, y las ven cara a cara.









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Como otros, aquí y en todas partes, confundí la imagen de ese niño que ilustra esta entrada con la del santo mártir. Me dicen amigos de su tierra que ese niño es de una época apenas anterior, pero es otro niño y se ve que lleva divisa de los federales.

Pero haberlo confundido no me libra de pensar ahora en ese niño otro. Al contrario: más pienso en él. San José Sánchez, años más tarde, combatió él también. Toda una cuestión fue en su hora dirimir si esa misma circunstancia no lo alejaba de los altares. Acompañó las armas cristeras, como ese otro niño antes las federales. Cierto que Joselito no es mártir por eso. Pero es mártir con eso y en eso. Y esa figura guerrera del niño federal es en parte también la de Joselito.

Ahora que lo sé, le pido a Joselito por el alma de este otro niño, al que confundí con él. ¿Tendría fe? ¿Sería un bautizado como creo? ¿Miraría a su Virgencita de Guadalupe con cariño de hijo, con devoción de niño, pese a todo, pese a formar filas con los revolucionarios? No lo sé. No sé si alguien lo sabrá que me lo diga. Pero rezo por él, y más por haberlo confundido. Y son tantos los devotos del niño mártir a los que les ha pasado lo mismo, que tengo puestas mis esperanzas en que Joselito oiga esa plegaria fallida.

Porque, como dice san Agustin: (Deus) melius enim judicavit de malis bene facere, quam mala nulla esse permittere.





lunes, agosto 29, 2016

Sláinte




Y entonces, yendo de un lado a otro y ya que andamos por estas partes, va uno y cae a la tardecita en un pub en Arranmore Island.









sábado, agosto 27, 2016

Only



In this heart lies for you
A lark born only for you
Who sings only to you
My love
My love
My love

I'm waiting for you
For only to adore you
My heart is for you
My love
My love
My love

This is my grief for you
For only the loss of you
The hurting of you
My love
My love
My love

There are rays on the weather
Soon these tears will have cried
All loneliness have died
My love
My love
My love

I will have you with me
In my arms only
For you are only
My love
My love
My love

Sinéad Marie Bernadette O'Connor -que nació un 8 de diciembre de 1966- tendría que haber escrito y cantado solamente esta canción: In this heart.

Y no haber hecho, dice un servidor, nada más que esta simple canción, atemporal.

Y habría hecho bien.


Pero la vida no es tan tersa, lamentablemente.


En esta versión, la original de 1994, canta con The Voice Squad.




Un joven sueco, Erik Linder, ya famoso en sus pagos, hizo esta versión en la que, como se ve, todas las voces las canta él mismo.

Creo que, pese al rasgo humoroso de la grabación, está a la altura de la sencillez pulcra de la única cosa que debería haber escrito y cantado Sinéad O'Connor, según su servidor, claro.

Y por eso la dejo aquí.








jueves, agosto 25, 2016

1.128




Nada que no sepan los que saben de estos asuntos.

Pero, según el catálogo que hizo conocido Wolgang Schmieder, exactamente 200 años después de la muerte de J. S. Bach, en 1950 (el famoso Bach Werke Verzeichnis), se suman unas 1128 obras del genio alemán, aunque hay algunas que tienen más de una entrada, hay que decirlo.

Como fuere, es simpático el lío que tienen los investigadores con las partituras de este buen hombre. En su gran mayoría no las publicaba, tenía notación propia y titulaba más o menos como le venía en gana, sin atenerse mucho a las formalidades. Repetía temas, transcribía las obras de un instrumento a otro, las dejaba inconclusas. Algunas que se han perdido y aparecen en otro instrumento: si eran para oboe, se las conserva para violín, por ejemplo, y cosas así.

Además, créase o no, el haber caído en el olvido (sí, oyó bien: casi ni se le dio importancia a Bach por cien años hasta mediados del XIX, en que Mendelssohn lo rescató y lo exaltó...) desparramó los papeles y ahora hay que encargarle al Detection Club que ponga orden en semejante producción. Hay una edición de 1990 del BWV y sigue la cuenta...

