lunes, junio 19, 2017

Romanza




Es tiempo de una selección de romanzas. Sin dar demasiados detalles. Sin tener que decir tantas palabras.

Dejar que suenen. Es música.

Algo de Dvořák; y algo de Rachmaninoff; y de Beethoven; y de Mendelssohn; y de Schumann, Roberto y de Schumann, Clara.








domingo, junio 18, 2017

Parisiennes




Creo que conviene tener algo de Francia a mano.

Uno nunca sabe cuándo le puede venir bien.









花樣年華




La magnificencia de los años pasa como las flores.

Es lo que significa Fa yeung nin wa (花樣年華).

Una película de Wong Kar-wai, de Hong Kong. Año 2000. Algunos premios.

La música del film es del japonés Shigeru Umebayashi.

Y es ésta.








sábado, junio 17, 2017

Uno de dos




Ella es la soprano Nuria Rial. Él, Valer Barna-Sabadus, countertenor. Y la orquesta de cámara de Basilea.

El programa se llamó Duetos sagrados.









miércoles, junio 14, 2017

Komitas



Más de una vez he traído aquí a Komitas.

¿Quién es Komitas?

Infórmese, per carità! (sí, hay fuentes mejores...)

Arax, por otra parte, es una agrupación de músicos que inspiraron Tigran Ter Stepanyan y Vardan Hovhanissian, que es quien aquí ejecuta el duduk, instrumento de viento de madera, emblemático de la música armenia tradicional. Aquí hacen un repertorio integrado por composiciones folklóricas, a su estilo, cuyo autor es Komitas, precisamente.




Claro que, si me pregunta, le diría que Komitas Vardapet no necesita presentación en Armenia.




Por ejemplo, ésta, que él compuso, es su versión de Patarag (Badarak), el nombre con el que llaman los armenios a la Divina Liturgia.


En cualquier caso, primero es oír.


Lo demás, después si acaso.








martes, junio 13, 2017

Días y noches de François (II)




Francesa.

Española.

Imperial.

Piamontesa.


Les Nations.

Las llamó sonades.

Son suites.

Es Couperin.












Jordi Savall, viola, con Hesperion XX.





lunes, junio 12, 2017

Días y noches de François (I)





Son días y noches de Couperin.

Porque son días y noches de Couperin.






______________

Suite No. 1 en mi menor, 7 danzas
Suite No. 2 en La mayor, 4 danzas

Mikko Perkola, viola da gamba
Aapo Häkkinen, clave




Y tan tanto




No se olvidan así como así los grandes amores antiguos. Si son amores, claro. Y de tanto en vez uno vuelve a ellos.

Y de vez en tanto, ellos a uno.

Por decir algo, el cello.


También está que empecé a oír a Antonio Vivaldi cuando estaba chico todavía. Lo aprecié. Pero no lo había gustado todavía. Y seguí oyéndolo.

Con los años, vi que conocer las más de 800 obras de este hombre era imposible. Siempre aparecía algo que ni sabía. Hasta que advertí que no conocía -ni llegaría a conocer bien- ni un décimo de su obra.

Vea, si no. Dos catálogos, como éste y éste, juiciosos y diría completos (no siempre, porque cada tanto aparece algo desconocido...), dan una idea de lo que digo.

Qué remedio: hay más Vivaldi que el que un servidor pueda oír.

Llegué hace poco a estas seis sonatas para violoncello y bajo continuo, un opus 14 de 1740. Aquí quedan.


Bruno Cocset, es el violoncello.

Lo acompañan Les Basses Réunies con instrumentos que tienen el sonido de la época:

Blandine Rannou, clave y órgano
Pascal Monteilhet, tiorba y guitarra barroca
Richard Myron, contrabajo y violone







domingo, junio 11, 2017

Fà la stupida




Tiene que haber sido a mediados de 1979 cuando la oí de boca de una romana en su exilio pampa.

Desde entonces me acompaña, de tanto en tanto. Silbando muchas veces, tarareando partes, una estrofa que otra. No digo que sea más que lo que es. Pero, como fuere, se debe cantar en romano, porque sin sabor romanaccio, es como masticar corcho.

Por puro gusto, dejo aquí la variedad de estilos en los que se hizo a lo largo de más de 50 años.

Tres salvedades: el primer brano de esta selección, es el el propio autor al piano (murió en 2013). Ornella Vanoni fue la segunda en cantar esta canción en la obra original de la cual procede. Finalmente, en la segunda muestra de esta selección, se canta la letra completa, intercalada la parte masculina y la femenina.

Por último, pero no por eso menos significativo, dejo dicho que, aunque podría pensarse que la elección de la canción -principalmente por su título- tiene alguna relación con los tiempos que corren en Roma (y en todos los caminos que llevan a Roma y los que de ella salen...), de ningún modo es así.

Aunque pensándolo bien, ahora que lo estoy diciendo...





La canción -a veces interpretada con una breve invocación- canta el ruego de dos. Él, le pide a Roma que no se haga la tonta y le dé el paisaje ideal para estar con la mujer que pretende. Ella, claro, le pide a Roma que haga todo lo contrario.

Él es Rugantino. Ella, Rossetta, la mujer a la que Rugantino pretende seducir.

Argumento de comedia musical, por cierto. Fue en 1962 cuando apareció Roma nun fà la stupida stasera. Una de las canciones de Rugantino. El compositor de la música al piano fue Armando Trovajoli (se pronuncia Trovaioli) y la letra fue de Pietro Garinei y Sandro Giovannini. Los tres son los autores de la entera comedia, se entiende.

En 1964, la obra se puso en Buenos Aires, en el Teatro Coliseo, claro. Una reseña de entonces dice:
Transcurre en 1830. Narra la historia de Rugantino, un tramposo que intenta hacer pasar como su hermana a Eusebia, su ex amante. Después intenta el mismo truco con Mastro Titta, el verdugo de Roma, que vive en una forzada soledad con su hijo, que carga el sobrenombre de “Pequeño Verdugo”. Finalmente Rugantino le apuesta a sus amigos que va a conquistar a la bella Rossetta, esposa de Gnecco il Matriciano y modelo del escultor danés P. Thorwaldsen.

Aquí la letra:


Roma, ce semo, aiutame tu... Io nun te dico niente, Roma, ma stasera c’ho bisogno de te e quanno tu te ce metti ‘ ste cose le combini bene...

Roma nun fà la stupida stasera,
damme 'na mano a faje di de si.
Sceji tutte le stelle
più brillarelle che poi
e un friccico de luna tutta pe' noi.

Faje sentì ch'è quasi primavera,
manna li mejo grilli pe' fa cri cri.
Prestame er ponentino
più malandrino che c'hai,
Roma reggece er moccolo stasera.


Roma nun fa la stupida stasera
damme 'na mano a famme di de no.
Spegni tutte le stelle
più brillarelle che c'hai
nasconneme la luna se no so’ guai.

Famme scorda’ ch’è quasi primavera
tiemme ‘na mano ‘n testa pe’ di’ de no.
Smorza quer venticello stuzzicarello che c’hai
Roma, nun fà la stupida stasera.

Roma nun fà la stupida stasera,
damme 'na mano a faje di de si.
(damme 'na mano a famme di de no.)
Sceji tutte le stelle
più brillarelle che poi
e un friccico de luna tutta pe' noi.

(Famme scorda’ ch’è quasi primavera,)
manna li mejo grilli pe' fa cri cri.
Prestame er ponentino
più malandrino che c'hai,
Roma, nun fà la stupida stasera.




viernes, junio 09, 2017

Chasquita




Lindo regalo me hicieron ayer. Y hay que corresponder, claro.

Para quien guste saber, chasca es quechua, y lo dicen como desgreñada, de pelo en maraña.

Con más el regalo, una selección de Juan Ernesto Pucho González queda aquí, porque sabe lo que hace.









jueves, junio 08, 2017

Buena compañía (II)



Hay que cruzar una serranía de piedra. La noche es oscura. La luna es clara. El camino es sinuoso. Hay una villa dispersa al pie y casi en la falda de la sierra. De allí es el aroma a las maderas que el frío quema en las casas.

No habrá que detenerse hasta no llegar a destino. Queda más de una hora.

Sin ella, el camino, solitario a esas horas, no sería desagrable.

Con ella, se va en buena compañía. Y el camino resplandece.