Dejemos ahora que vuelva Giuliano Carmignola y ponga manos a las obras. La orquesta, el Ensemble Concerto Köln.

Son cinco conciertos para violín (BWV 1041, 1042, 1043, 1052 y 1056, los dos últimos proceden de obras perdidas para ese instrumento) y quedan aquí:






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La ilustración reproduce una firma simbólica que usaba Johann Sebastian Bach, musicalmente hablando.

Si se presta atención, se verá su nombre en notas, al modo anglosajón y alemán (es decir el modo alfabético).

Se empieza desde la clave de sol de la izquierda y se rota en el sentido de las agujas del reloj: si bemol (B), la (A), do (C) y si natural (H).

Firmaba a veces con una melodía, digamos. 

Bien. Era músico, claro.




martes, agosto 23, 2016

19 años



La literatura musical dice que, entre abril y diciembre de 1775, en Salzburgo, Wolfgang Mozart escribió cinco conciertos para violín.

Tenía 19 años y estaba contrariado y aburrido por tener que servir en la orquesta dizque mediocre en la que estaba contratado.

En el catálogo de Ludwig von Kögel, que rige desde 1862, aunque ya lleva 8 ediciones con varias correcciones, se dice que estos conciertos son:

K.207 Concierto para violín nº 1 en SI bemol Mayor (del 14 de abril)
K.211 Concierto para violín nº 2 en RE Mayor (del 14 de junio)
K.216 Concierto para violín nº 3 en SOL Mayor (del 12 de septiembre)
K.218 Concierto para violín nº 4 en RE Mayor (del mes de octubre) y
K.219 Concierto para violín nº 5 en LA Mayor -que es habitualmente llamado Turco- (del 20 de diciembre).

Me falta en esta presentación que aquí dejo el primer movimiento del 4to. concierto, malhaya. No lo encontré por ninguna parte.

En todos, el violín es de mi estimado Giuliano Carmignola y por eso no encontré el movimiento que completara el asunto. No cualquiera tenía que ser...


Ya aparecerá y, en cuanto sea, aquí vendrá.




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Listo: Despistado que es un servidor, nomás. Aquí está el 1er. movimiento, Allegro, del 4to. concierto...




domingo, agosto 21, 2016

El sueño y los corderos


Se puede decir de varios modos. Pero es lo mismo.

Lo primero es un aire del que ya hablé hace unos años: Táimse Im' Chodhladh.

Como se sabe, la joven soñada y amada en esta visión del muchacho que duerme y no quiere ser despertado, es Irlanda.

Ahora traigo aquí varias versiones, algunas instrumentales, otras con voz.





Lo que sigue es una balada. El asunto es el tradicional asunto melancólico de un joven enamorado que ve a su muchacha amada casarse con otro. La canción anduvo por años por todas partes y se encuentra en Irlanda o Escocia, en Inglaterra o Canadá, con distintas palabras, pero que ruedan a lo mismo.

Y otra versión más: en un pub de Clare County, alguien la cantó así en septiembre de 1973.




Para los que llegaron hasta aquí, hay premio.

Se dice que ésta de Sean Cannon es la primera grabación comercial de Song for Ireland, un clásico moderno, cuyos autores -Phil y June Colclough- son un matrimonio inglés dedicado a la música folklórica en su país (ella murió en el 2004) y que para componerla se inspiraron en un viaje a las costas del oeste de Irlanda.

Antes de formar parte de The Dubliners, Cannon grabó esta canción en un disco como solista.








jueves, agosto 18, 2016

Φλέρυ




Años sin oír esta voz.

Tan difícil de catalogar como difícil es transcribir su nombre: Flery Dantonaki (es decir, Φλέρυ Νταντωνάκη; aunque, en realidad, Ελευθερία Παπαδαντωνάκη, es decir: Eleuteria Papadantonaki). En cualquier caso, completamente griega.

Una de las voces preferidas de Manos Hatzidakis (es decir, Μάνος Χατζιδάκις), compositor prolífico (y notable) del siglo pasado griego que eligió su voz para tantas de sus obras, desde que se conocieron en 1970.