Tengo por William Byrd un cierto gran afecto. Su vida, espiritualmente tan difícil en la Inglaterra isabelina, fue contemporánea a la del otro William afamado de aquellos años. Y que, en buena parte de su obra, apenas se trasluzcan las tribulaciones, me lo hace admirable.

La notable hija de Cambridge, Emma Kirkby, aquí con las violas de los británicos del ensemble Fretwork, hace sus canciones de modo tal que, a cualquiera que cruce una serranía de piedra en plena noche fría, le alegra el corazón.

O tal vez haya que preferir los caminos, a Byrd, a ella, para que resulte buena compañía.







miércoles, junio 07, 2017

Buena compañía (I)




Hace tiempo ya que mido las distancias de las travesías en tiempos de músicas.

Es con mucho mejor para andar caminos o descampados felices, cruzar la noche entre bosques fragantes, matear las tardes por sierras o llanos infinitos, entrigados, enmaizados. En buena compañía.

Estudio mapas y cartas de viajar. Pero. No mido tanto kilómetros. Tramo melodías. Para saber cuánto oiré mientras ando y veo.

Porque así es como -aunque viaje solo- la buena compañía transcurre en buena compañía.

Mariana Flores, por ejemplo, soprano mendocina que ya es un nombre en todas partes. Especialista en barroco.

No hace mucho que la busco y la oigo. No hay demasiado de ella por allí, y debería. Es una muy buena voz, a mi pobre saber. Pero una mujer que canta no puede ser sólo una buena voz. Sería como si fuera sólo una cara bonita. Y diría que es más.

Dejo una muestra variada de su arte.




Y otra aquí, donde interviene en un concierto de Cappella Mediterranea, pulcrísimo ensemble que dirige el platense Leonardo García Alarcón. Amore siciliano se llama el programa -tradiciones sicilianas y obras de autores barrocos- que fue parte de una edición reciente del Festival de L'Ambronay, en 2014.




O, mientras el viaje sigue, esta versión de Dido & Eneas de Henry Purcell, que L'Arpeggiata de Christina Pluhar llevó al Festival Oude Muziek de Utrecht, en 2015.










miércoles, mayo 31, 2017

Eleanor




Al sudeste de Irlanda y al noreste de Dublín, está County Meath. De allí era Eleanor Plunkett.

La conocieron -sin saberlo- aquellos que oyeron hace unos días Pour aimer l'air, una entrada de esta misma bitácora. Es el primer tema de aquella selección.

El autor del aire que allí suena es el que se dice es el mejor compositor irlandés: Turlough O'Carolan (1670-1738). Arpista ciego, para más datos, y de grande talento.

Voy a dejar aquí por un tiempo estas selecciones que elegí de su obra numerosa. Muchas músicas habrán de sonar conocidas al oído atento.

Mejor así.


 



Noticias suficientes sobre el compositor Turlough O'Carolan hay, por ejemplo, en esta página irlandesa que refiere a una otra británica. Qué quiere usted que yo le haga...

Y para los ávidos, o quienes quieran datos sobre el particular asunto de Eleanor, también dejo estas noticias.
Eleanor Plunkett

Irish, Slow Air or Planxty (3/4 time). G Major. Standard tuning (fiddle). One part.

One of the most popular compositions by blind Irish harper Turlough O'Carolan (1670-1738), it was originally a song with Gaelic words, written in praise of Eleanor Plunkett of Robertstown, County Meath (near O'Carolan's birthplace of Nobber). According to Tomás Ó Máille (in Poems of Carolan, 1916), she was related to one Christopher Plunkett who appears in the 1655 Civil Survey of that county, listed as an "Irish papist" and proprietor on the premise of "an old castle." Donal O'Sullivan (1958, vol. 2, p. 95), quoting Ó Máille, writes that the story goes that some thirty members of Eleanor's family shut themselves up in their castle of Castlecome and were dispatched by boiling water. No one knows why, although O'Sullivan suggests that the tragedy was probably an exaggerated story from an unpublished deposition of 1641. At any rate, Eleanor was apparently the surviving member of the family. 

O'Carolan was quick to respond to criticism and somewhat defensive and touchy regarding his art, perhaps because his livelihood depended on satisfied patrons. As he was composing this song Eleanor's coachman interrupted him remaking that he had heard many of the same words O'Carolan was using in other songs. The outraged bard picked up his staff and threatened the servant with it, saying "Neither you nor any other person will ever hear more of it but what is already composed!" The Irish collector Edward Bunting (1773-1843) obtained, but never published, this melody (with the title "Nelly an Chúil Chraobhaigh") which is in his manuscript collection, c. 1800, now held at the Library of Queen's College, Belfast.





martes, mayo 30, 2017

Николай Гедда и степь широкая



De tanto en tanto, extraño las estepas rusas.

Su música es como el paisaje.

De allí vino la voz magnífica de Nicolai Gedda, el tenor. Murió en enero de este año. También para él va esta memoria.











domingo, mayo 28, 2017

Pour aimer l'air




Creo que el amor al aire hace música. Y cuando se hace música con aire, se nota.








viernes, mayo 26, 2017

Lo sa chi lo sa

 

Tal vez, si me llego hasta la Piazza di Montevecchio en buena compañía y golpeo esta puerta, alguien me diga si puede ayudarme a encontrar lo que busco.

Tal vez, allí -en el Teatro L'Arciliuto, el de la música y la poesía romanas- averigüe algo más. 

El caso es que me regalan una selección de canzoni romane. Muy simpática. Algo desmañada. Mejor. Suenan así más romanas las canciones tradicionales. Creo que puede venir de allí, tal vez de un concierto de alguienes que no sé que hayan cantado allí.

Quien recopiló originalmente la selección, que ahora me regalan otras manos, no dio más datos. Mal hecho, debería.

Eso sí: ilustró cada canción con una plancha de Bartolomeo Pinelli, artista de principios del XIX, y cada una cuenta escenas romanas y populares. Bien hecho.

La última canción, Roma nun fà la stupida stasera, merece un trato aparte. Ya vendrá.








lunes, mayo 22, 2017

Latgaļi




Nos es tan extraño y tan ajeno. Lejano.

¿Se puede ser cosas tan distintas al mismo tiempo?

Con historia suficiente, tal vez.

Tienen más de 5.000 años. Desde entonces fueron asentándose en el noroeste de Europa los paleobálticos.

Entre ellos, los Latgaļi, que romanizados son hoy los letones de Letonia.

Latgalianos sería una traducción aceptable, el núcleo primario de origen indoeuropeo de estos pueblos.

Tienen una historia rica y tan trágica como variada. Y curiosidades de todo tipo: Riga, la capital, dicen que es patrimonio de la humanidad por ser la mayor acumulación en el mundo de muestras de Art Nouveau arquitectónico. A la vez, igualmente destacada como ciudad medieval.

Y está la música (y su lengua) que los mantuvo unidos y más o menos idénticos a si mísmos, durante siglos de ser ellos y pertenecer a otros.

Un panorama en 360° de lo que hacen queda ahora a disposición. En la última parte de esta compilación, hay muestras de festivales multitudinarios que origanizan los letones. Y ya verán cuán multitudinarios.

Entre esas músicas hay una (las dos últimas piezas) que hoy -y desde su última independencia, esta vez de la URSS, en agosto de 1991- funciona como una especie de himno nacional: Saule, Pērkons, Daugava (que en letón sería, aproximadamente El sol, el trueno, el río Daugava). ¿Otra curiosidad? Los catalanes han tomado la canción como un himno independentista (Ara és l'hora) y la adaptaron a su lengua usando para ello como inspiración de la letra un poema de Miquel Martí i Pol.

Cosas tiene este mundo...








domingo, mayo 21, 2017

La storia di Stelutis



Ho fatto quello che mi hai chiesto e ho trovato quello che volevi.

Sono molto grato...


Y para que no se diga, dejo tres versiones de esta canción friulana emblemática, que en su dialecto se llama Stelutis alpinis.

Un coro de la región canta la versión original en friulano. Que haya buscado quienes la canten en plena montaña, es un presente desinteresado de un servidor. Pero -y como prometí, cumplo...- hay también una versión de Francesco De Gregori que hizo letra propia sobre la base de la original, que canta en italiano. De éste último, dejo dos versiones con acompañamientos distintos. Y entiendo que parecido, no es lo mismo, claro. Ud. disculpe...