Un reencuentro feliz para un servidor.

Aquí una muestra de lo mucho que cantó esta joven que murió a los 61 años, en 1998, envuelta en heridas del cuerpo y la psiquis: locura y cáncer.









jueves, agosto 11, 2016

Lorena




Porque a veces es el cómo y no el qué.

A veces.










domingo, agosto 07, 2016

Confessioni


Mauro Corona debe cumplir unos 66 años, desde que vio la luz en su país tridentino, en la Alta Valsugana, en agosto de 1950.

Hombre de montaña, de madera y piedra y agua y fuego. Alpinista de tantas ascensiones, escritor de tantos libros, escultor de tantas figuras.

Aquí, su vida dicha por él mismo, como una especie de testamento, en el medio de sus cosas, de las cosas de su casa, de su estudio y refugio de montaña, en el bosque de Erto, en el Friuli-Venezia Giulia.

Por tantas y buenas razones, mucho de lo que aquí dejo es música.

Para mí.















miércoles, julio 27, 2016

Mamoru



Por estas pampas, casi nadie sabe quién es Mamoru Fujisawa (o Joe Hisaishi, su curioso nombre de arte, que no es lo mismo).

Sólo los adictos a Hayao Miyazaki e Isao Takahata y a las huestes del Estudio Ghibli, diría. Fuera de eso, tal vez alguno lo haya oído en Okuribito, notabilísima película, que mencioné hace algunos años aquí. Pero también podría haber sido en cientos de composiciones y bandas sonoras, que así se cuentan las obras de este japonés.

Hay por allí varias selecciones de sus piezas, divididas por el instrumento dominante.

Como el cello es siempre un amigo entrañable, elegí esta selección que queda aquí, que incluye partituras de cuatro de las películas del Estudio, que los gustadores sabrán reconocer.






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No es fácil dar con Okuribito, pese a ser película famosa por sus premios. Como fuere, aquí queda un nuevo intento para que quienes quieran la vean.




domingo, julio 24, 2016

Todo pasa, todo llega




Varias veces, por una cosa u otra, la cuestión fue mentada. No por eso deja de ser simpático volver a verla.

Hace un lustro, hablando de músicas u otros asuntos por ejemplo, ya había dicho que la Mercedes Sosa o el Eduardo Falú que se iban despidiendo de este valle, decían mejor a los años, a los últimos años, quiero decir.

Y entonces, lo que son las cosas, me vienen a la mente esos versos de Antonio Machado:
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

(Proverbios y Cantares, XLIV)

Y será, si él lo dice.

Pero tan cierto como eso -o más, no me apure...- es que todo pasa y todo llega.

Porque lo nuestro, más que pasar, es llegar.

Como fuere, ahora le toca el turno a don Omar Moreno Palacios.

También a él le pasa que pasa, que va pasando. Y se me hace que va llegando.

Del mismo modo que aquellos que dije antes, a él se le va yendo la voz y los juegos de la voz y la guitarra.

Pero, creo, le va quedando el cantar. El simple canto. El decir. Y ahí mismo es donde me parece que va llegando. Cuando ya no hace falta hacer que uno canta, sino cantar nomás.


Verá usted, compadre.


Dejo dos muestras. Una, Surero en todas partes, un disco grabado en 2013, ayer nomás.




La otra, una recopilación de asuntos de todas partes de estas tierras, cosa infrecuente en él. Va de la mano del cuyano Jorge Marziali en esta grabación que es de 2005.

Acá quedan algunas piezas que amontoné.





(El disco completo, Entre mar y cordillera, está aquí.)



jueves, julio 21, 2016

10 minutos



Vivaldi en 10 minutos. Una sonata en la menor.

El ucranio Roman Reznik, ya consagrado, al fagot -o bassoon que le dicen-; la bisoña sueca Delphine Constantin, al arpa, de quien dicen en su pueblo toca con gusto y talento.


 


¿Arpa y fagot? Sí, arpa y fagot.

Y en 10 minutos.

Y Vivaldi. 


Suficiente.