El caso es que el maestro Arturo Zardini (1869-1923), friulano de Pontebba, la compuso en Florencia, adonde se encontraba durante la primera guerra después de salir de su tierra. Un día, leyendo noticias del frente, vio cómo se desgarraba aquella tierra suya y, conmovido, escribió la canción. La letra canta con la voz de un soldado alpino enterrado en los montes de su tierra, sobre cuya tumba crece una estrella alpina, a la que, dice, riega con su sangre derramada en batalla. Si su amada llega allí, que recoja una flor y la guarde en su pecho, para que ella le recuerde su amor.

Con los años, llegó a transformarse no sólo en un himno de los soldados alpinos del Friuli (y casi un himno de toda la región), sino de alpinos de otros lugares de Italia.

Es costumbre que se cante al finalizar las misas de los soldados.

(Oí decir que De Gregori dedicó su trabajo a un tío suyo miembro de la resistenza partigiana en el norte de Italia durante la segunda guerra. Pese a su filiación política, fue fusilado -junto con otros miembros de su brigada- por los comunistas del mariscal croata Josip Broz, Tito para la historia, mandamás yugoslavo y vecino de aquella región, y eso por no haber aceptado desfilar bajo la bandera extranjera que Tito les imponía, protestando así la soberanía italiana. Curioso el cruce de motivos y de guerras. Curioso que la Stella polisémica cubra la tumba de unos y otros. Y que unos y otros la tengan por compañía.)

_____________________________________

Stelutis alpinis (en friulano)

Se tu vens cassù ta' cretis
là che lôr mi àn soterât,
al è un splaz plen di stelutis;
dal miò sanc l’è stât bagnât.

Par segnâl, une crosute
je scolpide lì tal cret,
fra chês stelis nas l'arbute,
sot di lôr, jo duâr cujet.

Cjôl sù, cjôl une stelute:
jê 'a ricuarde il nestri ben.
Tu j darâs 'ne bussadute
e po' plàtile tal sen.

Quant che a cjase tu sês sole
e di cûr tu préis par me,
il miò spirt atôr ti svole:
jo e la stele sin cun te.

Hay quien dice que ests dos estrofas son del original, pero no es seguro:
(Ma 'ne dì quant che la vuere
a' sara un lontan ricùard
tal to cûr, dulà ch'al jere
stele e amôr, dut sara muart.

Restarà par me che stele
che 'l miò sanc a là nudrit
par che lusi simpri biele
su l'Italie a l'infinit.)

Stelle alpine
(
en italiano)


Se tu verrai quassù fra le rocce,
dove fui sotterrato,
troverai uno spiazzo di stelle alpine
bagnate del mio sangue.

Una piccola croce è scolpita nel masso;
in mezzo alle stelle ora cresce l'erba;
sotto l'erba io dormo tranquillo.

Cogli, cogli una stella alpina:
essa ti ricorderà il nostro amore.
E baciala, e nascondila poi nel seno.

E quando sarai sola in casa,
e pregherai di cuore per me,
il mio spirito ti aleggerà intorno:
io e la stella saremo con te.

(Ma quando la guerra
sarà un lontano ricordo
nel tuo cuore, dove c'erano
la stella e l'amore, tutto sarà morto.

Resterà per me quella stella
a cui il mio sangue ha dato nutrimento
perchè splenda sempre bella
sull'Italia per sempre. )

Stelutis alpinis, en la versión de Francesco de Gregori
Se un mattino tu verrai
fino in cima alle montagne
troverai una stella alpina
che è fiorita sul mio sangue.

Per segnarla c'è una croce,
chi l'ha messa non lo so.
Ma è lassù che dormo in pace
e per sempre dormirò.

Tu raccogli quella stella
che sa tutto del tuo amore,
sarai l'unica a vederla
e a nasconderla sul cuore.

Quando a sera sarai sola
non piangere perchè
nel ricordo vedrai ancora
tu e la stella insieme a me.




sábado, mayo 20, 2017

Questa irish donna



¿No? ¿Dice que no? ¿De veras?

Fíjese y va a ver que sí.


Porque lo que es, es.





Ahí tiene un caso, sencillo. Se nace en Jamestown. Se le mezcla a uno Italia e Irlanda en las entrañas.

Y listo.


(Pero, fíjese bien, y acuérdese de lo que le dije sobre la letra: ¿no le resulta familiar?)